Floridablanca
Domingo 09 de agosto de 2015 - 12:01 AM

El trapiche que se convirtió en barrio

Con empeño y liderazgo, la comunidad de Caracolí ha consolidado su progreso con un salón comunal, una iglesia, un hogar del Icbf, un gimnasio al aire libre, un colegio y un restaurante escolar. Un barrio que ha vivido toda clase de transformaciones.

El barrio Caracolí no ha sido ajeno a los problemas sociales que aquejan a buen número de zonas en Floridablanca, donde la delincuencia poco a poco ha ganado terreno pese a la presencia policial. Los sectores más críticos en lo que concierne a hurtos callejeros son las carreras 6, 7 y 8, la parada de Metrolínea y la cancha deportiva. (Foto: César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)
El barrio Caracolí no ha sido ajeno a los problemas sociales que aquejan a buen número de zonas en Floridablanca, donde la delincuencia poco a poco ha ganado terreno pese a la presencia policial. Los sectores más críticos en lo que concierne a hurtos callejeros son las carreras 6, 7 y 8, la parada de Metrolínea y la cancha deportiva. (Foto: César Flórez/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA

En los terrenos donde hoy se levanta el barrio Caracolí existía una finca con un gran trapiche, llamada Hacienda Bucarica, la cual fue marcando los linderos y la referencia de lo que sería uno de los sectores más tradicionales que tiene el municipio de Floridablanca.

El barrio, que debe su nombre a los grandes árboles frondosos de tronco grueso y de verde intenso que surcaban este predio, fue fundado oficialmente en 1980, cuando el extinto Instituto de Crédito Territorial, ICT, adquirió un terreno de 14.300 hectáreas que fueron vendidos por Hersilia Mantilla Arango, última dueña de la Hacienda Bucarica.

El Instituto construyó 350 casas que dieron vida a la entonces llamada “Urbanización Caracolí”. Sus primeros moradores lograron comprar su terruño bajo el sistema de “Plan Alcancía”, que tenía como propósito, en ese entonces, garantizar a los futuros dueños el pago de la cuota inicial en dos contados, recuerda Sebastián Córdoba, actual presidente de la Junta de Acción Comunal del sector.

Córdoba habla con propiedad, pues es uno de los primeros habitantes que llegó a ocupar las casas, que en ese entonces costaron en total $72.000 (a pesos de la época).

Sin embargo, la entrega de las viviendas a los primeros adjudicatarios sufrió algunos percances debido a problemas de tipo financiero y fallas técnicas en el cálculo de los servicios públicos, haciendo que se retrasara un año. Fue hasta 1980, cuando el ICT, presionado por los propietarios, entregó los inmuebles casi en obra negra y con el servicio de agua únicamente.

El primero de julio de 1980 llegaron los primeros residentes y a ellos, les siguieron un puñado de personas clase media para apostarle a un proyecto de vida.

La Junta de Acción Comunal nació de manera simultánea con el barrio, en 1980, cuyo primer presidente fue el periodista ya fallecido Pedro Miguel Villamizar, quien logró traer al sector los servicios públicos que hasta esa fecha no habían sido instalados.

Artífices de obras

Villamizar es recordado con especial gratitud por la comunidad de Caracolí por haber gestionado recursos y apoyo logístico para la consecución de obras como la cancha de fútbol, el salón comunal, el parque principal José Antonio Galán, las estaciones de servicio y la apertura de vías, que hoy por hoy son espacios sociales de apropiación y que dan identidad al barrio.

Luego vinieron Claudiano Rivera y Martha Rico de Pe-rico como presidentes comunales y entre cuyos logros, se destacan el salón comunal, la construcción de la carrera 6 y la calle 7 con carrera 1, lo mismo que la Concentración Escolar Caracolí.

Caracolí es un barrio que está hecho de recuerdos, de personajes y de historias.

Córdoba, quien ha presidido la JAC en varios períodos, comenta que es un barrio relativamente tranquilo donde en los últimos 35 años solo se han reportado tres muertes violentas.

No obstante, el líder comunal reconoce que como todos los barrios en la ciudad, tiene problemas, carencias y necesidades que esta comunidad ha intentado sortear para mejorar la calidad de vida de sus familias y del entorno.

Ficha

Número de viviendas: 390

Número de habitantes: 8.000

Estrato: 2 (hasta el año 1997 fue catalogado como estrato 3).

Ubicación: Limita con los Sectores 19 y 20 del barrio Bucarica, asentamiento humano El Páramo, vereda Helechales, Urbanización Cipreses y Urbanización Bucarica IV etapa.

Los principales ‘lunares’ del barrio

1 Presencia de consumidores y expendedores de drogas alucinógenas o microtráfico.

2 El muro de cerramiento de la cancha de fútbol colapsó hace 10 años por efecto de las lluvias y no ha sido objeto de arreglos por parte de la Alcaldía.

3 El fenómeno de inseguridad ha aumento con atracos y robos callejeros.

4 El frente de seguridad es deficiente, ya que el sistema de cornetas está fuera de servicio por falta de mantenimiento.

5 Traslado y mejoramiento del parque infantil de la carrera 6 con calle 7, contiguo a la cancha.

6 Deficiente servicio de Metrolínea por la carrera 33, y mal manejo de disposición y horario de recolección de basura.

Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA

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