El diagnóstico de la educación en el área metropolitana de Bucaramanga muestra una reducción de la deserción, pero también menores niveles de cobertura y brechas persistentes entre municipios y sectores en calidad y aprendizaje del inglés.

La educación en el área metropolitana de Bucaramanga presenta avances, pero también retos que siguen marcando diferencias importantes entre municipios y sectores. Así lo revela el más reciente Informe de Calidad de Vida, elaborado por el programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, BMCV.

Uno de los resultados más favorables es la reducción de la deserción intra-anual en el sector oficial de los cuatro municipios. Piedecuesta registró la mayor disminución, al pasar de 6,1 % a 2,8 %, seguida de Floridablanca, que pasó de 4,8 % a 2,4 %. En Girón, este tipo de deserción se redujo de 4,4 % a 3,8 %, mientras que en Bucaramanga pasó de 4,5 % a 4,1%. Tales resultados muestran una mejora en la permanencia de los estudiantes durante el año escolar.

No obstante, este avance ocurre en un contexto de reducción de la cobertura educativa. En 2025, la cobertura total retrocedió en los cuatro municipios y se ubicó por debajo de los niveles registrados una década atrás. Entre 2015 y 2025, la tasa neta de cobertura disminuyó 8,8 puntos porcentuales en Floridablanca, 8,0 en Bucaramanga, 6,4 en Piedecuesta y 5,7 en Girón. Este comportamiento plantea un reto que va más allá de evitar la deserción: también es necesario garantizar que más niños, niñas y jóvenes ingresen al sistema educativo y avancen de manera continua por sus diferentes etapas.

Precisamente, la trayectoria educativa muestra señales de alerta en sus dos extremos. Transición presentó las mayores caídas recientes, mientras que en educación media los cuatro municipios alcanzaron una cobertura neta superior al 52 %. Pese a ello, persisten dificultades para garantizar la continuidad de los estudiantes hasta últimos grados de la educación escolar, una etapa clave para el acceso a la educación superior y para contar con mejores herramientas al momento de ingresar al mercado laboral.

Dentro de este panorama, Floridablanca presenta un rezago sistemático. En 2025 registró la menor cobertura neta total, con 52%, así como las menores coberturas en transición, primaria y media, con 51,5 %, 79,6 % y 48,6%, respectivamente. Estas diferencias muestran que los desafíos educativos no son iguales en todo el territorio metropolitano y requieren respuestas acordes con las condiciones y necesidades de cada municipio. (Lea además: Informe de Calidad de Vida)

Las brechas también se hacen evidentes al comparar los resultados de la educación oficial y la privada. En 2025, el puntaje global promedio de los colegios no oficiales del área metropolitana de Bucaramanga fue de 305 puntos, 27 puntos por encima del sector oficial, que obtuvo un promedio de 278 puntos.
La diferencia es aún más amplia en Girón, donde la brecha entre ambos sectores llegó a 54 puntos. En este municipio, el aumento del puntaje global promedio del sector no oficial se explica, en buena medida, por la entrada en funcionamiento de dos nuevos establecimientos educativos durante 2025, cuyos resultados alcanzaron un promedio de 371 puntos.
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Una situación similar se observa en el aprendizaje del inglés. La diferencia entre los estudiantes de la educación oficial y no oficial que alcanzan un nivel B1 o superior llega a aproximadamente 31 puntos porcentuales. Esta brecha refleja que el acceso a competencias cada vez más necesarias para continuar estudios, acceder a mejores oportunidades laborales y desenvolverse en un entorno globalizado sigue estando distribuido de manera desigual.

En conjunto, los indicadores muestran una educación metropolitana con algunos avances en permanencia, pero con retos importantes en cobertura, continuidad y calidad. Reducir las brechas entre municipios y sectores, fortalecer el ingreso y la permanencia desde los primeros años y lograr que más estudiantes lleguen a la educación media con mejores aprendizajes serán tareas fundamentales para avanzar hacia un sistema educativo que ofrezca mayores oportunidades y, sobre todo, que estas sean más equitativas.

Nota de la Redacción: El programa BMCV cuenta con los respaldos de Prosantander, la Cámara de Comercio de Bucaramanga, la UIS, la UNAB, Vanti, ARIS Mining, la Fundación Corona y Vanguardia. Además, este año se sumó la FOSCAL.
















