Fútbol local
Lunes 06 de noviembre de 2017 - 12:01 AM

Jhon Pérez evitó que el ‘Leopardo’ quedara en zona de descenso

Atlético Bucaramanga empató ayer 2-2 en calidad de local ante Jaguares de Córdoba, en un juego directo por el descenso, que prolongó el sufrimiento del equipo ‘Leopardo’, que antes de la jornada de la Liga Águila estaba tres puntos por encima del penúltimo, Cortuluá, y ahora se encuentra únicamente con una unidad de ventaja.

Con el paso de los minutos y con el marcador en contra, Atlético Bucaramanga apeló al pelotazo para buscar igualar las acciones frente a Jaguares de Córdoba. (Foto: César Flórez / VANGUARDIA LIBERAL)
Con el paso de los minutos y con el marcador en contra, Atlético Bucaramanga apeló al pelotazo para buscar igualar las acciones frente a Jaguares de Córdoba. (Foto: César Flórez / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ JULIÁN PATIÑO MONSALVE

Atlético Bucaramanga salió con el respirador artificial trabajando a cuenta gotas de lo que debía ser la ‘fiesta de la permanencia en Primera’. Evitó la catástrofe en el minuto 75 con un gol de tiro libre de John Pérez que impidió ver al elenco ‘Leopardo’ en la zona de descenso directo.

El ‘10’, con su mágica pierna derecha, decretó el 2-2 del equipo ‘amarillo’ ante un Jaguares de Córdoba que mostró buen juego.

Lo de los encuentros frente a Junior, La Equidad y el mismo Tolima, quedó ratificado, no fue cuestión de un mal día. Atlético Bucaramanga no encuentra las respuestas futbolísticas y la escasez de volumen de ataque le genera serios problemas a la hora de marcar.

Pérez se vistió de héroe una vez más y conservó prendida la llama de la esperanza, en un elenco que por momentos se observa superado por la presión de pelear por seguir en la A.

Altas y bajas

El fantasma del descenso parecía irse muy rápido del estadio Alfonso López. Franco Arizala se anticipó a la defensa rival en un lanzamiento de tiro de esquina y con un cabezazo generó el delirio de la fiel hinchada del Atlético Bucaramanga.

Apenas transcurrían tres minutos de juego y el partido se inclinaba a favor del club ‘Leopardo’.

En el banco de emergentes, el entrenador Jaime de la Pava le pedía manejar la pelota a sus pupilos, pero estos hacían lo contrario.

El cuadro ‘amarillo’ le cedió el balón al rival y se olvidó de la portería del frente.

Jaguares, que se caracteriza por practicar un fútbol de posesión y transiciones rápidas de defensa a ataque, asumió el protagonismo del encuentro.

De la mano del exbúcaro Pablo Rojas, las ‘Fieras del Sinú’ se fueron encima de un aturdido ‘Leopardo’, que sufría para alejar el peligro de su ‘guarida’.

Con apertura de cancha, paredes y presión alta, el cuadro orientado por Hubert Bodhert hizo méritos para igualar las acciones y recibió el premio a su notable trabajo en los pies del mejor de la cancha: Pablo Rojas, quien anotó desde el punto penalti en el minuto 35.

Bucaramanga no encontraba las respuestas futbolísticas y anímicas, mientras que Jaguares crecía cada vez más.

Un par de aproximaciones más del club cordobés, para terminar un primer tiempo que dejó un mal sabor en las toldas ‘amarillas’

Se invirtieron los papeles

Para la segunda parte, la zozobra se apoderó del aficionado búcaro. El cronómetro marcado apenas un minuto cuanto Kevin Londoño aprovechó los errores defensivos de la zaga adversaria para marcar el 2-1 a favor de Jaguares.

Si en el primer capítulo Bucaramanga no logró administrar la ventaja tempranera, en el segundo episodio Jaguares fue víctima del mismo síntoma y cedió terrero.

Poco a poco, el equipo más tradicional de la región se montó en el partido, aunque le costó más de la cuenta crear oportunidades de gol.

Jaguares apeló al orden táctico para conservar la diferencia, que le permitía quedar muy cerca de la salvación.

El elenco ‘Leopardo’ hacía circular el esférico por los costados, buscaba centros al área, intentaba de media distancia, pero la claridad no llegaba.

Y fue mediante la pelota detenida que apareció la llave de la ilusión.

John Pérez ubicó el balón en el punto que indicó el árbitro y con un magistral lanzamiento marcó el 2-2, en el minuto 75, que deja al Atlético Bucaramanga con un punto de ventaja sobre Cortuluá, el penúltimo de la zona del descenso.

Tanto a los santandereanos como a los vallecaucanos les faltan dos juegos; mientras que al América y Jaguares, los otros equipos que pelean por no caer a la B le restan uno.

De momento Tigres ya descendió y falta su acompañante. Cortuluá suma 130 puntos, Bucaramanga 132, Jaguares 133 y América 134.

Para el Atlético será fundamentar vencer el próximo sábado a Rionegro en casa, para no llegar con demasiada presión a la última fecha contra América.

¿POR QUÉ EMPATÓ BUCARAMANGA?

Porque no supo administrar la ventaja de 1-0 que consiguió a los tres minutos de juego.

Porque careció de volumen de ataque y únicamente encuentra sorpresa mediante los cobros de costado o la pelota quieta.

Porque se encontró con un adversario como Jaguares que asumió el protagonismo del juego, sobre todo, en el primer tiempo.

Porque cometió errores defensivos que aprovechó el adversario.

Porque la presión por salvar la categoría llenó de nervios a los jugadores.

Lo que no se vio ni se oyó

John Pérez, jugador del Bucaramanga

¿Qué balance hace del partido?

John Pérez, Bucaramanga

“Regalamos mucho la mitad, nos ganaron las marcas, nos cogieron la pelota, pero debemos sacar esto adelante”.

Pablo Rojas, Jaguares

“Un poco triste por el empate, porque hicimos las cosas para llevarnos los 3 puntos, pero igual es importante. Nos queda ganar en casa, resolver nosotros en nuestro patio y ahí salvamos la categoría”.

¿Hay equipo para salvar la categoría?

Juan Felipe Escobar Luna

“No, el equipo está muy mermado, lo que queda es luchar. Ya en el juego no se puede pedir más, el equipo da lo que puede y esperar los resultados”.

Íngrid Vargas “Yo lo veo complicado, porque los jugadores están como sin ganas. No tienen un juego claro. Hay que ponerle fe y esperar”.

Sergio Barón

“Se puede salvar, el Bucaramanga tiene que meterle más ganas, los jugadores deben sentir la camisa. La hinchada viene y los apoya, pero se necesita que los jugadores pongan un poquito más de alma y corazón para el equipo”.

Julián Patiño Monsalve

jpatino@vanguardia.com

El estadio Alfonso López estuvo con un buen decorado para el duelo del Bucaramanga y la Policía estuvo muy atenta para que la fiesta se viviera en paz. El brigadier General Juan Libreros, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, estuvo pendiente del operativo que contó con 400 efectivos dentro del escenario, mientras que en la parte externa se tuvo un dispositivo de seguridad con 150 hombres.

De celebración

La Policía ayer estaba de celebración, pues cumplía 126 años de historia y el que pudo cumplir un sueño fue Juan Libreros, hijo del brigadier General, quien fue el encargado del saque de honor y lo hizo ante James Aguirre.

Tres cambios de ropa

Precisamente el arquero santandereano James Aguirre tuvo que entrar dos veces al camerino para cambiarse de ropa. James salió con un uniforme similar al de Jaguares y el juez central lo mandó a cambiarse. Él salió corriendo hacia el camerino, pero lo llamaron para el saque de honor y tuvo que salir nuevamente. Posteriormente se enfundó un uniforme rojo, pero se demoró 8 minutos, el tiempo que se retrasó el comienzo del juego.

Buen acompañamiento

Piter Albeiro fue uno de los seguidores que estuvo acompañando al Bucaramanga y el público no perdió la oportunidad de tomarse la respectiva foto. Pero si algo hay que resaltar es la presencia de los seguidores en condición especial. Ayer se contaron 17 sillas de ruedas.

Siguen las incomodidades

La prensa deportiva de Santander sigue viviendo las ‘inclemencias’ de las cabinas de transmisión. Aunque la tarde estuvo fresca, el aire acondicionado sigue sin servir y el calor que se encierra es insoportable. Además, las sillas no cuadran con el buen ‘paisaje’ del escenario y siguen siendo las mismas vetustas de hace varios años. Tal vez no estaban metidas dentro del contrato de remodelación y al parecer las canecas tampoco, pues no se encuentra ni un bolsa para botar papeles.

¿Y los baños?

Pero no solo los periodistas pasan incomodidades, la gente de la tribuna de oriental tiene que hacer fila detrás de las vallas de los patrocinadores para ingresar a los baños portátiles que siguen ‘salvando’ los papeles de los contratistas. Aunque la obra ya se recibió, es decir que para tener esas unidades sanitarias se deberá esperar otra licitación.

Aprovechando el tiempo

Uno de los pequeños que estaba prestando sus servicios dentro de la cancha aprovechó el tiempo para analizar el trabajo del reportero de Win Sports.

Gran emoción y pocas ventas

En vista que el público no le perdía detalle al partido, algunos vendedores decidieron sentarse para disfrutar también del espectáculo. La idea era no perder la tarde. Por lo menos se divirtieron, sobre todo escuchando lo que la tribuna le gritaba al ex Bucaramanga Pablo Rojas cada vez que tocaba el balón. Y pensar que al final fue el encargado de hacer la fiesta.

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Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ JULIÁN PATIÑO MONSALVE

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