En las últimas horas fue dejado en libertad el reconocido comerciante Jhon Jairo Díaz, que había sido secuestrado en Cúcuta.

Publicado por: N.V.
En las últimas horas fue dejado en libertad Jhon Jairo Díaz Rozo, un reconocido comerciante en Cúcuta, quien había sido secuestrado cuando salía del sector de La Nueva Sexta, en Cúcuta.
Los hechos se presentaron en la tarde del pasado 18 de noviembre y quedaron registrados en cámaras de seguridad de la zona. En los videos se observa el momento en el que la víctima sube a su camioneta, pero en cuestión de minutos se acerca un carro de color negro de donde se bajan varios sujetos, quienes lo interceptan de inmediato y, apunta de amenazas, lo obligan a subir al automóvil con ellos.
Desde ese día y hasta hoy, la familia del joven no sabía de su paradero, pero después de 23 días de cautiverio fue dejado en libertad. Hasta el momento se desconoce que grupo ilegal que estaría detrás del crimen y qué era lo que querían, aunque todo parece indicar que el secuestro tendría fines económicos.
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Al parecer, Díaz Rozo estuvo secuestrado durante varios días al otro lado de la frontera con Venezuela, según las primeras informaciones de las autoridades. Por el momento, se conoce que el comerciante ya logró reunirse nuevamente con su familia, pero no se ha informado nada acerca de su estado de salud.
Las autoridades continuarán adelantando las respectivas investigaciones para poder esclarecer lo sucedido con el comerciante y establecer qué organización criminal fue la que cometió el secuestro.
¿Cómo fue?
En varios videos de las cámaras de seguridad instaladas alrededor del lugar donde se dio el rapto, se puede observar que durante varios minutos un carro Renault Logan, de placas KHZ-510, estuvo esperando cerca de donde estaba parqueada la camioneta de la víctima, para que cuando llegara, se la llevaran.
Cuando el comerciante se acercó a su camioneta, en compañía de una mujer, de inmediato los delincuentes arrancaron y se estacionaron detrás del vehículo, luego, cuatro hombres se bajaron ocultando sus caras con tapabocas y obligaron a la víctima a bajarse para llevársela con rumbo desconocido.
Las autoridades consideran que el hecho fue muy bien planeado, pues le hicieron un seguimiento riguroso a la víctima, para esperar el momento indicado y secuestrarla sin despertar sospechas.
El rapto ocurrió a pocos metros de donde está ubicada la carnicería, un negocio familiar de la víctima.
Con información de agencias















