El exmandatario antioqueño llega al organismo de control para sustituir a Bernardo Camacho. La movida genera debate por sus procesos judiciales.

Publicado por: Redacción Vanguardia
En una decisión que ha sacudido el panorama político y administrativo del país, el Gobierno Nacional ha definido quién llevará las riendas de una de las entidades más críticas para el bienestar de los colombianos. La Casa de Nariño oficializó el movimiento mediante la publicación de la hoja de vida del nuevo funcionario en el Sistema de Apoyo para la Gestión de la Función Pública (Sigep), confirmando así el relevo en la dirección de la entidad encargada de vigilar el sistema sanitario.
El cargo, que hasta hace poco ocupaba Bernardo Camacho, quedará en manos del exalcalde de Medellín, Daniel Quintero. El cambio se produce tras la renuncia de Camacho, quien adujo motivos personales para apartarse de sus funciones después de haber liderado procesos de alto impacto, incluyendo la intervención de la Nueva EPS. Aunque en los pasillos gubernamentales se barajaron nombres técnicos como el de Mónica González, actual directora de medidas especiales de la entidad, el presidente Gustavo Petro se decantó finalmente por una figura de marcado perfil político.
#SALUD | El superintendente de Salud designado, Daniel Quintero, confirmó su llegada y lanzó advertencia contra el sistema: “voy a hacer vigilancia y control para castigar a los que se están robando la salud”.
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) April 15, 2026
Anunció intervención, uso de tecnología y ofensiva contra la… pic.twitter.com/qdAmOIbWoo
Un nombramiento que agita las aguas políticas
La llegada de Quintero a la Superintendencia de Salud marca un hito en la actual administración, convirtiéndose en el quinto funcionario en asumir este despacho en lo que va del periodo presidencial. Sin embargo, su designación no ha sido recibida con calma. Desde la oposición, las críticas han sido feroces y directas, enfocándose principalmente en la supuesta falta de experiencia técnica del exmandatario local en el sector salud.
El representante Andrés Forero, del Centro Democrático, fue uno de los primeros en alzar la voz, señalando que el nuevo superintendente carece de conocimientos en la materia y que su nombramiento responde a una necesidad de lealtad absoluta hacia el Ejecutivo. Por su parte, la bancada de su partido calificó la decisión como una “bofetada a la ética pública”, recordando las múltiples investigaciones que pesan sobre la gestión de Quintero en la capital antioqueña. Enrique Gómez, director de Salvación Nacional, también se sumó al rechazo, describiendo el hecho como una “burla macabra” para el país.
El nuevo Supersalud promete cambios estructurales
Lejos de eludir la confrontación, Daniel Quintero utilizó sus canales oficiales para sentar su posición sobre los retos que asumirá. A través de su cuenta en la red social X, el nuevo superintendente anunció que su gestión estará marcada por el uso de “tecnología de punta” para combatir lo que denominó como el “cartel de la salud”, responsabilizando a sectores tradicionales del supuesto desfalco de los recursos públicos destinados a la atención de los ciudadanos.
Quintero enfatizó que su llegada representa el inicio de una “verdadera reforma” mediante una vigilancia férrea y la intervención directa de los actores del sistema. “Empieza la intervención total y la justicia para los que saquearon hospitales”, afirmó el funcionario, asegurando que su prioridad será recuperar el derecho a la vida por encima del lucro de las EPS. Con este nombramiento, el Gobierno Nacional busca consolidar su visión del sistema de salud, mientras los sectores críticos advierten sobre los riesgos de una gestión que consideran improvisada en un área de vital importancia.














