El gobernador Andrés Julián Rendón denunció que, pese a la crítica situación de orden público, la Nación redujo el presupuesto destinado a la seguridad pública en el departamento.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Antioquia enfrenta un grave deterioro en las condiciones operativas del Ejército Nacional, justo cuando el departamento vive uno de sus peores momentos en materia de seguridad.
La falta de recursos, equipos básicos y adecuaciones en estaciones de Policía y bases militares ha obligado a la Gobernación y a los municipios a cubrir con fondos propios las necesidades que el Gobierno Nacional dejó de asumir.
El gobernador Andrés Julián Rendón denunció que, pese a la crítica situación de orden público, la Nación redujo el presupuesto destinado a la seguridad pública en el departamento. Lea también: Venezuela y Colombia activan un plan conjunto que cambiará la frontera
En respuesta, Antioquia activó una tasa especial de seguridad, aprobada en 2024 y ya en cobro, cuyos recursos se están destinando a la dotación de las Fuerzas Armadas y mejoras en su infraestructura operativa. Sin embargo, este esfuerzo resulta insuficiente frente a la magnitud del desafío.
➡️"Nosotros no contamos ni en seguridad ni en ningún otro frente con el gobierno nacional", advierte el gobernador de Antioquia @AndresJRendonC
— La Noche NTN24 (@LaNocheNTN24) July 10, 2025
➡️"peor aún han desatado una persecución contra el alcalde de Medellín y contra mí, agregó. pic.twitter.com/VDzsWhtPfZ
“Los antioqueños hemos asumido responsabilidades en varios frentes que son competencia del Gobierno Nacional. Uno de ellos: la seguridad, es decir, recursos económicos para la operatividad y dignidad de nuestros Soldados y Policías”, dijo Rendón recientemente al referirse al tema, alertando en contraste que, solo en Antioquia, mientras el Ejército y la Policía se debilitan, las disidencias de las Farc han crecido un 70% y el Clan del Golfo un 60%.

Municipios tapan huecos del Gobierno Nacional
Además del fondo regional, varias alcaldías han tenido que usar sus propios recursos para evitar el colapso de la seguridad local. Los fondos de seguridad municipales, originalmente destinados a medidas complementarias, ahora financian directamente la presencia del Ejército en zonas rurales, proveen combustible, alimentos y hasta mantenimiento de vehículos.
“Estamos poniendo de nuestros presupuestos lo que debería venir del nivel central. Si no lo hacemos, el Ejército simplemente no podría operar”, advirtió un alcalde del Bajo Cauca. Vea: “No estoy borracho, estoy diciendo la verdad”: Petro responde a señalamientos
Este colapso financiero ocurre en medio de una disputa feroz por el control territorial entre el Clan del Golfo, el Eln y las disidencias de las Farc, bajo el nombre de Estado Mayor Central (EMC). En diciembre de 2024, según la Secretaría de Seguridad Departamental, el Clan del Golfo tenía presencia en al menos 90 municipios, el Eln en 33 y el EMC en 22.
Publicidad

Control territorial se les va de las manos en Bajo Cauca y Magdalena Medio antioqueño
La presencia armada ilegal crece, especialmente en el Bajo Cauca, el Magdalena Medio y el Nordeste, donde estas estructuras criminales explotan rentas del narcotráfico y la minería ilegal. El Clan del Golfo, por ejemplo, ya capta ingresos superiores a $1 billón anuales solo en Antioquia. Le puede interesar: Pedido de Paloma Valencia a la ONU que pone en duda misión en Colombia
Mientras tanto, el Estado pierde capacidad de reacción. Las Fuerzas Armadas operan con precariedad en zonas rurales donde los grupos ilegales se fortalecen cada día más.
La desconexión entre la situación en el territorio y las decisiones del Gobierno Nacional amenaza con desbordar por completo el control institucional.














