lunes 14 de agosto de 2023 - 2:04 PM

Santander, el segundo departamento con mayor informalidad

Después de Atlántico, que llegó a un 63,4 % de informalidad, Santander está en el segundo lugar de departamentos de Colombia con mayor número de personas ocupadas en trabajos informales, con un 56,1 %.
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El 56,1% de los ocupados en Santander están en el sector informal. Esta proporción es del 58,2 % para el promedio nacional y de 47,3 % para el área metropolitana de Bucaramanga.

Así las cosas, nuestra región está en el segundo lugar de departamentos de Colombia con mayor informalidad, después de Atlántico, que llegó a 63,4 %.

Valle del Cauca, con 54,2 %; Risaralda, con 51,1 %; Antioquia, con 49,8 % y Bogotá, con 35,2 % ocupan los puestos 3°, 4°, 5° y 6° en esta lista de informalidad de la población.

Tales comparativos se consignaron en el más reciente informe de Calidad de Vida de Santander, elaborado por el programa Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, BMCV.

Según Johanna Cárdenas Acevedo, directora de BMCV, “la metodología de medición de informalidad utilizó los datos del Dane a partir del 2022. Una parte de la tasa departamental puede explicarse porque el 95,3 % de las compañías del tejido empresarial santandereano son microempresas”.

En 2022, la tasa de informalidad de hombres en el departamento de Santander fue 5,8 p.p, superior a la tasa de informalidad de mujeres. Este comportamiento es similar al presentado a nivel nacional, dónde dicha brecha fue de 5,2 p.p.

Habla una experta

Santander, el segundo departamento con mayor informalidad

Según María Eugenia Bonilla, directora del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, “los datos presentados en el informe de Calidad de Vida demuestran que Santander es un departamento crítico para el país en materia de informalidad, pero también que existe una diferencia muy significativa, de alrededor de 9 puntos porcentuales, entre las oportunidades de acceso a un trabajo digno en el área metropolitana de Bucaramanga, con respecto a las oportunidades que existen para quienes viven en el resto de municipios de la región”.

47,3 % es el porcentaje de informalidad en el área metropolitana de Bucaramanga.

“Esta limitada capacidad del sector formal para absorber toda la mano de obra disponible, representa una amenaza para la calidad de vida de más de la mitad de santandereanos, santandereanas y foráneos, quienes se encuentran económicamente activos pero vinculados a empleos de baja calidad, con limitada capacidad para la generación de ingresos y con alta inestabilidad económica en el corto, mediado y largo plazo para atender sus necesidades primarias y la de sus núcleos familiares, lo cual condiciona sus posibilidades de romper con el ciclo de pobreza y exclusión social”.

A su juicio, “los futuros gobernantes deben definir acciones integrales para reducir la tasa de informalidad e incidir de esa forma en la calidad de vida de quienes deciden desarrollar su proyecto de vida en el departamento. No olvidemos que la informalidad se relaciona estrechamente con el desempleo, ante lo cual las y los ciudadanos optan por el camino de la informalidad para generar ingresos. Combatir el desempleo implica necesariamente fortalecer la base productiva de Santander”.

Otras opiniones

Santander, el segundo departamento con mayor informalidad

Para el emprendedor Manuel Moreno, “tres de las razones por las que muchas personas se ven obligadas a trabajar en la economía informal son: la falta de inversión en industrias formales, la falta de diversificación económica y la falta de capacitación adecuada para los trabajadores”.

“También puede hacer mella la falta de acceso a una educación de calidad, que limita las oportunidades laborales de las personas y hacer que sea más difícil encontrar empleo formal. Esto puede llevar a muchas personas a buscar trabajo en la economía informal como única opción”, añadió.

A su turno, el economista Seferino González, dijo que “existen barreras burocráticas y regulaciones excesivas para que la gente acceda al trabajo formal. Esto insta muchas personas a optar por el emprendimiento o a la misma informalidad, donde las regulaciones son menos estrictas y los trámites son más sencillos”.

Añadió que “la falta de seguridad social y la poca protección laboral en el sector informal son otros factores que desestimulen la formalización. Muchas personas pueden preferir trabajar en la economía informal debido a la falta de acceso a beneficios como seguro de salud, pensiones y prestaciones laborales”.

El experto explicó que en Santander, “muchas familias conservan tradiciones de negocios informales que se transmiten de generación en generación, lo que dificulta la transición a la formalidad”.

Finalmente destacó que “la informalidad no solo tiene impactos negativos, también tiene su lado propositivo. La razón: ella puede ser una forma de subsistencia para muchas personas y una fuente de empleo flexible. Sin embargo, reducir la informalidad es fundamental para promover la inclusión social, el crecimiento económico sostenible y la protección de los derechos laborales”.

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Periodista de Vanguardia desde 1989. Egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y especialista en Gerencia de La Comunicación Organizacional de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del equipo de Área Metropolitana y encargado de la página Espiritualidad. Ganador del Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

@kiloardila

eardila@vanguardia.com

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