Cuéntenos en cuáles intersecciones viales de Bucaramanga y del área metropolitana están dañados los semáforos. Escriba a través del correo: eardila@vanguardia.com

A la intersección de la calle 34 con carrera 15, una de las esquinas más concurridas del centro de Bucaramanga, ‘se le fueron las luces’. Sí, desde hace más de cuatro días, los semáforos permanecen fuera de servicio, lo que ha convertido este cruce en un punto crítico para la movilidad vehicular y peatonal. Conductores, comerciantes, peatones y vecinos coinciden en que la situación es preocupante.
“El lunes por la mañana ya no funcionaban. Desde entonces, hay desorientación por parte de todos”, relató Luis Gerardo Serrano, taxista con más de 20 años de experiencia en las calles de la ciudad. “Ya vi dos choques leves y varios casi accidentes solo esta semana”, agregó.

María Fernanda Rojas, propietaria de una cafetería en la esquina afectada, aseguró que el problema no solo pone en peligro la integridad de quienes transitan por allí, sino que también impacta negativamente en el comercio local. “En las horas pico esto es un caos total. Mis clientes dicen que prefieren evitar esta ruta. La inseguridad vial ahuyenta a la gente”, comentó preocupada.
A la voz de los afectados se suma la de Javier Montaña, domiciliario que recorre esta intersección varias veces al día: “Uno tiene que adivinar quién va a pasar primero. Muchas veces los carros no frenan. A veces siento que me estoy jugando la vida por entregar un pedido”.
Desde la Dirección de Tránsito de Bucaramanga se informó que el apagón en las señales fue causado por los daños en la red eléctrica provocados por el fuerte aguacero del pasado sábado. Según la entidad, las labores de reparación se iniciaríann hoy.
Sin embargo, la comunidad reclama la demora en la atención de una falla que afecta a cientos de personas diariamente. Lo cierto es que, al momento de escribir esta nota, la intersección sigue ‘fuera de foco’.
“La administración debe actuar más rápido. ¿Qué esperan, que haya una tragedia?”, expresó Elena Cárdenas, una mujer mayor que cruza diariamente por este punto para hacer sus diligencias en el centro.
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Este no es un caso aislado. Otras intersecciones de la ciudad también enfrentan el mismo problema. En la carrera 33 con Quebradaseca, en la calle 54 con carrera 27, en la calle 64 con carrera 5 y en varios cruces de la calle 61, los semáforos están fuera de servicio o presentan fallas intermitentes. Vecinos reportan que en algunas de estas zonas los dispositivos llevan semanas sin funcionar.
La Dirección de Tránsito ha reiterado en varias ocasiones que la red semafórica de Bucaramanga está obsoleta. “Nunca se le han invertido recursos significativos. Los semáforos más modernos que tenemos fueron donados por Bogotá hace más de una década”, señaló hace algunas semanas el titular de esa dependencia, Jhair Andrés Manrique Bautista.
Ante este panorama, la ciudadanía exige no solo reparaciones puntuales, sino un plan de modernización estructural del sistema de semáforos. Porque en las calles, cada minuto de inacción se traduce en riesgo.

















