Dolor y conmoción en Colombia por la muerte de Miguel Uribe Turbay tras sobrevivir dos meses a un atentado.

Publicado por: Redacción Colombia
Este lunes 11 de agosto, Colombia recibió con dolor la noticia de la muerte del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, tras dos meses de luchar por su vida en la Fundación Santa Fe de Bogotá, luego de sobrevivir a un atentado que estremeció a la nación y que muchos ya califican como el magnicidio más doloroso en décadas.
La esperanza de un milagro mantuvo en vilo a todo el país, que siguió de cerca cada parte médico. Aunque su salud presentó leves mejorías, las recaídas fueron constantes. Finalmente, una hemorragia en el sistema nervioso central acabó con la vida del político, símbolo de resistencia y de una generación que aún cree en la democracia.Lea también: Presidencia lamenta la muerte del senador Miguel Uribe Turbay
Su muerte reabrió heridas históricas de la violencia política en Colombia. Miguel Uribe Turbay era hijo de Diana Turbay, reconocida periodista y exministra asesinada en 1991, y nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala.
El adiós de su hermana
Entre los mensajes de despedida, uno en particular conmovió a millones de colombianos: el de su hermana, María Carolina Hoyos. En un comunicado, expresó su dolor y evocó a su madre:“Miguel, guerrero. Esta fue la voluntad de Dios. No encuentro explicaciones, pero no me queda más que asumir este nuevo dolor con fe. Estoy segura de que nuestra mamá, que tanto te ama, te recibe hoy con los brazos abiertos… Vuela alto, Miguel de mi corazón, y descansa en paz”.
En su homenaje, Hoyos también agradeció al personal médico, a quienes oraron y acompañaron a la familia durante estos meses: “Gracias a todos los médicos y enfermeras. Gracias a quienes oraron con fe, a quienes nos acompañaron con solidaridad y amor. Migue, hazme un favor: dile a mi mamá que la amo… Me consuela saber que ahora están ustedes dos juntitos”.
Un país en duelo
El asesinato de Miguel Uribe Turbay se convierte en un símbolo más del alto costo que la violencia política ha cobrado en Colombia. Las autoridades mantienen las investigaciones para dar con los responsables del atentado. Entre tanto, la nación despide a un líder que, pese a su corta edad, ya dejaba huella en el escenario público y que hoy es recordado no solo por su carrera, sino por su fortaleza y fe en medio de la adversidad.
















