Fútbol internacional
Domingo 14 de julio de 2024 - 05:39 PM

Video | De manera sufrida, España derrotó a Inglaterra y es el nuevo rey de la Eurocopa

Williams y Oyarzabal marcaron los goles del conjunto español.

España celebra la Eurocopa 2024. //EFE
España celebra la Eurocopa 2024. //EFE

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Publicado por: Deportes 2

Una nueva exhibición de fe ante cualquier campeón del mundo que tuviera enfrente, levantándose España al empate de Inglaterra y la lesión de su líder, Rodri, golpeando primero con el gol de Nico Williams, empatada por Palmer como castigo a un error y volviendo a tocar la gloria doce años después con el gol soñado de Mikel Oyarzabal, para ser la única selección que conquista cuatro ediciones de la Eurocopa.

Parecía inalcanzable pero la conquista de la Liga de Naciones engrandecida por la Eurocopa sitúa a la nueva generación en otro camino de gloria impensable en la travesía de once años que separó puntos de éxito.

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El equipo de Rodri cuya lesión presentó un reto aún mayor. El que explota los extremos como nadie con Yamal y Nico. El de la furia representada en Carvajal. Pero también en Morata, un 9 que volvió a defender con la intensidad de un defensa. El de Dani Olmo como factor diferencial que fue decisivo en esta ocasión evitando en su área el empate. Una identidad que costó mostrar el día clave. En una final decide un mínimo error. El partido que demuestra quien sabe competir. Como hizo España en el segundo acto.

Por resultados nadie podrá juzgar a Gareth Southgate, de nuevo finalista de Eurocopa. De haber ganado nadie recordaría su apuesta futbolística, la forma de alcanzar el éxito. Con la derrota se le puede achacar el desperdicio de calidad realizado. Su sufrimiento en el camino, siempre en el alambre, con dos prórrogas y hasta penaltis, desgató el físico. Extenuada por una temporada que se le hizo larga a sus referentes, se sintió tan por debajo de España en ese aspecto que planteó un partido largo y perdió su segunda final seguida.

El centrocampista de la selección inglesa, Phil Foden (d), intenta rematar ante el defensa de la selección española, Dani Carvajal, durante el encuentro correspondiente a la final de la Eurocopa. //EFE
El centrocampista de la selección inglesa, Phil Foden (d), intenta rematar ante el defensa de la selección española, Dani Carvajal, durante el encuentro correspondiente a la final de la Eurocopa. //EFE

Nadie antes que España protagonizó un camino a la gloria de similar magnitud. Derrotando a cada campeón del mundo desde un absoluto convencimiento en su fútbol. Visualizando el éxito antes de protagonizarlo. Entendiendo acciones del juego decisivas en cada partido. Ante Inglaterra fue un examen a la paciencia para no perder su orden y a la adaptación a su capacidad de amoldarse a distintos registros. Y le costó hasta llegar a desfigurarse en el primer acto. Sin encontrar en los extremos el peligro que sentía seguro con Yamal y Nico. El reencuentro fue letal.

Se mascaba la tensión. La final no fue vistosa durante 45 minutos porque Inglaterra lo impidió. Su fortaleza como contrapunto al virtuosismo español hasta la gran cita. Con el empuje mayoritario de la grada para cualquier carrera de Walker pero sin aparecer los futbolistas que deben marcar la diferencia, Foden y Bellingham. Sin balones a Kane que cuando la enganchó se encontró con un muro llamado Rodri. Un sobreesfuerzo para evitar el gol que le costó la final.

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Llegaron los goles

Yamal apareció entre líneas, encontró a Nico, Walker llegó tarde, y de primeras, con un preciso zurdazo de un jugador diestro, sumaba su nombre a la prestigiosa lista de goleadores españoles en finales de Eurocopa. Los dos ‘culpables’ del cambio de estilo que apadrina De la Fuente explotaban su electricidad. Como ante Francia, en tres minutos pudo tumbar a su rival.

El desenlace estaría a la altura del torneo de España. Castigada desde un error, por el atrevimiento de Cucurella tras una acción primera de remate de Oyarzabal, que había dado el relevo a Morata. El espacio a su espalda provocó un empate de la manera que nunca lo debió conceder. Sorprendida en transición cuando Jude cedió de espaldas a portería a la llegada de Palmer que la colocó donde no podía llegar Unai Simón.

Restaban 17 minutos y arrancaba una nueva final con la amenaza de la prórroga que a ninguno interesaba. De nuevo se levantó España de un golpe como cada vez que lo recibió en el torneo. Había perdonado Yamal otra clara por asegurar el disparo y toparse con Pickford cuando el fútbol y la fe ciega de De la Fuente en Oyarzabal encontró el premio. Cucurella se desquitó de su error atacando su banda y a su centro tenso apareció con todo Oyarzabal para abrazar la gloria.

En esta ocasión no hubo milagro inglés. Lo acarició con dos testarazos en un chispazo en el añadido. El primero repelido por Unai Simón. El segundo salvado sobre la línea por Olmo para ser celebrado como un gol. España ya era campeona de Europa. La Eurocopa de Luis de la Fuente, ganador con todas sus apuestas, hasta con la insistencia en Oyarzabal. La cuarta Eurocopa, la primera de una generación que también ha superado retos inimaginables.

Publicado por: Deportes 2

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