martes 07 de mayo de 2019 - 12:00 AM

¿Por qué el alcalde de Bucaramanga insiste en desafiar los fallos judiciales?

Les trasladamos ese interrogante a los expertos en el tema. También los ciudadanos de a pie se atrevieron a opinar sobre la controvertida forma de ser del mandatario de los bumangueses.
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Con un carácter recio, que incluso es calificado por muchos de sus detractores como de “grosero”, el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández Suárez, sigue desafiando los fallos que en su contra dictan el Consejo de Estado, el Tribunal Administrativo de Santander, la Fiscalía y otros entes del Ministerio Público.

Varias sentencias han sido esquivadas, de manera literal, por él durante los tres años y cuatro meses que lleva de gestión.

Casi que se han convertido en una constante sus calificativos de “lavaperros” en contra de muchas personas que -según él- son “sanguijuelas de la politiquería”.

Al mismo tiempo las personas insultadas han instaurado acciones de tutela en contra del mandatario bumangués; incluso muchas de ellas han obligado al propio Hernández Suárez a retractarse en público de sus declaraciones.

Otras acusaciones penales, laborales, administrativas y fiscales pesan sobre él. Y mientras los fallos se dan, el Jefe del Gobierno Local no se cansa de decir que a él ‘no le importa que lo demanden’.

A su juicio, “sin cambiar ni una ley, se combatió y se desterró la corrupción en el Municipio. El manejo eficiente de las finanzas públicas y la destinación transparente de recursos para programas sociales, entre otros aspectos, son muestras de transformaciones que tienen reconocimiento entre la gente”.

Insiste en decir que el tema va más allá de los fallos judiciales.

“No me he robado ni 10 centavos de la Alcaldía. Al contrario, me he enfrentado a esa mafia politiquera que tiene arruinada a la ciudad. Ya sabemos quiénes son ellos, pero siguen tratando de ocultarse sin pudor. La corrupción se sigue disfrazando de transparencia para atacar a la única Alcaldía que los quitó del poder”, enfatizó Hernández Suárez.

“Esto es muy sencillo, es no dejar robar. Los procesos de licitación y la selección de personal se deben hacer idóneamente, buscando la mayor participación y sin descuidar la calidad”, dijo Hernández Suárez.

Lo que dice la Corte

La Corte Constitucional ha sido clara en decir que “el cumplimiento de las sentencias judiciales no pueden ser eludidas; de igual forma las órdenes de tutela no pueden ser burladas o acatadas de manera parcial”.

La Corte ha sido categórica al señalar: “los fallos de los jueces de la República son para obedecerlos y no deben quedarse solo en el papel o en los anaqueles de los juzgados”.

La Corte recordó que el hecho de desatender un fallo de tutela, por ejemplo, “no solo puede dar lugar a un llamado de atención sino que implica sanciones penales de seis meses de arresto y multa hasta de 20 salarios mínimos mensuales”.

También recuerda que “el alcalde podría incurrir en flagrantes omisiones al no obedecer de inmediato una sentencia judicial, por ello se pueden enviar los expedientes a la Procuraduría General de la Nación para que se investigue este tipo de conductas”.

Hablan los expertos

Para el analista político y director del Observatorio Ciudadano, Julio César Acelas, “desde la misma campaña política, el Alcalde señaló cuál iba a ser su lógica de gobierno y su rol institucional”.

Por citar solo un caso, recordó que Suárez Hernández dijo en campaña: “me voy a hacer el pingo con el mototaxismo”.

Para mí, “ese es el imaginario sobre la política y lo público, ese que termina legitimando el atajo, la ilegalidad, el irrespeto al otro, la ocupación ilegal del espacio público y la violación de la ley”.

Y añadió que “los gobiernos populistas como el actual de Bucaramanga, deslegitiman las instituciones, alejan al ciudadano de los asuntos públicos y terminan haciéndoles un daño al sistema democrático y a los intereses ciudadanos”.

“Sus constantes salidas desafiando los jueces, la autoridad ambiental y la misma clase política son mensajes muy fuertes y peligrosos, los cuales minan la institucionalidad y solo resaltan al líder mesiánico, que poco le importa la administración y el gobierno de la ciudad, haciendo girar todo alrededor de su figura mediática, muy lejos de la realidad”.

Por su parte, el abogado Juan Manuel Álvarez, señaló que “como cualquier ciudadano, el Alcalde de Bucaramanga tiene derecho a agotar todas las instancias; sin embargo, para el caso en concreto, el Consejo de Estado es última instancia y por ende no puede evadir dicha decisión”.

Y añadió: “Es necesario que la Alcaldía retome la institucionalidad y deje tanto escándalo”.

“Teniendo en cuenta la gran aceptación ante la comunidad y el liderazgo que ha mostrado, Hernández Suárez debe dar ejemplo al colectivo ciudadano asumiendo las consecuencias que genera golpear a un concejal, por citar solo un ejemplo de los tantos excesos por él cometidos”, puntualizó.

FALLOS Y PROCEDERES DEL ALCALDE

Número 1: El Juzgado Dieciséis Civil Municipal le ordenó al Gobierno de Rodolfo Hernández Suárez levantar, en menos de 48 horas, la medida de restricción vehicular conocida como: ‘Pico y Placa Especial de la Zona Centro’.

Respuesta: El mandatario acogió la fórmula dos semanas después, a pesar de las pérdidas económicas que ello le representó a los comerciantes de la zona.

Número 2: La Procuraduría Delegada para la Vigilancia Administrativa suspendió por dos meses al Alcalde por “tratar con irrespeto, sin imparcialidad y falta de rectitud a un funcionario con quien tiene relación en el servicio público”.

Respuesta: Él continuó en su cargo, según explicó, hasta que la Sala Disciplinaria de la Procuraduría resuelva el recurso de apelación interpuesto por la defensa oficial.

Número 3: El Consejo Seccional de la Judicatura de Santander lo sancionó por desacatar un fallo de tutela, que le exigía garantizar el suministro de agua potable a la vereda Los Santos Bajo.

Respuesta: El mandatario aseguró que el contenido del documento fue apelado bajo el argumento de que el Mandatario ha incurrido en incumplimiento y negligencia frente a las peticiones de la comunidad.

Número 4: El Consejo de Estado declaró la nulidad del Acuerdo 016 de 2012, por medio el cual el Área Metropolitana se constituyó como autoridad ambiental. Le ordenó girarle el recaudo de la sobretasa a la Cdmb.

Respuesta: Hernández Suárez argumentó que el fallo, que le devolvió la autoridad ambiental a la Cdmb, “tiene vicios que no han sido aclarados por el Alto Tribunal y, por eso, no le giraré ni un peso a la Corporación”.

Número 5: El Consejo de Estado negó la tutela del Alcalde de Bucaramanga contra la suspensión por tres meses que la Procuraduría General de la Nación le impuso al mandatario.

Respuesta: El alcalde dice que continuará en su puesto porque, según él, “el acto administrativo de suspensión provisional perdió su fuerza ejecutoria, pues el proceso disciplinario ya avanzó hasta alegatos de conclusión y precluyó”.

HABLAN LOS CIUDADANOS

Cesar Augusto Toscano: “Pienso que el alcalde se está quedando solo en buenas intenciones; y en ese afán por demostrar que sí lucha contra la corrupción se extralimita. Tiene un pésimo carácter y eso desdibuja toda su gestión. Los fallos jurídicos en su contra deben ser respetados. A él le ha faltado buenos asesores, de esos que pueden dilucidar el tema de las demandas”.

José Antonio Durán: “Para mí es un buen alcalde, entre otras cosas, porque habla claro sobre lo que es la corrupción. Lo que sí le reprocho es que se sale de casillas, explota y al final la gente lo critica por eso. Debería moderar su tono de voz, pero seguir en su batalla contra los corruptos”.

Luz Elena Arias: “A él se le va la mano en el tema del irrespeto a la gestión pública. No creo que pelear y vociferar sean estrategias buenas de gobernanza. Es un alcalde autoritario, porque sencillamente no respeta los fallos judiciales y cree que todo el mundo tiene que hacer lo que él diga a juro. Eso le resta credibilidad”.

Oliva de Cáceres: “A mí me gusta mucho que el alcalde habla de una forma directa, sin decorar las cosas. Habla como yo y en general como al pueblo le gusta. Sí creo que tiene una forma muy particular e irreverente de ser, pero eso es lo que más me gusta de Rodolfo Hernández”.

Mónica Morales: “No lo veo tan mal como otros alcaldes. Lo que pasa es que es un hombre soberbio, rebelde y grosero. Debería hacer más cosas por la ciudad, resolver los problemas y en general dar más resultados que escándalos. Es que lleva mucho tiempo peleando con los políticos”.

EL ALCALDE SE RATIFICA EN SU ARGUMENTO:

En palabras del propio alcalde, Rodolfo Hernández Suárez, “lo que está sintiendo la gente es un cambio de estilo en administración de la ciudad. Yo no voy a dar mi brazo a torcer en mi campaña de lucha contra la corrupción”.

“Mi compromiso con las mayorías sigue intacto en procura de consolidar la confianza en lo público y cambiar los antiguos códigos de comportamiento que traicionaban a la población. Ahora con obras, programas y acciones se brindan oportunidades que mejoran la calidad de vida”.

“No me he robado nada. No voy a tener algún temor cuando he hecho las cosas bien; todo lo que me he ganado se lo he donado a la ciudadanía en diferentes programas. ¿Miedo? ¡Cero! Decir la verdad, siempre lo haré. No dejarme encaramar, no me dejo arrodillar y seguimos en el mismo tema: lucha contra la corrupción, que es el cáncer de Colombia”, agregó Hernández Suárez.

Argumentó que “tengo el respaldo de las mayorías, según las últimas encuestas nacionales, se evidencia que la ciudad no quiere retroceder en la lucha contra la corrupción. La suma de esfuerzos es vital para seguir construyendo la nueva Bucaramanga”.

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