Comunidades rurales celebran mejoras que impulsan el transporte escolar y el comercio agrícola en Piedecuesta.

Publicado por: Danilo Cárdenas
El mantenimiento vial en las veredas de Piedecuesta avanza con fuerza gracias a la estrategia conocida como la “Ruta Amarilla”, que busca mejorar la conectividad de las comunidades campesinas con el casco urbano y facilitar el transporte escolar, la movilidad de productos agrícolas y la calidad de vida en las zonas rurales.
Presidentes de Juntas de Acción Comunal (JAC) de distintos sectores destacaron la gestión del alcalde Óscar Javier Santos Galvis y el trabajo del equipo de infraestructura que ha puesto a disposición maquinaria amarilla para rehabilitar los corredores rurales.
Jesús Antonio Hurtado Escobar, presidente de la JAC de la vereda La Navarra, destacó que la vía “se encontraba en pésimo estado” y agradeció la intervención que beneficia directamente a comunidades de Holanda, Esperanza, San Miguel, Mesitas y La Navarra.

Lea: Girón, Piedecuesta y Floridablanca reactivarán en octubre el pico y placa
Por su parte, Rosa Juliana Vargas, presidenta de la JAC de Guamo Pequeño, resaltó el respaldo recibido: “Muchas gracias al señor alcalde por habernos tenido en cuenta y enviarnos la maquinaria amarilla, así como al secretario de infraestructura por priorizar estos arreglos”.
Desde Menzulí Chiquito, el líder comunal Pedro Julio Ochoa también valoró el mantenimiento de la vía que conecta con la vereda Las Matas. “El camino estaba bastante deteriorado, pero gracias al trabajo conjunto con la administración logramos que se hiciera el perfilado con motoniveladora y ahora se avanza en el recebado de la carretera”, explicó.
OMAG y Ruta Amarilla: obras que fortalecen la movilidad y la economía rural
La labor de la Oficina del Medio Ambiente y Gestión del Riesgo (OMAG) también ha sido clave. En la vereda Planadas se desarrollan trabajos de perfilado, cuneteo y mejoramiento de puntos críticos, garantizando vías más seguras y transitables.
El programa “Ruta Amarilla” se ha convertido en un eje de desarrollo local. Estas intervenciones no solo optimizan la movilidad, sino que también impulsan la economía campesina, al facilitar la salida de productos como la mora hacia los mercados, y fortalecen la integración entre las veredas y el área urbana.















