Cada 4 de febrero el mundo conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una iniciativa construida para hacer eco, inspirar el cambio y movilizar acciones que generen la detección temprana y la prevención encaminadas a evitar las cifras de mortalidad por esa enfermedad.

Publicado por: Claudia Isabel Delgado
María Margarita González y María Eugenia Rey son dos santandereanas que a su manera y en su tiempo lucharon contra el cáncer, una enfermedad que atemoriza pero que no es invencible.
Y de eso dan fe estas dos mujeres, a quienes a pesar de su diagnóstico, la vida les sonrió y les regaló una segunda oportunidad, esa misma que hoy aprovechan para dar testimonio de su lucha y enviar mensajes de prevención.
Advertencias que hoy, en conmemoración del Día Mundial contra el Cáncer, se convierten en una sola voz que actúa como un poderoso recordatorio de que todos tenemos un papel que desempeñar para reducir el impacto mundial de esta enfermedad.
“Yo fui la culpable”
Un día como cualquiera, María Margarita se estaba vistiendo y por curiosidad se observó la pierna derecha. En esa acción encontró algo que le llamó la atención: “Me vi un lunar y me intrigó mucho que era diferente a todos los demás, porque generalmente, por herencia, tengo muchos lunares”, relató.
Dicho lunar era distinto, negro e irregular. ¿Ya lo tenía? se cuestionó; sin embargo la mujer recuerda que siguió su vida normal.
Esta situación ocurrió a finales de 2017, pero fue solo hasta 2018 que María Margarita tomó la decisión de acudir al médico, pues intuía que ese lunar no era normal.
“Me veía el lunar todos los días y aunque no me dolía y no quería preocuparme más de la cuenta, sabía que la forma y el color que tenía no era normal, por eso decidí pedir cita médica”, reconoce.
Por su mente nunca pasó tener cáncer de piel, pues su familia no lo tenía. Sin embargo, con el tiempo se convirtió en su dura realidad.
Acudió a la Liga Santandereana contra el Cáncer, en vista de que la cita con el dermatólogo de su EPS no fue posible.
“Me hice las pruebas y después de tanto esperar los resultados me dijeron que era un melanoma maligno y que debía operarme”, mencionó.
“Me sentí como en las nubes después de recibir la noticia. Llegué a mi casa y dije no me voy a morir, voy a luchar y a salir adelante”, agrega.
Dicho esto, para Semana Santa de 2019, María Margarita estaba en el quirófano, lista para que le extirparan el melanoma.
“Lo que me pasó fue mi culpa, porque cuando era joven tenía la costumbre de ir a paseo con mis amigas y acostarme bajo el sol, no a broncearme, a quemarme. Con esta enfermedad entendí que no debemos exponernos al sol sin protección”.
Hoy María Margarita porta con orgullo la bandera de la supervivencia y no duda en contar su historia, pues aunque el miedo a que aparezca un nuevo melanoma sigue latente, la misión que ahora cumple es evitar que otras personas tengan cáncer de piel, una enfermedad que es completamente prevenible.
Lea también: Secretaria de Salud de Floridablanca visitó los sectores afectados por la avalancha y entregó recomendaciones.

“No nos cuidamos del Sol”
Rafael Eduardo Orduz Pico, presidente de la Junta Directiva de la Liga Santandereana contra el Cáncer, señaló que en 2019, la institución atendió 48.726 pacientes, de los cuales 381 fueron diagnósticos positivos para cáncer.
Según explicó Orduz Pico, el cáncer de piel fue el diagnóstico que más se repitió seguido de cáncer de cérvix y cáncer de seno.
“287 personas fueron diagnosticadas con cáncer de piel, cifra que preocupa porque tenemos cómo evitarlo y revela que no estamos siendo conscientes a la hora de protegernos de los rayos ultravioletas”, indicó.
Mencionó además, que aunque generalmente el cáncer de piel no ocasiona la muerte, sí hay algunos tumores más agresivos que pueden llevar a ello.
El autoexamen previene
María Eugenia Rey hace seis años logró salir victoriosa en la batalla contra el cáncer, hoy cuenta cómo el autoexamen le ayudó a tener un diagnóstico a tiempo y a salvar su vida.
“En una de esas ocasiones me encontré una masa en el seno izquierdo, fui al médico, me empezaron a hacer todos los chequeos y me diagnosticaron cáncer de seno”, recuerda con nostalgia.
Durante el proceso, que duró un año, reconoce que muchas veces quiso vencerse, pues la agresividad de las quimioterapias descompensaban su organismo, al punto de no querer realizarse una más.
“La palabra cáncer nos asusta a todos, el pensamiento de la muerte no te deja en paz, sientes que todo se derrumba a tu alrededor, es una noticia que afecta bastante”, reconoce María Eugenia, quien nunca pensó tener esta enfermedad.
A pesar de la dificultad del proceso, de verse al espejo sin su cabello y tal vez un poco más delgada, de someterse a una cirugía, quimioterapias y radioterapias, María Eugenia no duda en admitir que su familia fue su polo a tierra.
“Cuando me sentía derrotada mi esposo y mi hija estaban a mi lado animándome a seguir adelante, dándome aliento, acompañándome”, dice.
Lea además: Santandereano trabaja en medicina que combatiría el cáncer gástrico.
Ahora, a pesar del tiempo, María Eugenia se ha convertido en el vivo ejemplo de que del cáncer se puede salir.
“Mi vida siguió normal, trabajo, todos los años voy a control y continúo realizándome el autoexamen, chequeo que vale la pena y que puede prevenir muchas muertes”, finaliza.
Diagnóstico y tratamiento oportuno son claves
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, una de cada seis mujeres y uno de cada cinco hombres en el mundo desarrollan cáncer en algún momento de su vida. Solo en Colombia, según datos del Ministerio de Salud, cada día mueren más de 45 personas por esta enfermedad.
Sin embargo, sostienen los expertos, cuando el cáncer se detecta en etapas tempranas la tasa de supervivencia puede llegar a un 80 %.
“Nosotros tenemos un gran problema y es que muchas veces la gente no consulta por miedo. Las personas encuentran cambios en su cuerpo y no consultan porque les da terror que les digan: tienen esta enfermedad y su tratamiento será el siguiente”, asegura Diego Gómez, oncólogo clínico del Instituto de Cáncer del Hospital Internacional de Colombia.
Los profesionales de la salud recomiendan realizarse chequeos de forma periódica para identificar cualquier anomalía antes de la aparición de los síntomas, que se presentan en etapas intermedias o avanzadas. Aunque las señales de alarma varían dependiendo del tipo de cáncer, existen indicadores generales como la pérdida de peso, cambios en la piel y fatiga prolongada.
“El cáncer es un crecimiento anormal de lo que antes era un tejido normal. Las células que tenemos en el organismo se están reproduciendo, cambiando, creciendo. El organismo les permite crecer hasta cierto punto y luego él mismo las destruye o las elimina. Cuando los controles naturales del organismo no funcionan, empiezan a crecer de forma desordenada y ahí es donde aparece el cáncer”, explica Gómez.
Para prevenir el cáncer se aconseja llevar una dieta balanceada basada principalmente en frutas y verduras. Mantener el peso óptimo ayuda a reducir el riesgo de desarrollar cáncer de colon, próstata, mama, pulmón y riñón. Realizar actividad física al menos 30 minutos al día también trae beneficios para la salud.















