jueves 25 de junio de 2020 - 12:00 AM

Piden declarar el “mural de Cañaveral” como Bien de Interés Cultural

Aunque, desde siempre, este mosaico ha estado en una propiedad privada como lo es el Centro Comercial Cañaveral, hay quienes piden esta declaratoria para asegurar su permanencia y preservación. El Centro Comercial entregó su versión frente a esta propuesta.
Escuchar este artículo

En el costado oriental del Centro Comercial Cañaveral, en Floridablanca, está una imponente obra de arte realizada por el maestro Jorge Iván Arango. El mural cuyo nombre es ‘Parque Armando Puyana’ empezó a construirse en 1982 y se terminó en 1985.

Son 327 metros cuadrados de arte que han logrado perdurar en el tiempo, ese mismo que le ha permitido ser un ícono para quienes viven y visitan el área metropolitana de Bucaramanga.

Maritza Arango, investigadora cultural y la hija de este gran maestro santandereano, se ha convertido en la mayor defensora de su legado. Cada vez que puede cuenta la historia que pretende dejar minuciosamente escrita en un libro, porque considera que muchas personas no saben la riqueza histórica y artística de este tipo de obras. Pero, ahora más que nunca, se siente incluso con la mayor fortaleza para avanzar en ese complejo proceso de convertir el “mural de Cañaveral” en un Bien de Interés Cultural.

“Legalmente el mural le pertenece al centro comercial. El estado no se puede encargar de él hasta que no sea declarado Bien de Interés Cultural, pero quien está preocupado por su preservación hace todo el estudio y la petición para que se declare. En 2009 iniciamos un proceso con mi mamá en donde llamamos a muchos profesionales, se mandaron cartas al Gobierno, pero hay un hueco en la historia porque nos sacaron del proyecto”, aseguró.

Maritza afirma que, hasta el momento, son 11 años de trabajo los que suma para que alcaldías, gobernación y demás entes gubernamentales atiendan esta petición. No es una idea que surgió hace días, ni meses.

Este mural, dice ella, se constituye como un discurso ecológico que todo el mundo debe conocer. Su lectura fue diseñada para dos formas de observación. La primera va dirigida a un público que pasa a gran velocidad, pero que logra apreciar las figuras, en primer plano, que exaltan la fauna y flora de Santander, como cactus, piñas, garzas, la flor y el fruto de la granadilla, las tijeretas, mariposas, plátano, avispas, cañas y toda la historia de las hormigas.

La segunda forma de observarlo es acercándose a unos pocos metros de distancia, donde se puede observar con detenimiento que, en el fondo del mural, armados con la brecha de la baldosa, hay muchos animales que se pueden descubrir e identificar claramente con algo de dedicación, como culebras, micos, cocodrilos y tortugas, entre muchos otros.

“El fondo del mural está en círculos de colores pasteles que representan la tierra, el agua, el horizonte, el sol y el cielo. Se constituye como un segundo mural a descubrir”, subrayó.

Lea también: Desborde de maleza sobre la autopista a Piedecuesta cegó a los conductores

¿Qué dice el Centro Comercial Cañaveral?

Frente a ese propósito de que la obra del maestro Arango sea declarada Bien de Interés Cultural, el Centro Comercial Cañaveral, que en este momento tiene la propiedad del mural, reconoce que aún no ha hecho ningún trámite al respecto; incluso, asegura que nadie les ha preguntado si como “dueños” del mosaico están interesados en que esto suceda.

“Con la autorización de la asamblea nosotros podríamos iniciar el proceso para que sea declarado Bien de Interés Cultural, pero antes de todo esto debemos mirar muy bien a qué nos sometemos, a qué nos estamos comprometiendo y cuáles son las implicaciones que esto traería”, comentó Martha Leyder Bautista, administradora del Centro Comercial Cañaveal.

Aseguró que desde 2009 se vienen destinando importantes recursos para su preservación y restauración, pues fue en ese tiempo cuando avanzaron los trabajos de Metrolínea que la obra empezó a sufrir algunas afectaciones, a eso se suma que siempre ha estado expuesta al sol, al agua, a la contaminación, al tráfico. Varias de sus partes se empezaron a desprender.

La administradora recordó que cuando el mural sufrió los primeros daños graves, tras un fuerte aguacero, se buscó ayuda por medio del seguro, que fue el que contactó a la restauradora Martha Elena Barrera, quien desde entonces se ha encargado de todas las intervenciones, tras haber estudiado cada aspecto de la obra.

Lea también: Piedecuesta tiene seis Centros de Salud que no sirven para nada

¿Por qué sería importante esta declaratoria?

Para el arquitecto Alejandro Ordóñez Ortiz, las ciudades tienen que plantearse el reto de la conservación de las obras muebles e inmuebles. Y declararse el mural del maestro Jorge Iván Arango, ubicado en Cañaveral, como Bien de Interés Cultural, es “darle ese valor legal, estético, histórico y simbólico”.

Según Ordóñez, “existen imágenes tan fuertes que con cerrar los ojos podemos evocarlas, pues son como un sello en nuestra memoria. Una de esas imágenes en la ciudad es sin duda el mural del Centro Comercial Cañaveral. Un mural de esas características no tiene parangón en el mundo. Santander tiene innumerables legados artísticos, arquitectónicos y urbanos, como este, que deben ser valorados y cuidados”.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad