Bucaramanga
Martes 14 de octubre de 2025 - 04:03 PM

¿Le tomaron el pulso los bachilleres al examen del Icfes? Cada vez hay más puntajes de 500/500

Al parecer, se volvió predecible el examen del Icfes. Cada vez son más los bachilleres que alcanzan el puntaje perfecto.

¿Qué tan exigente es el examen del Icfes? (Archivo / Marco Valencia / VANGUARDIA)
¿Qué tan exigente es el examen del Icfes? (Archivo / Marco Valencia / VANGUARDIA)

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Alcanzar los 500/500 puntos en el examen Saber 11 del Icfes es sinónimo de excelencia absoluta. ¡Eso nadie lo duda! Porque no se trata solo de una cifra redonda: representa el máximo logro académico posible en la educación media.

En los últimos años, sin embargo, esta hazaña -antes reservada a casos muy contados- parece haberse vuelto más frecuente. Lo que en el pasado era una rareza hoy empieza a dibujar una tendencia que, incluso, aparece con frecuencia en los titulares de prensa.

En este 2025, ya cuatro jóvenes alcanzaron la calificación perfecta: José Carlos Navarro, de Montería; Óscar Julián Fernández, de Sibundoy, Putumayo; y Andrés Felipe López, de Cúcuta, Norte de Santander. A ellos se suma un antecedente reciente de nuestra tierra santandereana: Juandiego Pinzón Villalba, un estudiante de la provincia Comunera quien, con solo 16 años, también logró el puntaje ideal.

Los nombres cambian, las regiones se diversifican, pero la excelencia se repite. Y con ella surge la pregunta inevitable: ¿qué está pasando con las pruebas del Icfes? ¿Acaso ya son obsoletas? ¿Tienen las empresas Pre-Icfes las preguntas de antemano?

Por supuesto, los logros de estos jóvenes no deben relativizarse. ¡Ni más faltaba! Son los resultados de la disciplina, la constancia y una dedicación que los convierte en ejemplos nacionales.

El que persevera, alcanza

Juandiego Pinzón Villalba siempre ha sido un joven muy dedicado a la lectura y, en general, al estudio.
Juandiego Pinzón Villalba siempre ha sido un joven muy dedicado a la lectura y, en general, al estudio.

En el caso de José Carlos Navarro y Juandiego Pinzón, sus historias tienen un matiz inspirador: repitieron el examen para superarse a sí mismos y demostrar que la persistencia deja triunfos.

Sin embargo, el aumento en la cantidad de puntajes perfectos abre espacio para el análisis. ¿Se están volviendo “predecibles” las pruebas Saber 11? ¿Los bachilleres de hoy han aprendido a dominar la estructura del examen más allá del conocimiento que este mide? ¿O, de pronto, asistimos al resultado de una preparación cada vez más especializada?

Lea además: Juandiego, el bachiller con el puntaje perfecto del Icfes, estudiará Medicina en la UIS

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En ese punto entra en escena el Grupo 500, una iniciativa educativa nacida en Bucaramanga y creada por Sebastián Flórez y Andrés Rivero, estudiantes de Medicina de la Universidad Industrial de Santander .

Este emprendimiento, que comenzó con la idea de acompañar a jóvenes de distintas regiones del país, ha formado ya a más de 20.000 estudiantes en sus cinco años de existencia.

Los resultados hablan por sí solos: en los últimos tres años, cinco jóvenes formados por el Grupo 500 han alcanzado el puntaje máximo nacional. En este 2025, dos de ellos —Fernández y López— lograron el tan anhelado 500/500.

“Llevamos más de cinco años preparando jóvenes de todo el país; ya son más de 20 mil estudiantes los que han pasado por nuestras clases. Este año, dos de ellos alcanzaron el puntaje perfecto”, explicó Sebastián Flórez, uno de los fundadores.

Examen del Icfes. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)
Examen del Icfes. (Foto: Marco Valencia / VANGUARDIA)

Los datos confirman que hay un patrón. No se trata solo de talento individual, sino también de una preparación estructurada, metódica y ajustada a la lógica del examen.

Y lo anterior plantea un dilema de fondo: si cada vez más grupos logran “descifrar” la evaluación, ¿hasta qué punto el examen sigue cumpliendo su propósito de medir competencias reales y no simplemente la capacidad de adaptarse a un formato?

Tal vez el mérito esté precisamente ahí: en saber adaptarse. En un mundo donde el acceso a la información y las estrategias de estudio están al alcance de todos, dominar la técnica también es parte del aprendizaje. Pero es legítimo preguntarse si el Icfes Saber 11 necesita una renovación de fondo para seguir siendo un instrumento válido de evaluación.

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Mientras tanto, los 500 de oro siguen brillando, y nuestros jóvenes continúan destacándose -no por casualidad ni por suerte-, sino por una mezcla de talento, esfuerzo y preparación que, sin duda, merece reconocimiento.

La reflexión que dejan es otra: más allá del puntaje, ¿estamos midiendo conocimiento o habilidad para rendir exámenes? Y usted... ¿Qué opina? Lo leemos en los comentarios.

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