El procesado captaba a las víctimas en internet ofreciendo lujos. Hallaron licor, drogas y dinero en la finca durante la inspección.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Una finca en Copacabana, Antioquia, parecía el escenario de un festejo más. Sin embargo, a puerta cerrada se consumaba una pesadilla. El 21 de diciembre de 2017, un operativo de las autoridades irrumpió en el lugar y puso al descubierto una trama desgarradora: 16 adolescentes atrapadas en una red de explotación sexual orquestada por Heinz Pool Buleje, un ciudadano peruano-estadounidense que hoy enfrenta todo el peso de la justicia.
La Fiscalía General de la Nación confirmó este martes que un juez dictó una condena de 23 años de prisión contra Pool Buleje, tras hallarlo culpable de los delitos de demanda de explotación sexual comercial con menor de 18 años y suministro a menor de edad.
🚨Nuevo extranjero condenado por delitos sexuales cometidos aquí, se trata del ciudadano peruano-americano Heinz Pool Buleje, quien en 2017 fue encontrado en una finca en Copacaba con 16 menores de edad.
— Fico Gutiérrez (@FicoGutierrez) October 24, 2026
Este descarado les ofrecía fiesta, dinero, drogas y alcohol a cambio de… pic.twitter.com/lYcYE2oXTK
Redes sociales, regalos y la trampa del engaño
Detrás de este caso se esconde un método de captación fríamente calculado. De acuerdo con las investigaciones lideradas por una fiscal del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas), el procesado rastreaba y contactaba a sus víctimas a través de redes sociales. Para ganarse su confianza y atraerlas a sus fiestas, les prometía dinero, regalos, viajes, alcohol y sustancias estupefacientes.
Aquel día de finales de 2017, la fuerza pública sorprendió a Pool Buleje en flagrancia. Durante la inspección al predio, los investigadores no solo encontraron a las 16 menores de edad, sino que incautaron dinero en efectivo, una cantidad considerable de licor y diversas drogas como marihuana y tusi.
Expulsión definitiva del país tras cumplir la pena
El fallo judicial no solo lo condena a pasar más de dos décadas tras las rejas en una cárcel colombiana. La sentencia establece con claridad que, una vez cumpla la totalidad de su pena privativa de la libertad, el ciudadano extranjero deberá ser expulsado de manera inmediata e indefinida del territorio nacional.














