Operativo judicial permitió identificar roles, financiamiento y alcance de una estructura señalada de promover hechos violentos en varias ciudades del país.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Las autoridades distritales avanzan en el esclarecimiento de los hechos violentos que se registraron en distintos puntos de Bogotá durante manifestaciones recientes, episodios que dejaron daños significativos a la infraestructura del sistema de transporte público y enfrentamientos con la fuerza pública.
A partir de un trabajo articulado entre el Distrito y la Fiscalía General de la Nación, se lograron identificar patrones de actuación, conexiones logísticas y presuntos responsables detrás de los disturbios que se repitieron de forma sistemática en los últimos meses.
Aunque en un primer momento los desmanes parecían hechos aislados, las investigaciones permitieron establecer que existía una estructura organizada que operaba con roles definidos y con capacidad de movilización en varias ciudades del país. Este hallazgo llevó a las autoridades a intensificar las labores de inteligencia y seguimiento judicial para determinar el alcance real de la red.
Estructura organizada detrás de los desmanes en la capital
El alcalde de Bogotá confirmó en rueda de prensa que fueron identificadas 11 personas señaladas de integrar una banda conocida como “PPP”, a la que se le atribuyen ataques contra buses de TransMilenio, estaciones del sistema y vehículos oficiales, principalmente en el sector de la Universidad Nacional, sobre la calle 26 y la carrera 30. Según la investigación, este grupo no solo habría actuado en Bogotá, sino que también tendría presencia en Medellín, Cali y Bucaramanga.
De acuerdo con las autoridades, alias ‘Salvatore’ sería el presunto cabecilla. Usted debe saber que esta persona estaría encargada de convocar y coordinar acciones violentas a través de redes sociales, además de difundir los hechos vandálicos una vez ocurrían. A este individuo se le relaciona con al menos diez eventos violentos registrados entre 2024 y 2025 y, según los reportes oficiales, habría salido del país hacia Manta, Ecuador, tras conocer que era buscado por las autoridades.
Otros señalados como ‘Tolima’, ‘Copete’ y ‘No Educado’ tendrían funciones operativas clave, entre ellas la adquisición, transporte y uso de gasolina y explosivos artesanales. En particular, alias ‘Tolima’ es investigado por presuntamente adquirir material explosivo en Medellín y enviarlo como encomienda para evadir controles.
Hallazgos, financiación y decisiones judiciales del caso
La investigación también vinculó a otros integrantes, conocidos con los alias de ‘Chimoi’, ‘Topo’, ‘Chinche San’, ‘El Pri’, ‘Garu’, ‘83’ y ‘Slow’, quienes, según las autoridades, fabricaban de manera artesanal los elementos utilizados en los disturbios. Uno de los casos más llamativos es el de alias ‘Garu’, quien perdió tres dedos de su mano izquierda al explotar una granada artesanal que manipulaba dentro de un baño universitario en septiembre pasado.
El secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, señaló que la banda recibía financiación desde Medellín y que, durante los allanamientos, se encontraron elementos propagandísticos asociados a la llamada doctrina camilista, con colores rojo y negro, lo que para las autoridades evidenciaría afinidad con estructuras armadas ilegales. Restrepo aseguró que un juez legalizó las capturas y dictó medida de aseguramiento intramural contra los implicados.
En total, se realizaron 13 allanamientos en varias localidades de la capital, donde se incautaron prendas usadas durante los ataques, un arma de letalidad reducida, pólvora, 13 teléfonos celulares y cuatro computadores. Los capturados presentan antecedentes en el SPOA y fueron imputados por delitos como terrorismo, concierto para delinquir, incendio agravado, fabricación y porte de explosivos, perturbación del transporte público y daño en bien ajeno.















