A pesar de mayores recursos, persisten debilidades en la planeación presupuestal del sector defensa.

Publicado por: Redacción Nacional
La falta de aseguramiento en la flota aérea militar de Colombia encendió las alarmas. La Contraloría General de la República advirtió que apenas el 19 % de las aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana cuenta actualmente con pólizas vigentes, una situación que expone al Estado a millonarios riesgos fiscales.
El organismo de control señaló que esta situación compromete directamente las finanzas públicas, ya que, ante cualquier siniestro, el Estado tendría que asumir los costos sin respaldo de aseguradoras.
“Desde la perspectiva fiscal y de la gestión del riesgo, esta situación adquiere especial relevancia en la medida en que impacta los mecanismos de transferencia del riesgo y expone al Estado a asumir directamente los impactos económicos derivados del evento, incluyendo eventuales obligaciones indemnizatorias”, manifestó la Contraloría.
🚨Hacemos un llamado a fortalecer el aseguramiento de activos estratégicos, especialmente en aeronaves con mayor exposición operativa, ajustar los modelos de valoración del riesgo y priorizar la inversión en mantenimiento, modernización e innovación.
— Contraloría General de la República de Colombia (@CGR_Colombia) April 13, 2026
📌Una gestión adecuada del… https://t.co/RkBtnYUYXp
Accidente del Hércules C-130 evidenció el problema
Un caso reciente refleja la gravedad del panorama. El avión Hércules C-130 que se accidentó el pasado 23 de marzo en Puerto Leguízamo (Putumayo) no contaba con póliza de seguro vigente al momento del siniestro.
Este hecho puso en evidencia las debilidades en la gestión del riesgo dentro de la flota aérea militar.
Tras revisar las cuentas del sector, la Contraloría concluyó que, aunque el presupuesto de defensa ha crecido entre 2024, 2025 y 2026, este incremento no ha sido suficiente para cubrir las necesidades operativas y estratégicas.

Gasto de funcionamiento limita la inversión
El análisis también evidenció una alta participación del gasto de funcionamiento frente a la inversión, lo que restringe el fortalecimiento de capacidades clave.
Aunque para 2026 se registró una recuperación en el componente de inversión, la entidad advirtió que es necesario mantener esta tendencia para evitar nuevas brechas en el sector defensa.















