Bucaramanga
Martes 12 de mayo de 2020 - 07:00 PM

Así fue el regreso a casa de estudiantes UIS ‘varados’ en Bucaramanga

Este lunes, a las 11:00 a. m. emprendieron su viaje.

Foto / Suministradas
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Publicado por: Redacción Vanguardia.com

54 estudiantes de la Universidad Industrial de Santander, UIS, que al finalizar el semestre quedaron ‘varados’ en Bucaramanga, retornaron este lunes a sus hogares. Vanguardia conoció la historia de dos de ellos, quienes narraron cómo vivieron estos días de cuarentena lejos de casa y cómo es volver a ella.

En medio de rigurosas medidas de bioseguridad, 54 jóvenes de los 169 matriculados en la Universidad Industrial de Santander, a quienes la Gobernación de Santander, a través de la Secretaría del Interior, les aprobó el permiso de movilidad para retornar a sus hogares, se cumplió el que tal vez se convertirá en el mejor viaje de sus vidas.

Sobre las 11:00 de la mañana, en inmediaciones de la portería principal de la Universidad, tres buses debidamente aseados y desinfectados, con destino a Málaga, Barbosa y Barrancabermeja, esperaban a los estudiantes, quienes desde hace un mes tenían la ilusión de volver con los suyos, encuentro que no había podido darse por cuenta del aislamiento obligatorio.

Con cédula en mano, toma de temperatura, indagación de síntomas y desinfección de objetos y zapatos, comenzó la travesía.

El anhelo de volver a casa

Andrea Santamaría es una joven estudiante de 20 años, quien llegó a Bucaramanga con la esperanza de convertirse en la mejor Ingeniera de Petróleos UIS. Ella y su hermano, quien también estudia en la universidad, viven juntos en la capital santandereana en donde están construyendo sus sueños.

Como muchos, Andrea y su hermano esperaban que la crisis del COVID−19 fuera pasajera, sin embargo la situación cambió y el aislamiento obligatorio los sorprendió lejos de su casa en Yondó, Antioquia.

“Mi hermano tenía cosas pendientes de la Universidad, no podía viajar sin él, por eso cuando supimos de la cuarentena decidimos quedarnos, pero después no encontramos cómo viajar”, cuenta Andrea.

En ese momento no habían finalizado el semestre, por ello la preocupación no era mayor, pues sus energías estaban enfocadas en terminar sus estudios virtuales.

“Cuando todo acabó entendimos la magnitud de la situación, estábamos en la casa, solos, lejos de mis papás, aprovechando el tiempo para hacer cursos virtuales, pero buscando la forma de regresar a casa, pues nuestra situación económica no era la mejor”, agrega.

Andrea y su hermano aún dependen de sus padres, quienes a raíz del confinamiento no han tenido la mejor suerte, por eso el viaje a casa se hacía más necesario a medida que pasaban los días.

“Durante el tiempo que estuvimos en Bucaramanga nos enviaban dinero. Logramos acceder a las ayudas de jóvenes en acción para alivianar las cargas, pero no podíamos seguir en la ciudad”, explica la joven de 20 años.

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“Cambié la comodidad por estar cerca a mi familia”

Josué Bernal Reyes es estudiante de Ingeniería Industrial en la UIS. En la actualidad cursa sexto semestre, tiempo en el que ha estado lejos de su familia en Barbosa, para sacar adelante su carrera.

Él se quedó “varado” en Bucaramanga por obligación, pues no cuenta con computador e internet para tomar las clases virtuales.

“En mi casa no cuento con medios electrónicos para finalizar el semestre, por eso tuve que decidir si viajar a Barbosa y arriesgarme a no poder terminar el semestre y perderlo o quedarme en Bucaramanga y asumir las consecuencias de esa decisión, sabiendo que tenía la oportunidad de conseguir los medios necesarios para terminar el semestre”, cuenta.

Con el apoyo de un amigo, quien le prestaba el computador, Josué pudo terminar su semestre. Sin embargo, la incertidumbre de no saber qué va a pasar y estar lejos de su familia lo obligó a tomar la decisión de regresar a su natal Barbosa.

“Cuando se acabó el semestre, para mí inició la cuarentena, tenía algo de comida y podía soportar un tiempo. Sin embargo, en el momento en que extendieron el aislamiento todo se complicó, la economía de mi casa empezó a verse afectada y como sea debía volver”, dice Josué.

Aunque las preocupaciones de la familia Bernal Reyes son las mismas, tener a su hijo en casa los alivia un poco.

Por ahora Josué, quien fue beneficiado del ‘Plan Padrino’, en el que egresados UIS costearon la matrícula de algunos estudiantes, está a la expectativa de que la Universidad le facilite un computador para continuar con sus estudios, pues en su casa no tienen los medios para comprar uno.

“Sacrifiqué la comodidad y el internet que podía conseguir en Bucaramanga, por estar tranquilo en mi casa, cerca a mi familia, que en esta situación me ayuda bastante con el rendimiento académico, no obstante no sé cómo voy a hacer para estudiar, pues no tengo los elementos electrónicos para hacerlo. Si alguien pudiera ayudarme estaría muy agradecido”.

La hora cero

Al darse cuenta que las medidas de prevención del Coronavirus cada vez eran más rígidas, los estudiantes foráneos “atrapados” en Bucaramanga y su área metropolitana, empezaron a buscar opciones para regresar a casa.

Grupos de WhatsApp, mensajes en redes sociales y una conversación con el Concejal y también estudiante Danovis Lozano, pusieron en evidencia el escenario.

Tras esta acción comenzó a gestarse una unión de voluntades en busca de hacer realidad el retorno. Transporte gratis y el permiso de desplazamiento dieron luz verde a la movilización de estudiantes dentro del departamento.

“Yo viajé en la ruta Bucaramanga − Barrancabermeja. Aunque el viaje fue seguro el único inconveniente que tuvimos fue en el retén de Barrancabermeja, de ahí no dejaron pasar el bus y cada quien tuvo que irse en un transporte distinto a su lugar de destino. No nos valieron los permisos, nos bajaron e hicieron devolver al conductor”, manifiesta Andrea.

Estando en Barranca, Andrea y su hermano tuvieron que comunicarse con la Secretaría de Salud de Yondó para gestionar el ingreso al departamento de Antioquia.

“Al llegar a casa nos hicieron bañar y lavar la ropa de inmediato. La Secretaría de Salud nos tomó la temperatura, nos recomendó estar todo el tiempo con tapabocas y aislarnos en una habitación por 14 días”, devela la joven estudiante, quien hasta que todo esto acabe seguirá cerca a sus familiares.

En el caso de Josué, quien viajó en la ruta Bucaramanga − Barbosa, el viaje fue tranquilo, aunque, según su experiencia, la vía estaba bastante concurrida de vehículos particulares.

“Viajamos directo, nada de paradas, solo a la entrada de San Gil y Socorro para bajar pasajeros. En Barbosa nos recibió personal de salud para hacernos el respectivo control”.

En total se gestionaron permisos de traslado de 169 estudiantes UIS, sin embargo solo 54 se acogieron a la solicitud de transporte para regresar. Los 115 estudiantes restantes decidieron viajar por sus propios medios con el permiso otorgado por la Gobernación de Santander.

Publicado por: Redacción Vanguardia.com

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