La delegación de las Farc que negocia con el Gobierno en La Habana reiteró este viernes que mantiene “su disposición de jugar el Picado por la Paz” con figuras del fútbol al destacar la acogida de la iniciativa.

Publicado por: Tomada de elcolombiano.com
“Nos anima profundamente el anuncio sobre la participación de una pléyade de jugadores históricos del fútbol nacional: Será un gusto poder enfrentarlos en la cancha. Insistimos en la presencia femenina, y nos alegraría poder jugar contra Yoreli Rincón, esa gran centrocampista de la selección nacional de mujeres”, indicó un mensaje del grupo guerrillero.
El grupo insurgente también hizo referencia a un interés del exfutbolista ecuatoriano Alex Aguinaga en el partido de fútbol cuyo fin es sumar apoyos al proceso de paz que busca terminar el conflicto armado.
“El anuncio del Pibe y Chicho, y el compromiso de Alex, hace que ratifiquemos nuestro llamado a reforzar nuestro equipo. Esperamos poder contar con los futbolistas de América y el mundo que quieran comprometerse con este partido por la reconciliación”, indicaron las Farc.
Este viernes la delegación negociadora también se pronunció en un mensaje sobre la muerte del líder sudafricano, Nelson Mandela. “Hacemos llegar al pueblo surafricano y al Congreso Nacional Africano nuestro sincero saludo de condolencia en estos momentos de inmenso dolor (…) Los revolucionarios del mundo aprendimos del ejemplo de Madiba”.
El proceso entre el Gobierno y el grupo guerrillero ajusta 12 meses y medio de negociaciones directas en La Habana, que desde el 28 de noviembre se concentra en la discusión sobre el problema de cultivos ilícitos y narcotráfico. Las autoridades acusan a la guerrilla de financiarse con recursos de este negocio ilícito, mientras que las Farc niegan ser narcotraficantes y solo reconocen que cobran gramaje a cultivadores y narcotraficantes.
Hasta ahora la negociación arroja dos acuerdos parciales sobre los temas de tierras y desarrollo agrario y participación política, de una agenda que contiene cinco temas. El país se divide entre el apoyo a la salida negociada al conflicto armado con las Farc y el rechazo a los diálogos por los beneficios judiciales como la suspensión de penas de prisión para los jefes guerrilleros acusados de delitos graves durante el conflicto.















