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Miércoles 23 de septiembre de 2026 - 07:52 PM

De Bucaramanga al mundo: Ana María Porras Corredor, entre las latinas más influyentes

Ana María Porras Corredor: una historia santandereana hecha de curiosidad y ciencia.

De Bucaramanga al mundo: el viaje científico de Ana María Porras.
De Bucaramanga al mundo: el viaje científico de Ana María Porras.

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De las aulas de Bucaramanga a los laboratorios de Estados Unidos, la ingeniera biomédica Ana María Porras Corredor, de 38 años, acaba de ser incluida entre las 101 latinas más influyentes de 2026 por la revista Latino Leaders Magazine.

Una bumanguesa entre las 101 latinas que dejan huella en Estados Unidos.
Una bumanguesa entre las 101 latinas que dejan huella en Estados Unidos.

La científica bumanguesa ocupa el puesto 68 en la categoría de ciencia y comparte esta edición con reconocidas figuras internacionales.

Para Santander, su nombre representa mucho más que un reconocimiento: es la historia de una mujer que convirtió desde muy joven su fascinación por la biología y la matemática en una carrera dedicada a comprender y transformar la salud humana.

Hija de Hernán Porras y Martha Vitalia Corredor, Ana María recuerda con especial cariño sus años de formación en el antiguo Colegio La Quinta del Puente, en Floridablanca.

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Desde niña sentí una profunda curiosidad por la ciencia; disfrutaba la biología, me apasionaban la matemática y hasta encontraba tiempo para ayudar a otros estudiantes con tutorías en estas materias.

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Ana María Porras Corredor.

En su hogar, además, creció rodeada de educación e ingeniería, un ambiente que alimentó su deseo de hacer preguntas, buscar respuestas y encontrar soluciones a problemas reales. Esa inquietud terminó llevándola, a los 17 años, fuera de Colombia para emprender un camino académico que la convertiría en una científica reconocida internacionalmente.

Una historia de ciencia, raíces santandereanas y sueños sin fronteras.
Una historia de ciencia, raíces santandereanas y sueños sin fronteras.

Su primera parada fue la Universidad de Texas en Austin, donde estudió Ingeniería Biomédica, una disciplina que le permitió unir dos de sus grandes pasiones: la ingeniería y la biología.

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“Después del colegio descubrí que podía estudiar ingeniería y trabajar con seres vivos y biología”, dijo en diálogo con Vanguardia.

Y cuando entendió que podía combinar la salud humana con la resolución de problemas mediante la ingeniería, supo que había encontrado su camino. Después llegaron la maestría y el doctorado en Ingeniería Biomédica en la Universidad de Wisconsin-Madison, seguidos por una etapa de formación posdoctoral en Cornell University, experiencias que consolidaron las bases de una carrera científica que hoy trasciende fronteras.

Ana María Porras, orgullo de Santander entre las latinas más influyentes.
Ana María Porras, orgullo de Santander entre las latinas más influyentes.

Actualmente, Ana María es profesora de Ingeniería Biomédica en la Universidad de Florida, donde próximamente asumirá como profesora asociada, y dirige el Tissue-Microbe Interactions Lab, un espacio de investigación dedicado a estudiar cómo los microorganismos interactúan con los tejidos humanos y cómo esas relaciones pueden influir en la salud y en distintas enfermedades.

Su trabajo se mueve en la frontera entre la ingeniería, la microbiología y la medicina, con investigaciones relacionadas con el microbioma, las enfermedades infecciosas, las infecciones tropicales y la salud cardiovascular. En esencia, busca comprender qué sucede cuando los microorganismos entran en contacto con nuestro organismo y cómo ese conocimiento puede contribuir a desarrollar mejores formas de estudiar, prevenir y tratar enfermedades.

Su trayectoria científica ha estado acompañada de importantes reconocimientos, pero su influencia no se limita a lo que ocurre dentro de un laboratorio. Ana María también ha asumido la misión de hacer que la ciencia sea cercana, comprensible y accesible, especialmente para niños, jóvenes y comunidades con poca representación en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática. Para lograrlo ha utilizado herramientas tan inesperadas como el arte, las redes sociales, el español y el inglés.

Durante su etapa posdoctoral creó iniciativas como #MicrobeMondays y #MicroMartes, en las que representaba microorganismos tejidos a mano para explicar conceptos científicos de una manera sencilla, visual y divertida.

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Bumanguesa, científica y referente: Ana María Porras es reconocida entre las 101 latinas más influyentes.
Bumanguesa, científica y referente: Ana María Porras es reconocida entre las 101 latinas más influyentes.

Esa particular manera de comunicar la ciencia llevó incluso una de sus representaciones al Smithsonian, en Washington, como parte de una exposición dedicada a mujeres que han dejado huella en los campos STEM. Su compromiso con la divulgación científica también le ha merecido reconocimientos internacionales, entre ellos el AAAS Early Career Award for Public Engagement with Science.

Para Ana María, “comunicar la ciencia no es simplemente explicar lo que ocurre en un laboratorio, sino conseguir que más personas puedan sentirse parte de ella y descubrir que también tienen un lugar en ese mundo”.

Su historia demuestra que una científica puede investigar profundamente y, al mismo tiempo, encontrar formas creativas de despertar la curiosidad de quienes apenas comienzan a descubrir el universo de la ciencia.

LatinXinBME, grupo del que es fundadora Ana María Porras Corredor.
LatinXinBME, grupo del que es fundadora Ana María Porras Corredor.

Ese propósito también está presente en LatinXinBME, organización de la que es cofundadora y que busca fortalecer la presencia de los latinos en la ingeniería biomédica.

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Su experiencia personal le ha mostrado el valor de encontrar referentes y comunidades que permitan a otros avanzar. “Como latina en ingeniería biomédica, he experimentado de primera mano la importancia de la representación y la comunidad”, agregó.

Su apuesta es contribuir a crear espacios en los que científicos e ingenieros latinos puedan sentirse respaldados, reconocidos y capaces de construir sus propias trayectorias. De esta manera, su legado comienza a ir más allá de sus investigaciones: también está en las oportunidades que ayuda a abrir para quienes vienen detrás.

La historia de Ana María Porras es la de aquella estudiante que salió de su ciudad a los 17 años con sueños y una enorme curiosidad, y que con disciplina recorrió algunas de las universidades más importantes de Estados Unidos hasta convertirse en profesora e investigadora.

Es también la historia de una mujer que nunca dejó atrás sus raíces y que hoy lleva consigo el nombre de Colombia y de Santander a espacios internacionales de investigación, divulgación y reconocimiento. Que una bumanguesa aparezca entre los 101 latinos más influyentes de Estados Unidos es motivo de alegría, pero también una oportunidad para recordar que el talento que nace en nuestras aulas puede alcanzar los escenarios científicos más importantes del mundo.

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Ana María Porras Corredor lleva el nombre de Santander a la ciencia internacional. Esta es la página de la revista en donde reconocen la labor científica de esta bumanguesa.
Ana María Porras Corredor lleva el nombre de Santander a la ciencia internacional. Esta es la página de la revista en donde reconocen la labor científica de esta bumanguesa.

Por eso, el reconocimiento de Latino Leaders Magazine adquiere un significado especial cuando se mira desde Bucaramanga. Ana María Porras Corredor no llegó hasta allí por casualidad: llegó impulsada por aquella curiosidad que comenzó en su ciudad natal, por su amor a la biología y la matemática, por su capacidad para hacerse preguntas y por la decisión de convertir esas preguntas en investigación.

Hoy estudia el diminuto mundo de los microorganismos para ayudar a comprender grandes retos de la salud humana, mientras inspira a nuevas generaciones a acercarse a la ciencia. Su nombre está entre los 101 latinos más influyentes, pero antes que eso está en la memoria de una ciudad que puede sentirse orgullosa de llamarla una de sus hijas. Ana María salió de Bucaramanga para conocer el mundo y terminó demostrando que también desde aquí se puede ayudar a descubrirlo.

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