No solo costó la exorbitante suma de $7.100 millones, sino que además se le aprobaron polémicas adiciones.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Cada día que pasa se conocen más detalles del controvertido contrato que hizo la actualización catastral de la ciudad.
Este estudio, que definió la actualización catastral de Bucaramanga y que se encuentra en el ‘ojo del huracán’ porque disparó entre 70% y 120% los cobros del Impuesto Predial, no solo costó la exorbitante suma de $7.100 millones, sino que además se le aprobaron polémicas adiciones: dos de tiempo y una de dinero.
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La denuncia
De acuerdo con Pedro Nilson Amaya Martínez, el concejal que instauró dos acciones de nulidad del estudio ante el Tribunal Administrativo de Santander y el Consejo de Estado, denunció las presuntas irregularidades que tuvo el contrato.
Como se recordará el referido diagnóstico, que tiene a los contribuyentes muy enojados por los aumentos del Predial, obedeció a un contrato suscrito entre el Municipio, el Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB, y la Universidad Distrital Francisco José de Caldas.
De acuerdo con el cabildante, en la vigencia 2017 la Alcaldía suscribió un contrato por valor de $6.900 millones con el AMB y la citada universidad.
El objetivo era realizar la actualización catastral de tres sectores del municipio: 2, 4 y 5. Estas áreas fueron seleccionadas por el Gobierno Local.
“En esto se puede evidenciar la falta de planeación y análisis de la ciudad, evidenciándose que realizaron tres adicionales, de las cuales dos fueron en tiempo y la tercera en valor; esta última por una suma cercana a los $200 millones”, dijo Amaya Martínez.
“Lo anterior da un total de poco más de $7.100 millones. Pero en el mismo estudio, suscribieron un convenio interadministrativo con el IGAC por valor de $870 millones y medio para colaborar armónicamente en el proceso de actualización de la formación catastral de los mismo tres sectores que fueron contratados por el contrato interadministrativo 217 de 2017”, añadió.
Lo paradójico es que en 2013 se hizo una actualización catastral de todo el Municipio, pero fue por un valor de $260 millones.
“Así las cosas -dijo el concejal- hubo un aumento por un estudio para solo tres sectores de alrededor de $6.800 millones, sin tomar en cuenta el convenio con el IGAC”.
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Supuestamente las adiciones fueron necesarias para cumplir con la meta de la actualización catastral.
De acuerdo con Rodolfo Torres Puyana, director del AMB, “con relación a la adición por aproximadamente $200 millones que se le realizó al convenio suscrito entre la Alcaldía, el AMB y la Universidad Distrital, la fuente de los recursos adicionales provino de manera directa del municipio de Bucaramanga”.
“El AMB no aportó recursos adicionales al citado convenio”, aclaró el funcionario.














