A las 7:00 a.m. de hoy miércoles, 14 de febrero, se cumplió la ceremonia de entrega formal de la emblemática institución de Bucaramanga.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Con la presencia de la ministra de Educación, Aurora Vergara Figueroa, y del alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez, hoy miércoles, 14 de febrero, se inauguró la nueva sede la Institución Educativa ‘Camacho Carreño’.
La nueva planta física, que está situada entre las calles 37 y 41 con carreras 8 y 9 del barrio Alfonso López y que consta de tres modernos pisos, fue construida por el municipio y el Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa, FFIE.
En la nueva estructura se invirtieron $16.000 millones, aportados por el Ministerio de Educación Nacional y la Alcaldía de Bucaramanga.
Este colegio, fundado justo un 14 de febrero, pero de 1952, queda con espacios de aprendizaje apropiados para seguir siendo protagonista de la educación pública de nuevas generaciones de santandereanos.

En sus 3.559 metros cuadrados, la institución educativa ‘Camacho Carreño’ cuenta con: 24 aulas de educación básica y media, 2 aulas de preescolar, biblioteca, aula de bilingüismo, laboratorio integrado, aula de tecnología, innovación y multimedia, comedor y cocina, zonas administrativas y recreativas, además de 39 baterías sanitarias.
“Este emblemático colegio es un orgullo para los santandereanos. Por eso mismo, es un gran honor para el equipo del FFIE entregarles una nueva sede de este histórico colegio, precisamente el 14 de febrero, cuando cumple 72 años de fundación. Esperamos que esta nueva sede acoja a más generaciones de bumangueses y de toda la gente que llega a la ‘Ciudad Bonita’ en busca de nuevas y mejores oportunidades para construir futuros prósperos”, dijo la gerente del FFIE, Adriana González.

Además de estas instalaciones, el FFIE llevó a cabo obras complementarias financiadas por la Alcaldía de Bucaramanga, que incluyen sistema de voz y datos, cerramiento y grama en la zona de preescolar, malla contra impacto en la cancha deportiva, obras de conexiones finales a servicios públicos (red de aguas residuales, red eléctrica) y complementación para la campana extractora de la cocina, entre otras.
“Es un sentimiento de felicidad, de logro, realización, de sentir que después de estos años podemos venir a estrenar esta edificación, este colegio nuevo. Esto nos llena de muchas motivaciones para el futuro, el desarrollo de nuevos proyectos, nuevas actividades. Así que el sentimiento es de plenitud, de satisfacción. Queremos hacer historia en Bucaramanga», expresó Juan de Dios Ortega, rector Camacho Carreño”.
Por su parte, el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán Martínez dijo: “Después de mucho tiempo vuelve a estar al servicio de la comunidad una de las instituciones oficiales insignia de la ciudad. Vamos a velar por el entorno de la ‘Camacho Carreño’, para que los niños estén seguros y alejados de cualquier hecho que los ponga en peligro”.
“Continuamos trabajando a toda marcha para que se culminen lo más rápido posible todas las obras de las demás instituciones que están en remodelación”, añadió.
Historia del plantel

Este no es un plantel más; su historia une a muchos bumangueses en torno a la tiza, los pupitres y la nostalgia por la educación del ayer. Fue conocido por muchos años como concentración escolar ‘Camacho Carreño’ y tiene como fecha de fundación el 14 de febrero de 1952.
Hay que decir, eso sí, que desde sus albores ese plantel ha estado entre los más notorios establecimientos educativos oficiales de la capital santandereana.
Este colegio adoptó los nombres y los apellidos de un reconocido político, escritor y licenciado en Ciencias Económicas, protagonista de la política de Colombia, quien había fallecido 12 años antes de la creación de esta institución: José Gabriel Camacho Carreño.
El plantel, de manera curiosa, se construyó dos cuadras abajo de donde este gran orador había sido bautizado: el histórico Templo de San Laureano. De hecho, el plantel siempre ha estado en la calle 41 No. 8-15, del barrio Alfonso López.
Se podría decir, de manera literal, que ‘media Bucaramanga del ayer’, cursó su primaria allí. Y es que como no existían suficientes escuelas oficiales en ese entonces, todos querían un cupo. Eternas ‘colas’ hacían los padres de familia con miras a matricular a sus hijos por estos lados.
Además, el plantel brillaba de manera particular por la enseñanza del español y de la oratoria. Era la época en la que los maestros eran considerados como los ‘segundos padres’ y tenían permiso para ejercer autoridad al estilo de aquellos tiempos.

En sus inicios fue rector del plantel el profesor Gildardo A. Rondón, quien compartía las clases con otros docentes de la talla de Roberto Linares, Andrés Rodríguez y Álvaro García, por citar solo a algunos.
A veces a un solo maestro le tocaba enseñar tanto matemáticas como lengua, geografía, historia y latín, etc... Los alumnos tenían que aprenderse la lección de memoria y recitarla frente al docente, quien podía corregir sobre la marcha algún defecto en la pronunciación. Si alguno de ustedes tiene un abuelo o un padre que estudió allá, sabrá perfectamente de qué estoy hablando.
Vale anotar que una esquina de la edificación, por los lados de la calle 37, tenía la sede el Sindicato del Municipio; sin embargo, con su reconstrucción, al final la moderna edificación se levantó en toda la manzana.
El colegio, según dijo la Alcaldía, hará parte de las aulas de la jornada única del proyecto promovido por el Ministerio Nacional de Educación.
Ofelia Vera, María Dolores Pico y Juan de Dios Ortega son tres de los directivos que han ‘timoneado’ la rectoría.
















