martes 11 de febrero de 2020 - 12:00 AM

Anla realizó 13 requerimientos sobre obra de la Conectante C1-C2

La mayoría de las exigencias, para los cuales la concesión debe actuar en el menor tiempo posible, están relacionados con la falta de documentación, gestión de participación comunitaria y manejo del recurso hídrico y material vegetal.
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La Autovía Bucaramanga - Pamplona tendrá que responderle a la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla, sobre presuntas inconsistencias que se encontraron frente al cumplimiento de la licencia ambiental otorgada para la Conectante C1-C2.

Según acta de control y seguimiento ambiental, presentada el pasado 6 de febrero, la concesión debe atender 13 requerimientos, de manera inmediata y con evidencias documentales; de lo contrario, tendrá que enfrentarse a medidas preventivas y sancionatorias.

Lo que llama la atención es que la mayoría de estos puntos dan respuesta a las quejas y denuncias que ha interpuesto la comunidad sobre el proyecto de infraestructura vial, que se ha vuelto bastante controvertido. Su ejecución requiere de la tala de 14.000 árboles, en una de las áreas naturales más importantes de Floridablanca y el área metropolitana de Bucaramanga.

De hecho, el representante a la Cámara por Santander, Fabián Díaz Plata, desde octubre de 2019, solicitó ante los entes de control y entidades competentes, una revisión para establecer si habían o no abusos en las intervenciones que, a la fecha, se han llevado a cabo; específicamente, en lo referente a actividades de tala masiva de árboles y protección de los recursos hídricos.

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Primeras respuestas

En el documento de la Anla, se le exige a la firma que debe retirar la totalidad de los trozos, piezas, ramas y todo tipo de residuo vegetal que quedaron en las zonas intervenidas, incluyendo la ronda de protección hídrica del drenaje La Carbona; además, deberá informar sobre los acopios temporales implementados para la disposición y aprovechamiento.

Según líderes comunales, todo lo resultante de la tala se fue dejando en las rondas de protección hídrica; lo cual podría generar un riesgo de avalancha como la registrada el pasado 28 de enero. Claro está que las autoridades, aún no han confirmado si esta emergencia ocurrida por el desbordamiento del Río Frío, en Santa Coloma y Villa Piedra del Sol, tiene alguna relación con dicho proyecto.

De igual manera, se le exigió a la concesión presentar, mediante registros fotográficos, los volúmenes y cantidades de material vegetal aprovechado. Y las áreas intervenidas y volúmenes de desmonte retirado.

Otra de las obligaciones que se tiene es entregar el registro documental del desyerbe y retiro de maleza del vivero donde se debe disponer el material vegetal, al igual que de los procesos de ahuyentamiento y rescate de la fauna silvestre, debido a que los cerros se convierten en protectores de la flora y fauna silvestre.

Sin documentación

Durante la revisión de control que realizó la Autoridad Nacional, no quedó claro el convenio de la concesión con el administrador vial para la utilización vías industriales, mucho menos que exista una constancia del estado en que se encuentran estos corredores.

A esta larga lista de pendientes, se suma la falta de identificación, clasificación y caracterización de los afloramientos de agua en la Hacienda Casablanca.

De permisos, autorizaciones y/o licencias ambientales para la operación de la escombrera no hay señales, tampoco de la información brindada, actividades u obras para atender los requerimientos de la población; es más, no existen pruebas de que se haya socializado el proyecto ante la comunidad.

Al finalizar el acta, la Anla dejó claro que ha sido reiterativo el llamado para que la concesión implemente medidas que garanticen la mitigación de los efectos adicionales de socavación aguas abajo, por efecto de obras de ocupación de cauce. Y para que entregue las correspondientes copias donde se informan las fechas de iniciación de las actividades del proyecto.

¿Qué dice la concesión?

En un comunicado oficial, la Autovía Bucaramanga - Pamplona informó que se trabaja en los 13 requerimientos.

Con respecto al aprovechamiento forestal aclaró que se ha adelantado en el proyecto está enmarcado dentro de la licencia ambiental número 0345 expedida por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, Anla.

Al tiempo, se subrayó que “los residuos generados por el aprovechamiento se han tratado y dispuesto dentro de la normativa ambiental que aplica para este proceso y no fueron causantes de la avalancha en ningún posible escenario de la misma. Es importante mencionar que estos se encuentran ubicados aproximadamente a tres kilómetros de distancia del punto por donde la conectante interceptará en un futuro al Río Frío”.

La concesión, para finalizar, precisó que desde enero de 2020 también se iniciaron los acercamientos con la nueva administración de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, con el fin de establecer con mayor precisión los pasos a seguir para lograr convenios y concertar los tipos de compensaciones exigidas, conocer los predios disponibles para realizar compensaciones establecidas en los actos administrativos y licencia ambiental de acuerdo a las cantidades a compensar.

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