José David Sandoval López, de 21 años, murió tras resultar herido en un ataque armado en el barrio Pumarejo.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La historia de José David Sandoval López estaba ligada al fútbol. A sus 21 años, el joven de Soledad había recorrido distintas escuelas deportivas del Atlántico y buscaba abrirse camino como futbolista profesional.
Su posición era la de defensor central, un puesto que ocupó durante años en diferentes procesos formativos. Entre los clubes por los que pasó estuvieron Bambinos, Colombia Sport y Boca Juniors de Soledad.
Su desempeño también le permitió llegar a procesos de formación de Millonarios, donde, según la información conocida después de su muerte, estuvo en las categorías Sub-19 y Sub-20.
Quienes lo conocieron en las canchas lo recuerdan como un joven tranquilo, respetuoso y comprometido con el deporte. Para su familia y sus compañeros, el fútbol no era solamente una actividad: era parte del proyecto de vida que intentaba construir.
Una noche que terminó en tragedia
La noche del domingo 30 de agosto, la vida de José David terminó de manera violenta en el barrio Pumarejo, en Soledad. De acuerdo con la información entregada sobre el caso, el joven se encontraba junto a su hermano, Nicolás Elías Sandoval Orozco, de 28 años, en un establecimiento ubicado en inmediaciones de la carrera 15 con calle 21.
Hasta ese lugar llegaron dos hombres que se movilizaban en una motocicleta. Allí se produjo un ataque armado en el que los dos hermanos resultaron heridos.
Ambos fueron trasladados al Hospital Materno Infantil 13 de Junio. Sin embargo, la gravedad de las heridas ocasionó la muerte de José David. Su hermano continúa bajo atención médica. Las autoridades mantienen las investigaciones para establecer las circunstancias del ataque y determinar quiénes estarían detrás del hecho.
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El fútbol como proyecto de vida
Antes de que su nombre quedara relacionado con un hecho violento, José David era conocido principalmente por su recorrido deportivo. Desde joven participó en procesos de formación y competencias locales. Su paso por diferentes equipos le permitió adquirir experiencia como defensor y continuar buscando oportunidades para avanzar en el fútbol.
Uno de los momentos importantes de ese camino fue su llegada a procesos de Millonarios, experiencia que representó una oportunidad para acercarse al objetivo que perseguía desde las canchas del Atlántico: convertirse en jugador profesional.
Después de ese recorrido, regresó a Soledad. Personas cercanas señalaron que, además de trabajar, buscaba continuar con sus estudios y mantenerse vinculado a sus planes personales y deportivos.

El Club Deportivo y Formativo Juventud y Progreso Soledeño, equipo en el que jugaba actualmente, expresó su pesar por la muerte del joven y destacó los lazos de amistad y compañerismo que había construido con sus compañeros. Para quienes compartieron entrenamientos y partidos con él, queda el recuerdo de un muchacho que encontró en el fútbol una manera de proyectarse hacia el futuro.
Una familia despide un sueño que quedó a mitad de camino
La muerte de José David generó mensajes de tristeza entre familiares, amigos y personas cercanas a su entorno deportivo.
Una de sus familiares resumió el dolor que dejó su partida con un mensaje publicado en redes sociales: “Aquí te arrebataron el sueño”. La frase hace referencia al proyecto que el joven había perseguido durante años y que quedó inconcluso a los 21 años.
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Su muerte también vuelve a poner sobre la mesa la preocupación por los hechos violentos que se registran en Soledad. Sin embargo, detrás de este caso hay una historia particular: la de un joven que, mientras trabajaba y estudiaba, intentaba mantener vivo un proyecto construido durante años alrededor del fútbol.
José David Sandoval ya no podrá continuar ese camino. En las canchas donde alguna vez entrenó y compitió, familiares, amigos y compañeros lo recuerdan por el jugador que quiso ser y por la persona que conocieron antes de que un ataque armado acabara con su vida.
















