miércoles 17 de julio de 2019 - 12:00 AM

Preocupa la malnutrición en menores de 5 años y madres gestantes de Santander

El Instituto Nacional de Salud, INS, entregó los resultados de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional, Ensin, de 2015, que muestra cifras preocupantes sobre el estado nutricional de los colombianos.

Según un análisis del Instituto Nacional de Salud, INS, la anemia y la deficiencia de hierro, vitamina A y zinc, son situaciones que continúan aquejando a la población infantil. En la región oriental, de la que hace parte Santander, 23 de cada 100 niños entre 6 meses y 5 años tienen anemia, enfermedad asociada con el cansancio, el sueño y menor capacidad para aprender y jugar.

Aunque la proporción de menores con anemia y con deficiencia de Zinc disminuyó, sus altas prevalencias prenden las alarmas porque afectan a menores de 5 años y madres gestantes.

De acuerdo con el estudio, en la región oriental que comprende a Santander, Norte de Santander, Boyacá, Cundinamarca y Meta, el 9,9% de las mujeres en edad fértil, es decir, de 13 a 49 años tienen anemia. En las mujeres gestantes la cifra aumenta a 10,1%.

En cuanto a la deficiencia de vitamina A en la región, 18 de cada 100 menores entre 1 y 4 años de edad registran esta ausencia. Dicha vitamina está relacionada con la deficiente salud visual y el mayor riesgo de infecciones. En el mismo grupo poblacional, la deficiencia de zinc, relacionada con la reducción del apetito, el retraso en el crecimiento y con un mayor riesgo de infecciones, alcanza el 38,4%.

En el ámbito nacional, con respecto al 2010, hubo reducción en las tasas de anemia (de 27% a 25%) y de deficiencia de zinc (de 43% a 36%). A pesar de ello, hubo un aumento en la deficiencia de vitamina A (de 24% a 27%).

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En términos generales, la malnutrición oculta está presente en toda la población y su prevalencia es mayor en grupos indígenas, afrodescendientes y con factores como la pobreza y la ubicación geográfica en zonas rurales dispersas.

Martha Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud señaló que “todavía hay muchas familias sin una alimentación suficiente, digna y adecuada desde el punto de vista nutricional, pues los alimentos con proteínas y nutrientes claves como hierro, calcio y zinc son los más costosos y son todavía más inalcanzables para las familias más pobres o de origen étnico”.

Aunque un porcentaje importante de colombianos no tiene problemas de seguridad alimentaria, sí tiene una ingesta inadecuada de éstos nutrientes vitales, por lo tanto su deficiencia genera retraso de crecimiento, afectando el desarrollo mental y la capacidad inmune de los menores. Además, la persistencia de la malnutrición limita y condiciona la producción intelectual y el desarrollo de la población.

“Son niños que recurrentemente tienen infecciones respiratorias agudas y enfermedad diarreica aguda, aumenta la morbimortalidad, el bajo rendimiento escolar y el pobre desarrollo del país. En el futuro estamos hablando de individuos con menos oportunidades y una generación de colombianos poco competitivos”, explicó Ospina.

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¿A qué se debe la malnutrición?

Según los expertos, la malnutrición en niños o adultos se debe a tres factores: la disponibilidad, el precio y la elección.

“Comemos lo que está disponible, comemos lo que está al alcance de nuestro bolsillo y además elegimos comer aquello que se supone es sano y nutritivo o comemos porque nos gusta y sentimos atracción por ciertos alimentos”, explicó la directora del Instituto Nacional de Salud.

La baja lactancia materna, el acceso a servicios de agua potable y saneamiento básico y el nivel educativo, en especial de la madre, también inciden en la situación nutricional.

Patricia Chacón Delgado, nutricionista pediátrica explicó que para evitar problemas de nutrición en la infancia lo más importante es favorecer la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad. La alimentación complementaria saludable también es fundamental.

“No existe ninguna fórmula que la iguale la leche materna, por lo tanto debemos fomentar y educar, desde la niñez, la importancia de la lactancia materna. Lo ideal es que sea hasta los 2 años, y que sea exclusiva hasta los 6 meses de edad, sino se van a presentar deficiencias”, planteó.

Además, recalcó que las madres lactantes también deben educarse en tener una buena alimentación.

“El problema de las deficiencias nutricionales se presenta porque la lactancia materna se está suprimiendo a muy corta edad y se está sustituyendo por fórmulas que en algunos casos no llenan los requerimientos de hierro, que necesarios para evitar la anemia en los lactantes”, agregó.

Según cifras de la Ensin, el 62% de los lactantes, de 6 a 11 meses de edad, padecen anemia.

Así mismo, la encuesta reveló que para el 2010, el 56% de los recién nacidos egresaban del hospital lactando, en la actualidad la cifra aumentó al 72%. Sin embargo, a los 6 meses de edad solo el 36% de estos lactantes la conserva.

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