lunes 07 de octubre de 2019 - 4:15 PM

¿Por qué las cámaras no mostraron a los jugadores cuando estaban protestando?

Durante este fin de semana que terminó, los asistentes a los estadios del país vieron cómo los jugadores se sentaban en el prado o se pasaban el balón entre sí, sin atacarse. Esto, durante los minutos iniciales de cada encuentro de la fecha 15 de la Liga Águila II. Pero quienes estaban siguiendo los encuentros a través de la televisión no vieron esas escenas.
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Y es que en los partidos que se transmitieron por Win Sports las cámaras encuadraron al público cuando ocurrió la protesta de los jugadores, quienes realizaron estos actos como una manera rechazar que la Dimayor por no aceptar el pliego de peticiones presentado por Acolfutpro (Asociación de Futbolistas Profesionales) que busca mayores beneficios para los deportistas.

La protesta no se televisará

Al momento de la protesta de los futbolistas, la producción de los partidos que hace Win Sports decidió pasar planos de los aficionados en cada uno de los estadios.

“El derecho de protesta es un derecho constitucional, y al no permitir que el país lo vea ellos están censurando. Esto no es de hoy, Win ha censurado cualquier información que tenga que ver con la Asociación de Futbolistas”, aseguró Carlos González Puche, presidente de Acolfutpro.

Alejandro Pino Calad, editor de Publimetro, agregó que esta situación empeora porque “los periodistas se enfrentan a una censura y una autocensura porque saben que si publican cosas sobre la protesta van a ser castigados. Los que trabajan para Win no pueden hablar de eso, Dimayor es socia del canal, pero entramos en el problema ético ¿Solo se pueden hablar cosas buenas de ellos?”.

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Y añadió: “lo más grave es que este fin de semana a periodistas, que no trabajan en Win y que quisieron mostrar la protesta, les quitaron la acreditación de Dimayor”, a lo que González Puche se unió: “eso es muy grave para ustedes los periodistas. Entonces, ¿si uno no está de acuerdo en algo tenemos que vivir en un país en donde haya unanimidad de criterios? No hay objetividad cuando la versión de una de las partes nunca se cuenta”.

“También Dimayor llama a los editores de periódicos, de canales, advirtiendo ‘ojo con lo que están publicando que o sino el otro año no los acreditamos’”, sentenció Pino Calad.

Sobre el tema, la FLIP (Fundación para la Libertad de Prensa) en voz de Jonathan Bock, su Coordinador del Centro de Estudios de Libertad de Expresión, aseguró que la entidad precisamente está en fase de documentación sobre las denuncias del fin de semana: “sí sabemos que existen presiones fuertes porque aíslan a los periodistas de su principal fuente de trabajo”.

Bock, sin embargo, destacó que Win Sports está tomando acciones que se les permite tomar en cuanto a la decisión de no transmitir la protesta.

“El canal tiene la independencia para tomar la decisión de pasar o no la protesta y eso ocurre en muchos eventos deportivos, por ejemplo cuando entra alguien al campo a hacer una manifestación. Eso entra dentro del lineamiento editorial. Lo importante es saber si hubo una presión de Dimayor sobre Win para que ellos no grabaran ni registraran lo que sucedía con los futbolistas”, comentó Bock.

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El fútbol como club privado

Según Acolfutpro y la FLIP, esta no es la primera vez que Dimayor es protagonista de una situación como esta. González Puche expresó que en su Asociación ya no les “sorprende nada” la forma en la que actúan los dirigentes del fútbol colombiano y, de hecho, dice que el pliego de peticiones que presentaron a la organización rectora del fútbol pretende descentralizar el negocio para que los futbolistas tomen parte de las decisiones y beneficios.

Por su parte, Jonathan Bock agregó que “la FLIP se ha pronunciado varias veces porque considera que la Dimayor maneja el fútbol como un club privado sin entender que es algo de interés público y en el que afecta el trabajo de medios y periodistas”.

Además, expresó que el ente regulador del fútbol profesional “funciona bajo un manto de opacidad, siendo este un episodio más, gravísimo, en el que queremos revisar qué tipo de presiones ejerce sobre canales, medios y periodistas que se atreven a señalar esas decisiones arbitrarias”.

Quizás el punto más delicado ante las protestas y denuncias contra la Dimayor es que hasta el momento no ha habido una sanción por parte del algún ente gubernamental.

“Este es un caso complejo porque son dueños del balón, ejercen como único jugador muy poderoso. Son encargados de las acreditaciones, del tema comercial, del tema de juego, de la organización y parece no importarles la sanción social que puedan acarrear este tipo de acciones”, dijo Bock, quien añadió: “eso no quiere decir que no se deba denunciar. Hay que identificarlo como un actor que censura en los casos que tenemos pruebas”.

Por último, agregó el Coordinador de la FLIP que se trata de “un monopolio y hay que ejercer la denuncia para que esto no ocurra sin que haya control y límites establecidos que Dimayor no puede cruzar”.

Presión a clubes y jugadores

Dentro del pliego de peticiones que presentó Acolfutpro se destacan los siguientes puntos: el calendario de competición, los horarios de los partidos, la minuta única de contrato de trabajo y condiciones para la Liga femenina. La situación ya escaló al Ministerio de Trabajo pero no ha surtido efecto, por lo que un posible paro de futbolistas se podría contemplar.

De hecho, Alejandro Pino comentó que ya existe una presión desde los directivos hacia los árbitros “para sancionar a los jugadores, porque en la protesta no hay deportividad. En la próxima fecha me imagino el festival de tarjetas”; una amarilla cercana a los 140.000 pesos y una roja a los 280.000 pesos, pero si un equipo tiene cuatro amonestados en un mismo juego debe cancelar cerca de 600.000 pesos.

La presión no solo estaría enfocada en las represalias disciplinarias por los informes arbitrales, sino que también podría escalar a más después del comunicado que emitió la Dimayor en la noche del sábado sobre las protestas.

Según este, el presidente Jorge Enrique Vélez “pondrá en conocimiento del Comité Disciplinario del Campeonato los hechos irregulares ocurridos que interrumpieron el desarrollo normal de los partidos y de los cuales son responsables directos algunos jugadores, sobre quienes podrán recaer las consecuencias jurídicas y económicas correspondientes”.

“Si las cosas siguen así, esta pelea va a terminar en un paro muy malo”, concluyó Pino Calad.

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