La institución educativa se llevó el primer lugar del Summit Young Innovation 2026 con ‘IncluVoz’.

La tecnología puede convertirse en un puente para derribar barreras y abrir nuevas oportunidades de inclusión. Esa fue la apuesta de los estudiantes del Instituto Politécnico de Bucaramanga, quienes conquistaron el primer puesto de investigación del concurso Summit Young Innovation 2026 con IncluVoz, un proyecto que utiliza inteligencia artificial para facilitar la comunicación de jóvenes con dificultades motoras del habla.
La propuesta busca desarrollar una herramienta capaz de interpretar y traducir las expresiones de quienes presentan dificultades para comunicarse verbalmente, con el propósito de facilitar la interacción con otras personas y favorecer su participación en distintos espacios sociales y educativos.
Más allá del componente tecnológico, IncluVoz pone sobre la mesa un desafío fundamental: construir entornos en los que las diferencias no se conviertan en obstáculos para aprender, expresarse y participar. Su reconocimiento destaca el potencial de los jóvenes investigadores para proponer soluciones a necesidades reales de la sociedad.
El proyecto se presentó en el marco del Summit Young Innovation 2026, celebrado en Neomundo, un encuentro que reunió a estudiantes de instituciones educativas de Bucaramanga y delegaciones de otras regiones del país para compartir iniciativas científicas, tecnológicas y sociales.
Una vitrina para el talento joven

John Fredy González Reina, docente del Instituto Politécnico de Bucaramanga, destacó la dimensión de la jornada final, en la que participaron cerca de 300 estudiantes y se expusieron más de 100 proyectos. Al encuentro, que hizo parte del certamen Expo Técnicos 2026, liderado por el Dámaso Zapata, llegaron delegaciones de Córdoba, Valle del Cauca, Bogotá y Cúcuta, lo que amplió el intercambio de experiencias y conocimientos entre jóvenes investigadores.
“Nuestro proceso ha permitido que la investigación escolar trascienda las aulas y se convierta en una oportunidad para que los estudiantes identifiquen problemas de su entorno, formulen preguntas y desarrollen soluciones con impacto social”, dijo González Reina.
Investigación para transformar realidades
La secretaria de Educación de Bucaramanga, Martha Cecilia Guarín Lizcano, explicó que esta edición contó con la participación de la Alcaldía, el Instituto Técnico Dámaso Zapata, Neomundo, la Universidad Autónoma de Bucaramanga y empresarios vinculados a la iniciativa.
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La diversidad de participantes se reflejó también en los temas abordados por los estudiantes. Entre las propuestas hubo proyectos relacionados con la convivencia, el medio ambiente y las competencias socioemocionales. Se destacaron, además, una iniciativa del INEM enfocada en las abejas y un proyecto de compostaje que participa en las Olimpiadas STEM nacionales.
De acuerdo con Guarín Lizcano, fueron seleccionadas diez experiencias significativas, de las cuales cinco recibirían incentivos para continuar su desarrollo. La funcionaria señaló que el propósito es estimular la creatividad, la innovación y la investigación entre los jóvenes.
La programación también incluyó actividades que pusieron a prueba la concentración, la agilidad mental y la capacidad para resolver problemas. Cerca de 160 estudiantes participaron en la competencia de cubo de Rubik, una de las actividades complementarias del encuentro.
La inclusión como horizonte de la innovación
El reconocimiento a IncluVoz demuestra que la innovación educativa no consiste únicamente en crear nuevas tecnologías, sino también en pensar cómo pueden mejorar la vida de las personas. Para quienes enfrentan dificultades motoras del habla, contar con herramientas que faciliten la comunicación puede representar una oportunidad para fortalecer su autonomía, expresar sus ideas y relacionarse con mayor facilidad.
En ese sentido, la inteligencia artificial adquiere valor cuando se pone al servicio de las necesidades humanas y contribuye a reducir barreras. El desafío será continuar desarrollando y validando la propuesta para que responda de manera efectiva a las necesidades de sus potenciales usuarios.
Con este resultado, los estudiantes del Instituto Politécnico de Bucaramanga llevan un mensaje que va más allá de la competencia: la investigación juvenil puede abrir caminos hacia una sociedad más accesible, en la que la tecnología no solo resuelva problemas, sino que también ayude a que más personas tengan voz y oportunidades de participación.
















