En medio de la proliferación de ventas informales, la comunidad de Cabecera alerta sobre la apertura de más puestos irregulares de comestibles que infringen normas sanitarias y medidas de seguridad, como la manipulación de cilindros de gas y cocinas en pleno espacio público.
A pesar de los insistentes llamados y solicitudes presentadas por la comunidad, el caos por cuenta de decenas de ventas informales en vías y andenes de Cabecera crece con el paso de los días. En zonas como los alrededores de Cuarta Etapa la movilidad, tanto vehicular como peatonal, empeora debido a la ocupación irregular del espacio público con estanterías, carros y zorras con todo tipo de mercancías y alimentos.
De acuerdo con lo alertado desde la Junta de Acción Comunal de Cabecera, durante los últimos meses se multiplicó la cantidad de ventas callejeras en el sector, especialmente de alimentos y comestibles, una situación que genera preocupaciones adicionales en términos de salubridad pública y seguridad ciudadana.
En zonas como la carrera 35, entre calles 48 y 51, ya operan de forma irregular más de una decena de puestos que ofrecen comestibles como empanadas, hamburguesas y hasta asados en pleno espacio público. Estos negocios hacen uso de cilindros de gas, cocinas y parrillas sobre andenes y vías públicas, lo cual genera alto riesgo de posibles accidentes y contraviene las normas tanto en términos de espacio público como en prevención de incendios. Lea también: Bucaramanga: ¿Cómo se resolverá el caos por ventas informales sobre la calle 34?
Además de la invasión de corredores y senderos peatonales, de la obstrucción de accesos a edificaciones y comercios, y de los riesgos alertados, a la comunidad de Cabecera también le preocupan los impactos negativos en términos de salud pública. El mal manejo de residuos, especialmente de restos de comida, igualmente ha generado problemas por plagas, como roedores, en zonas como el parque San Pío y sus alrededores.

El caos de Cabecera se compara con el del Centro de Bucaramanga
Habitantes del sector manifiestan que “el parque San Pío ahora parece el otrora parque Centenario. Además de las ventas de jugos, frutas, cholaos, esponjados y matas, ahora se preparan los fanáticos religiosos para sus arengas con equipos de sonido”.
En 2024, residentes aledaños a este escenario alertaron sobre una plaga de ratas que apareció en el costado de la calle 46 con carrera 34. En dicha oportunidad miembros del Municipio intervinieron la situación con trampas para el control de estos roedores, que ya estaban ingresando a las residencias vecinas.
La comunidad manifiesta que son prácticamente inefectivos los controles en términos de salud en este tipo de ventas de comestibles. “¿Cuándo será que la Secretaría de Salud realiza una visita de control a estos vendedores? Llevamos años sin que se revisen este tipo de negocios en las calles”, aseguran habitantes de Cabecera.
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Durante las últimas tres administraciones municipales (Juan Carlos Cárdenas, Jaime Beltrán y ahora con Cristian Portilla), la JAC de Cabecera ha elevado solicitudes y requerimientos formales ante el Gobierno Local, para que las autoridades expliquen cómo se realizan los controles y verificaciones en las ventas callejeras, e igualmente para que se emprendan tareas contundentes de recuperación y despeje.
En el recorrido realizado por Vanguardia se logró evidenciar la creciente ocupación de vías y andenes en las afueras de Cuarta Etapa. Tal y como ocurre en el Centro, a partir de las 7:00 a.m. decenas de vendedores comienzan a ocupar con sus zorras y puestos los corredores de esta zona, en donde la movilidad es crítica.

¿Qué dice la Alcaldía de Bucaramanga?
De acuerdo con lo informado desde la Defensoría del Espacio Público de la Alcaldía de Bucaramanga, Dadep, a lo largo de 2026 se han adelantado tareas de caracterización y socialización de normas con miles de vendedores informales en sectores como el Centro, San Francisco, Real de Minas y Cabecera, entre otros.
Además de dar a conocer las medidas contenidas en la Resolución de 0011 de 2025 (regulación de ventas informales en espacios públicos de Bucaramanga), en cada intervención con vendedores también se realiza la oferta institucional, que consiste en brindar el apoyo de diversas entidades del Municipio para que el comerciante pueda formalizar su actividad o negocio.
Como parte de esta labor, el Dadep resaltó que en pasados días “después de más de ocho años con estos espacios cerrados, el gobierno del alcalde Cristian Portilla entregó 26 locales comerciales en la plaza de mercado Kennedy, brindando nuevas oportunidades de formalización y desarrollo para las familias bumanguesas”.
Por su parte, Alfonso Pinto Frattali, secretario del Interior de Bucaramanga, informó sobre los operativos de verificación y control que “durante 2026, en el sector de Cabecera, hemos realizado 186 intervenciones de control, orientadas a garantizar el uso adecuado del espacio público. Estas acciones se desarrollan en el marco de la Resolución 0011 de 2025 y del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Los operativos incluyen actividades de regulación, sensibilización y despeje del espacio público, procurando siempre un equilibrio entre el derecho al trabajo y el derecho de la comunidad a disfrutar de espacios públicos libres y seguros”.














