La tragedia se presentó horas después de que un equipo técnico, realizara una inspección de las redes en la zona.
Publicado por: Redacción Nacional
Una fuerte descarga eléctrica cobró la vida de una mujer de 31 años y dejó otras 10 personas heridas en el asentamiento Santa Helena, en Caucasia, Bajo Cauca antioqueño.
El lamentable caso ocurrió este jueves, 6 de marzo, cuando Jael del Carmen Flórez Peñate intentaba desconectar un electrodoméstico en su vivienda, debido a la inestabilidad del suministro eléctrico, según informaron las autoridades de gestión del riesgo. Este hecho ha generado conmoción entre los habitantes del asentamiento, considerado el más grande de Colombia, donde miles de familias han construido sus hogares en condiciones precarias.
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Desde la Federación de Asociaciones del Asentamiento Santa Helena confirmaron que la tragedia se presentó horas después de que un equipo técnico, convocado en el Puesto de Mando Unificado (PMU), realizara una inspección en la zona para evaluar el estado de las redes eléctricas, de gas y de agua. En esta visita participaron representantes de empresas de servicios públicos como EPM, Promigas y Aguascol.
Aunque aún no se ha emitido un informe oficial sobre las causas exactas del accidente, las primeras hipótesis apuntan a un posible aumento en la tensión eléctrica.
Santa Helena ha sido identificada como un área de alto riesgo debido a la presencia de una línea de transmisión de 110.000 voltios que suministra energía a toda la región del Bajo Cauca. En febrero de este año, EPM ya había advertido sobre el peligro que representaban las conexiones irregulares en la zona, un problema que persiste debido a la falta de acceso formal a servicios públicos.
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El asentamiento Santa Helena ocupa un terreno de 378 hectáreas y se encuentra bajo orden de desalojo. La ocupación del predio comenzó en marzo de 2024, cuando aproximadamente 5.000 familias, muchas de ellas en condiciones de extrema pobreza, se instalaron en la zona levantando viviendas improvisadas con materiales como madera y plástico. Este terreno perteneció a Juan Gabriel Úsuga Noreña, un hombre condenado por lavado de activos y extraditado a Estados Unidos en 2001. Actualmente, el lote está bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE).
En un comunicado, la Federación de Asociaciones del asentamiento destacó que las redes eléctricas han estado en funcionamiento por casi un año sin que antes se hubieran reportado accidentes de esta magnitud. Sin embargo, pidieron a las entidades encargadas, en especial a EPM, que implementen soluciones técnicas para garantizar la seguridad de los habitantes, en lugar de medidas de carácter represivo o policial.
















