Una juez de control de garantías envió a prisión al taxista señalado de atacar a cuatro mujeres entre agosto y septiembre de 2026.

Durante más de un mes, un conductor de taxi habría convertido las madrugadas de Medellín en el escenario perfecto para atacar a mujeres que confiaban en un servicio pensado para protegerlas del riesgo de andar solas por la ciudad.
Ese patrón repetido terminó este sábado con una decisión judicial que lo mantendrá tras las rejas mientras avanza el proceso en su contra.
Una juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en un centro carcelario a Juan José Estrada Vélez, de 24 años, señalado de estar involucrado en cuatro hechos de hurto y agresión sexual contra mujeres que habrían tomado sus servicios de transporte en horas de la madrugada.
La Fiscalía General de la Nación le imputó los delitos de acceso carnal violento y hurto calificado y agravado, cargos que el procesado no aceptó. Además: Video muestra cómo un taxista habría robado el celular de una turista en Cartagena
Este hombre, al parecer, abordaba a las víctimas dentro del vehículo de servicio público, las intimidaba con un arma cortopunzante para despojarlas de sus pertenencias, las abusaba sexualmente y las obligaba a suministrar las claves de acceso a las aplicaciones financieras…
— Fiscalía Colombia (@FiscaliaCol) September 19, 2026
Un patrón que se repitió cuatro veces
De acuerdo con el ente acusador, los hechos en los que estaría comprometido Estrada Vélez habrían ocurrido entre el 7 de agosto y el 8 de septiembre de 2026 y presentan características similares entre sí, según los elementos materiales probatorios recopilados durante la investigación.
La Fiscalía señala que el conductor abordaba a las víctimas dentro del vehículo de servicio público, las intimidaba con un arma cortopunzante para despojarlas de sus pertenencias y, posteriormente, las agredía sexualmente.
En cada caso, además, las habría obligado a suministrar las claves de acceso a las aplicaciones financieras instaladas en sus teléfonos celulares, con el propósito de apoderarse del dinero disponible en sus cuentas bancarias.
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Una vez cometidos los ataques, el hombre habría abandonado a las mujeres en zonas solitarias de la ciudad y huido del lugar sin dejar rastro.
Los artículos hurtados en los cuatro episodios, entre ellos teléfonos celulares, dinero en efectivo y otros bienes, estarían avaluados en más de 12 millones de pesos, según cifras entregadas por las autoridades. Lea también: A prisión taxista de sicarios por ataque que dejó dos muertos en local de comidas rápidas en Piedecuesta

La captura que destapó el caso
La detención del taxista se registró en el turístico barrio Laureles de Medellín, momentos después de que, presuntamente, hurtara y atacara sexualmente a una mujer.
La Fiscalía indicó que la captura fue posible gracias a labores de inteligencia y a las denuncias presentadas por las mujeres afectadas, quienes relataron a las autoridades cómo el conductor las despojaba de sus pertenencias antes de agredirlas. Además: Video: Taxista mal parqueado pierde el control y ataca con una varilla a agente en plena vía
Una fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata de la Seccional Medellín formalizó la imputación de cargos, aunque el procesado optó por no aceptar las acusaciones en su contra, lo que llevó al ente investigador a solicitar ante la juez de control de garantías la medida de aseguramiento intramural, finalmente concedida.
El caso ha generado alarma entre la ciudadanía de Medellín por la reiteración de los hechos y por la vulnerabilidad de las víctimas, mujeres que confiaron en un servicio de transporte formal durante horas de la madrugada.
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Las autoridades reiteraron el llamado a otras posibles afectadas para que se acerquen a denunciar y aporten información que permita fortalecer el proceso judicial en curso de igual forma el uso de aplicaciones seguras que les permita identificar al conductor y que sean más seguras en el momento de usar un vehículo de transporte público.
Este tipo de investigaciones se suman a los esfuerzos que adelantan la Fiscalía y la Policía Nacional para combatir la violencia sexual contra las mujeres en espacios públicos y de transporte, un fenómeno que continúa generando preocupación en distintas ciudades del país y que ha llevado a las autoridades a reforzar los protocolos de seguridad y verificación para los conductores de plataformas y servicios de taxi.
















