Ramiro Ramos publicó un video en el que intimidó al mandatario de Cartagena, Dumek Turbay, y anunció desmanes en la ciudad. Tras la labor de la Fiscalía, aceptó el delito y se disculpó.

Publicado por: Duban Villamizar
Ramiro Andrés Ramos Bolívar fue detenido y procesado por las autoridades luego de que circulara un video considerado intimidatorio hacia el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay. La Fiscalía General de la Nación lideró la investigación en conjunto con la Seccional Bolívar y el Grupo de Amenazas de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos.
En el video, Ramos aparecía con un pasamontañas y realizaba amenazas contra el mandatario local, además de promover bloqueos en la ciudad como respuesta a una medida administrativa relacionada con el transporte en motocicletas. Estas acciones generaron preocupación y rechazo, incluso por parte del gremio de motociclistas.
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La intervención de las autoridades fue decisiva, ofreciendo una recompensa para identificar al individuo del video. Este tipo de comportamientos son considerados graves y atentatorios contra la seguridad y el orden público, por lo que su enjuiciamiento y la aplicación de la ley son fundamentales para preservar la tranquilidad y la legalidad en la comunidad.
La respuesta de Turbay resultó pacífica: “Hoy me reúno con el joven encapuchado que expresó su molestia por el decreto de restricción de parrillero hombre en moto en diez barrios de Cartagena. Acepto sus disculpas”, escribió en su cuenta de X.
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”Los elementos de prueba indican que Ramos Bolívar sería el autor del video, cuya divulgación masiva generó zozobra en la comunidad y preocupación en el alcalde por las posibles afectaciones a su integridad”, detalló la Fiscalía este martes.
El ente investigador formalizó cargos contra Ramos Bolívar por el delito de amenazas contra defensores de derechos humanos y servidores públicos. En un acto de responsabilidad, Ramos aceptó dichos cargos, expresó disculpas al Alcalde y se comprometió públicamente a abstenerse de realizar acciones similares en el futuro. Este reconocimiento de culpa y el compromiso de enmendar su conducta son pasos positivos hacia la reconciliación y el respeto por el Estado de Derecho.
















