El riñón es el órgano sólido más esperado y que más se trasplanta en Colombia, por cada donante puede haber dos personas que salgan de lista de espera. Sin embargo, la frecuencia de donantes de riñón aún es muy baja.

Publicado por: Claudia Isabel Delgado
“Tener vida gracias a un ser maravilloso que dispuso que sus órganos fueran donados es el mejor regalo que he podido recibir...”.
Con estas palabras, César Augusto Rodríguez López, un hombre de 66 años, oriundo de Bucaramanga y quien ya disfruta de su pensión, se refiere al día en que inició una nueva vida gracias a un trasplante de riñón.
“El 1 de marzo de 2016 me informaron que debía presentarme en la clínica, porque había una posibilidad muy alta de trasplante”, recuerda.
Ese día, después de completar seis años en lista de espera, en los que tuvo que someterse a diversos procesos de diálisis buscando prolongar su vida, sucedió lo que él y su familia esperaron por tanto tiempo: encontrar un donante compatible.
Una niña que tuvo un accidente cerebrovascular dejó una nota en donde manifestaba que, si algún día le ocurría algo quería que sus órganos fueran donados. “Efectivamente tuve la fortuna de recibir ese regalo de parte de esa pequeña y de Dios, porque había sido una espera bastante larga y difícil”, menciona César.
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Una enfermedad denominada Vasculitis le afectó los riñones, desde entonces fue sentenciado a diálisis y empezó su lucha por seguir adelante.
“Cuando supe que podía ser candidato a trasplante uno de mis hermanos decidió ser mi donante, pero en los exámenes de rutina le detectaron cálculos, impidiéndole el procedimiento. En otra oportunidad me llamaron porque había la posibilidad de recibir el órgano de un señor que estaba en estado terminal. Desafortunadamente el señor tenía los riñones ubicados en forma de herradura, una patología que tampoco permitía la donación”.
Aunque la espera fue larga y el proceso difícil, César y su familia nunca perdieron la esperanza.
“Mi vida ha estado llena de cambios, primero tuvimos que adaptarnos a mi enfermedad y a que debía estar conectado doce horas a una máquina, proceso que no solo me afectó, sino que comprometió a mi esposa y a mis hijos. Después del trasplante la sensación de libertad es indescriptible, ya no dependo de la máquina sino de los cuidados que tenga, los medicamentos y la dieta. Cada tres meses me hacen exámenes para ver cómo estoy y cómo está el riñón, afortunadamente siempre se ha portado muy bien”, refiere con felicidad.
“Siempre que tenga la oportunidad invitaré a las personas que están en posibilidades de donar a que lo hagan. Es maravilloso pensar que la vida de alguien que ya cumplió su ciclo seguirá perpetuándose a través de otras personas, por medio de la donación, un acto de amor puro y de bondad”.
Nadie está preparado para ver fallecer a un ser querido, pero la donación es quizás el mejor regalo que una persona, que ya no está, puede hacerle a otra que aún busca una oportunidad de vivir.

¿Qué es la enfermedad renal crónica?
La Enfermedad Renal Crónica, ERC, es la pérdida lenta de la función de los riñones con el tiempo, órganos cuyo principal trabajo es eliminar los desechos y el exceso de agua del cuerpo, patología que en la mayoría de los casos obliga al trasplante renal. La diabetes y la hipertensión arterial son las dos causas más comunes y son responsables de la mayoría de los casos de ERC.
Juan Sebastián Gélvez Rueda, jefe del Programa de Nefrología y Trasplante Renal de la Fundación Cardiovascular, FCV, explicó que la ERC tiene cinco estadios, siendo uno la fase más leve y cinco la más severa.
“Los pacientes que están en estadio cinco son aquellos que están en diálisis o muy cerca de ingresar al procedimiento, momento en que médicamente se indica el trasplante”, señaló.
Sin embargo, también puede recomendarse a personas que no están en diálisis. “Hay personas que están en la última fase de la enfermedad, que no han ingresado a diálisis porque un porcentaje de sus riñones aún funciona, aquí se recomienda el trasplante para evitar futuras complicaciones”.
Cuidarse es prevenir
Llevar un estilo de vida saludable, realizar actividad física al menos 30 minutos, cuatro veces por semana, mantener una dieta balanceada, con más verduras y menos carbohidratos y disminuir el consumo de sal hacen la diferencia al momento de prevenir la Enfermedad Renal Crónica, ERC.
Además, Gélvez Rueda menciona que es importante identificar si hay algún factor de riesgo que haga que los riñones se afecten en un futuro.
“Los pacientes con hipertensión arterial o diabetes mellitus deberían ser regularmente evaluados para establecer si hay afectación en sus riñones, pues son enfermedades silenciosas que van afectando poco a poco los órganos... Si tengo familiares cercanos con problemas renales, también debería hacerme exámenes con frecuencia”.
Evitar tomar medicamentos analgésicos en altas dosis o por largos periodos de tiempo, como el Naproxeno, Ibuprofeno o Diclofenaco también evita en un alto porcentaje la afectación de los riñones.
¿Quiénes ingresan a lista de espera?
“A diferencia de lo que la gente cree, la lista de espera no funciona por orden de llegada”, explica el médico Jefe del Programa de Nefrología y Trasplante Renal de la FCV.
“Cuando hay un potencial donante de riñones evaluamos quién de los pacientes que están en esa lista es el más compatible con los órganos disponibles. Pruebas genéticas y de sangre nos permiten saber si el receptor podría rechazarlo o no, además de la edad y otros factores estandarizados por el Instituto Nacional de Salud, INS. La persona que sea más compatible, es quien se lleva el riñón”, agrega.
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Para ingresar a este listado, los pacientes deben someterse a rigurosos exámenes por diferentes especialistas, quienes darán el visto bueno.
En Colombia hay aproximadamente 2.400 pacientes esperando por un donante de riñón cadavérico. Sin embargo, siempre está la alternativa del trasplante de un donante vivo. “Un familiar o un allegado puede donar uno de sus riñones a un paciente en lista de espera, normalmente se puede vivir con uno solo, así se evita el proceso de esperar por un órgano compatible”, indica el médico.
Actualmente hay más de 2.800 personas en lista de espera, para cualquier órgano, en el país.
Aún hay ausencia de donantes
Aunque en las principales ciudades del país, entre esas Bucaramanga, hay numerosos grupos de trasplante que trabajan continuamente en la promoción de la donación, y a pesar de que el procedimiento está cubierto en su totalidad por el sistema de salud, en Colombia aún hay una tasa muy alta de negación a la donación.
“Los familiares de pacientes con muerte cerebral muchas veces se rehusan a que los órganos y tejidos de sus seres queridos sean usados para salvar otras vidas o incluso solo mejorarla. Desafortunadamente, esto ocurre por falta de la información, muchas personas aún creen que los órganos son para el Estado, para personas con dinero o para que los médicos nos beneficiemos económicamente, cuando en el otro extremo hay pacientes con una mala calidad de vida esperando un posible trasplante”.
Cifras
- En Colombia, en promedio, 18 meses esperan los pacientes por un riñón. Muchos logran el trasplante, muchos otros fallecen estando en lista de espera.
- 417 donantes de órganos y tejidos se lograron en 2019 en el país, elevando a 5% la tasa de donación. En 2018 solo donaron 398.
- 86 trasplantes se realizaron en 2019 en Santander. De los cuales 70 fueron trasplantes de riñón.
- 932 riñones fueron trasplantados en Colombia el año pasado.














