La Piedecuestana anunció inversiones por cerca de $1.600 millones.

Publicado por: José Luis Pineda
Los piedecuestanos completan más de una década sufriendo graves suspensiones en el suministro de agua potable, a raíz de los problemas reportados en el funcionamiento de la Planta de Tratamiento La Colina, en donde actualmente existe una bocatoma habilitada para la captación del preciado líquido.
Eventualidades asociadas a desastres naturales, como deslizamientos y avenidas torrenciales, originaron múltiples interrupciones en la prestación de dicho servicio público durante los últimos doce años, debido al colapso y obstrucción de la bocatoma y su sistema de captación.
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A comienzos de noviembre pasado se registró una de las emergencias más graves. Los más de 180.000 habitantes que tiene Piedecuesta padecieron una suspensión en el suministro de agua potable que se prolongó por cerca de diez días.
Múltiples expertos intervinieron y aportaron sus conocimientos para superar dicha situación. Una de las conclusiones a la cual llegaron tanto autoridades como especialistas, fue la necesidad de construir y habilitar una segunda bocatoma, de modo tal que se cuente con un sistema de captación adicional en caso de eventualidades como las registradas.

Actualmente funcionarios de la Piedecuestana de Servicios Públicos trabajan en el diseño y formulación de este proyecto. En próximos días, según lo informado, se pondrá en marcha un proceso de contratación pública para garantizar las obras que se requieren.
Son alrededor de $1.600 millones los que destinará la entidad para hacer las intervenciones que se requieren en inmediaciones de la Planta La Colina, en el punto exacto de captación sobre el río de Oro, fuente hídrica que abastece a los piedecuestanos.
“El año pasado hicimos obras para recuperar la bocatoma que se nos dañó. Actualmente, con el fin de brindar estabilidad al sistema de captación, gestionamos otro proyecto para habilitar una segunda bocatoma. La idea es tener dos alternativas”, explicó Gabriel Abril Rojas, gerente de la Piedecuestana de Servicios Públicos.
El funcionario precisó que se intervendrá una bocatoma antigua, que desde hace años quedó fuera de servicio y se encuentra obsoleta.
Es pertinente indicar que, luego de la emergencia registrada en noviembre pasado, expertos también señalaron la necesidad de levantar muros de contención en el área de captación, con el fin de proteger las estructuras del sistema de acueducto.

Críticas al proyecto La Colina
En 2018 el Gobierno de Piedecuesta anunció la ejecución de un proyecto para la modernización y optimización de la Planta La Colina, iniciativa que con el paso de los años suscitó críticas por parte de un sector de la ciudadanía.
Aunque inicialmente se informó que este contrato se ejecutaría en un plazo de un año, hasta la fecha no se ha liquidado el mismo. En total, de acuerdo con lo reportado por veedores, la inversión suma más de $11.500 millones.
Justamente muchas de las críticas se fundamentan en la cantidad de recursos destinados para la renovación de La Colina, y que pese a tales inversiones las graves suspensiones en el servicio de agua potable persisten.
Ante estos cuestionamientos Abril Rojas aclaró que “este es un problema que nosotros heredamos, el contrato viene de la anterior administración. Efectivamente debió terminar en 2019. Lo que recibimos fue un problema jurídico. El contrato no lo pudimos terminar de manera unilateral, tuvimos que recurrir a instancias judiciales, y en estos momentos estamos en el proceso de liquidación”.
Uno de los avances logrados con la optimización de La Colina, de acuerdo con los datos suministrados por la Piedecuestana, fue pasar de una capacidad de tratamiento de 480 a 700 litros de agua por segundo.

Desde hace más de cuarenta años no se efectuaban inversiones significativas para la renovación y mejoramiento de la planta La Colina, la cual tiene medio siglo de operaciones.
“La emergencia del año pasado no ocurrió exactamente en la planta de tratamiento. Sucedió, aproximadamente, un kilómetro arriba de La Colina, en el sitio de la captación. Este contrato, que se firmó en 2018, no contempló intervenciones en el lugar de captación”, precisó el Gerente de la Piedecuestana.
Con el fin de prevenir posibles desabastecimientos, La Colina también cuenta con tres tanques de almacenamiento de agua potable, con capacidades de 3.500, 700 y 800 metros cúbicos. Adicionalmente la Piedecuestana cuenta con cuatro tanques de almacenamiento en red, ubicados en la carrera 15, La Cantera, y el Distrito Sur.

Cuestionamientos a la contratación
Desde la organización sindical Sintraemsdes Piedecuesta en pasados días se publicaron diversas críticas, alertando presuntas anomalías en materia contractual y hasta un supuesto ‘carrusel de contrataciones’ por parte de la Piedecuestana.
Veedores y sindicalistas reclaman acceso a la información sobre la contratación de la entidad, y señalan que existen barreras para conocer datos clave al respecto.
Frente a dichos señalamientos, el Gerente de la Piedecuestana respondió que “tenemos un régimen especial de contratación, muy diferente, por ejemplo, al de la Alcaldía. Sin embargo, todo lo publicamos en el Secop, en su debido momento”.
El funcionario agregó que los oferentes “que están pendientes son los que se presentan. Todo lo publicamos. No es que nos encerremos a adjudicar contratos a dedo, todo se hace a través de convocatorias públicas”.
















