Tras la declaratoria de emergencia sanitaria internacional por el nuevo brote de ébola en África Central tras registrarse 131 muertes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una fuerte advertencia ante la “amplitud y rapidez” con la que se está propagando el actual brote de ébola originado en la República Democrática del Congo (RDC). La crisis sanitaria en África Central ha entrado en una fase crítica. El virus ya cruzó fronteras y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales ante el riesgo de una mayor propagación regional. El brote afecta principalmente a la provincia de Ituri, en República Democrática del Congo, donde también existen 246 casos sospechosos bajo investigación epidemiológica. Para atender la crisis, la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) ha elevado este lunes a más de 100 las muertes asociadas a la epidemia de ébola causada por la cepa Bundibugyo en República Democrática del Congo (RDC) y Uganda y ha declarado el brote como una Emergencia de Salud Pública de Interés Continental (ESPC). Lea: ¿Vuelve el ébola? OMS declaró emergencia internacional por brote en el Congo Además, Uganda confirmó infecciones relacionadas con viajeros procedentes de zonas afectadas, aumentando la preocupación por una propagación regional más amplia durante las próximas semanas. Mientras que el Gobierno de Donald Trump confirmó que un estadounidense, misionero en el Congo, dio positivo al virus de ébola, quien será tratado en Alemania. Otras noticias: Declaran nuevo brote de ébola: OMS alerta por riesgo de propagación del mortal virus Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la principal agencia nacional de salud pública de los Estados Unidos, anunciaron que se implementó la prohibición de viajes para extranjeros que hayan pasado por Uganda, Congo y Sudán del Sur. La OMS explicó que el brote está vinculado a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, una variante sin vacunas específicas aprobadas actualmente, la cual se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. Le interesa: OMS alerta a países africanos por brotes de Ébola en RD Congo y Guinea Los síntomas iniciales incluyen fiebre, fatiga intensa, dolor muscular, vómitos y diarrea. En casos graves pueden aparecer hemorragias internas y fallo orgánico. Aunque la OMS aclaró que todavía no se considera una pandemia, sí advirtió que el brote de ébola podría ser mucho mayor de lo detectado hasta ahora. El factor más alarmante para la comunidad científica y médica es la naturaleza genética del virus que circula en este brote. Los análisis de laboratorio confirmaron que se trata de la cepa Bundibugyo, una variante sumamente compleja. Se recomienda: Alerta en Ruanda: confirman 26 casos y seis muertes por brote de Marburgo, similar al ébola Todo ello, teniendo en cuenta que las vacunas y tratamientos terapéuticos que se desarrollaron con éxito en años anteriores para contener el ébola en África solo son efectivos contra la variante Zaire. Lo que resulta más grave es que actualmente no existe ninguna vacuna aprobada ni un tratamiento médico específico que sea eficaz para combatir la cepa Bundibugyo de ébola, lo que deja a los equipos de respuesta médica en el terreno dependiendo exclusivamente de tratamientos de soporte y aislamiento estricto. De acuerdo con el más reciente boletín epidemiológico de las autoridades de salud, el impacto del brote de ébola ya arroja cifras devastadoras en la región africana. Lea aquí: Catorce muertes y 34 contagios por ébola en la República Democrática del Congo Las víctimas mortales llegaron a 131 confirmadas a causa del virus. Mientras que el sistema hospitalario reporta al menos 513 casos sospechosos bajo estricto aislamiento y monitoreo, mientras se aceleran las pruebas de laboratorio para confirmar el contagio. La OMS ha reiterado que las condiciones de orden público en el Congo, sumadas a los desplazamientos masivos de población y las dificultades logísticas, continúan facilitando la velocidad de transmisión, convirtiendo este brote en uno de los desafíos epidemiológicos más peligrosos de los últimos años.