Ciudadanos de Bucaramanga expresan expectativas al alcalde: exigen seguridad, empleo, educación, salud, movilidad y transparencia. Reclaman que el Gobierno escuche a la comunidad, enfrente la inseguridad, reduzca la informalidad, mejore servicios públicos, recupere vías y espacio público, revise Metrolínea y conforme un gabinete sin corrupción.

Bucaramanga inicia una nueva etapa con la llegada de su alcalde y una ciudadanía cargada de expectativas y demandas. Seguridad, empleo, movilidad, educación y transparencia concentran, de forma clara y reiterada, las principales exigencias de los habitantes para mejorar la calidad de vida en la ciudad.
Durante un recorrido por distintos puntos del municipio, consultamos a ciudadanos que acudieron a las urnas. Sus respuestas coinciden en un aspecto fundamental: las necesidades reales de la comunidad no pueden seguir desconectadas de las prioridades incluidas en las agendas de gobierno.

La inseguridad encabeza la lista de preocupaciones. Los ciudadanos reclaman acciones inmediatas que devuelvan la tranquilidad a los barrios y comunas. Carolina Suárez, habitante del barrio San Francisco, lo expresa sin rodeos: “Es urgente que el nuevo alcalde refuerce la seguridad, sobre todo en las zonas más golpeadas por la violencia. La gente vive con miedo de salir a la calle y los robos ya son cosa de todos los días”.
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El empleo es otro de los reclamos centrales. La informalidad continúa marcando la economía local y la escasez de oportunidades estables empuja a muchos jóvenes a buscar futuro fuera de la ciudad. Manuel Gómez, profesional recién graduado, lo resume así: “En Bucaramanga hay talento, pero no oportunidades. Muchos terminan en la informalidad o migrando. Se necesita empleo real y, de paso, un plan de vivienda que hace años no se ve”.

La salud y la educación tampoco escapan al inconformismo ciudadano. Las quejas por demoras, mala atención y falta de recursos son constantes. Luis Rodríguez, residente en el barrio El Rocío, señala: “El sistema de salud es un viacrucis. Conseguir una cita puede tardar meses y los centros de salud no dan abasto”.

En materia educativa, los ciudadanos piden mayor respaldo a la educación oficial, inversión en infraestructura, ampliación de cupos y fortalecimiento del bilingüismo. Gabriela Fernández, madre de familia, insiste en que “las escuelas públicas necesitan inversión urgente. No bastan los discursos: se requieren mejores instalaciones, más docentes y oportunidades reales para los niños”.
Otros temas también empiezan a ganar espacio en la conversación ciudadana, tales como: el deterioro de la malla vial, la congestión en horas pico y el desorden en el espacio público. “La ciudad está llena de huecos y manejar se volvió un riesgo constante”, afirma Raúl Martínez, conductor habitual. A esto se suma la invasión de andenes y vías por ventas ambulantes y vehículos mal parqueados. “Bucaramanga necesita orden”, enfatiza Carolina Díaz, vecina del centro.
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Los ciudadanos también advierten sobre el abandono de parques y zonas verdes, que hoy presentan deterioro, inseguridad y falta de mantenimiento. Asimismo, plantean la necesidad de definir con claridad el futuro de las ciclorrutas, reclamando continuidad, señalización adecuada y una verdadera integración con el sistema de movilidad.

En infraestructura, se mencionan obras consideradas clave, como el acceso norte del Viaducto de la Novena y el par vial de las calles 54 y 55, proyectos que —aseguran— ayudarían a aliviar la movilidad en sectores críticos.
Precisamente, la movilidad sigue siendo uno de los asuntos más sensibles. Hay un rechazo casi unánime al contrato de los 12 buses duales de Metrolínea. “Es un absurdo. Nadie los usa porque no prestan un buen servicio. Eso hay que revisarlo”, sostiene Rubén Sánchez, usuario del transporte público.
Finalmente, la ciudadanía exige un gobierno transparente y un gabinete técnico, alejado de la devolución de favores políticos. Andrés Torres, joven votante, lo resume con claridad: “Queremos personas capacitadas, no cuotas políticas. Bucaramanga necesita un gobierno serio y sin corrupción”.
En síntesis, los bumangueses esperan resultados, cercanía y respuestas concretas para la ciudad. Consultamos a algunos ciudadanos y esto fue lo nos respondieron:
Voces ciudadanas

Gabriel Galvis: “Yo le solicito al nuevo alcalde que refuerce la seguridad en las comunas, con presencia constante de uniformados, prevención del delito y respuesta oportuna, para que las familias recuperen la tranquilidad y la confianza, y puedan vivir, trabajar y moverse sin miedo”.

- Hermes Pineda: “Le exijo al alcalde transparencia total, cuentas claras, contratación abierta y vigilancia permanente, para que los recursos públicos se administren con honestidad y se eviten los favores políticos”.
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- Ricardo Meneses: “No espero nada del alcalde, porque perdí la fe en los políticos. Las promesas se repiten, no se cumplen y todo queda en un chispero”.

- Kelly Millán: “El nuevo mandatario tiene que plantear opciones reales de vivienda para los pobres, con programas accesibles, subsidios y proyectos dignos que permitan a las familias salir del arriendo informal y construir estabilidad y un futuro seguro”.

- Álex Pérez: “Yo solo le solicito que cree fuentes de empleo estables, apoye a los emprendedores, fortalezca la industria local y genere oportunidades para los jóvenes, porque el trabajo digno es la base del bienestar social y familiar”.

- Abraham Rodríguez: “Que no haya corrupción y exista estabilidad en la gobernanza, con equipos técnicos sólidos y decisiones responsables”.

















