Fútbol
Jueves 03 de septiembre de 2026 - 11:01 AM

Cayó en la trampa: Un falso DT estafó con 4.000 dólares al colombiano José Enamorado en Brasil

Un delincuente clonó el WhatsApp de Luís Castro, técnico de Gremio, y manipuló durante días al delantero colombiano José Enamorado.

El estafador se ganó la confianza de José Enamorado durante días de charla íntima, elogiando su rendimiento, su adaptación y su entrega en los entrenamientos de Gremio. /FOTO: @gremio
El estafador se ganó la confianza de José Enamorado durante días de charla íntima, elogiando su rendimiento, su adaptación y su entrega en los entrenamientos de Gremio. /FOTO: @gremio

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El vestuario de un equipo grande es un ecosistema de códigos sagrados, jerarquías y respeto absoluto hacia la figura del entrenador. Eso lo sabía a la perfección Lucas de Oliveira Eduardo, un exjugador de divisiones inferiores reconvertido en delincuente cibernético que puso en jaque al fútbol brasileño con la llamada “Operación Falso 9”.

Usando una foto de perfil y el nombre clonado en WhatsApp de Luís Castro, el técnico portugués del Gremio, el estafador diseñó una trampa quirúrgica. Su primera y más rentable víctima fue el delantero colombiano José Enamorado, quien terminó entregando los ahorros de una supuesta obra benéfica sin sospechar que al otro lado de la pantalla operaba un impostor.

La maniobra criminal rozó la perfección psicológica. El falso DT no fue directamente a pedir dinero; construyó el engaño durante días de charlas íntimas sobre fútbol. Le preguntó por su adaptación, evaluó su rendimiento físico, indagó sobre su familia en Colombia y le prodigó elogios por su entrega en los entrenamientos.

Para blindar su estafa, el delincuente apeló a la complicidad silenciosa: le pidió estricta confidencialidad para que el resto del plantel no se enterara de una supuesta misión especial que tenía reservada para él.

Con el terreno abonado y dominando la jerga del paño, el falso Castro le propició el golpe final a Enamorado, financiar un proyecto benéfico enfocado en la recolección y entrega de 300 canastas de alimentos para familias vulnerables.

Conmovido por el supuesto sentido social de la directiva y creyendo obedecer a su máxima autoridad deportiva, el exjugador de Junior y Real Cartagena no lo dudó. Realizó una transferencia inmediata por 22.500 reales, equivalentes a unos 4.000 dólares, a través del sistema Pix.

La farsa para el colombiano se consumó en silencio y el dinero desapareció rápidamente del radar, engrosando los bolsillos del estafador en Itaperuna.

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La ambición del falso técnico rompió el dique de contención cuando intentó escalar sus exigencias hacia los pesos pesados del plantel, un error de cálculo que terminaría dinamitando su red criminal.

Mientras Enamorado procesaba el engaño, el impostor chocó de frente con el carácter inquebrantable de Walter Kannemann y la astucia de Andrés D’Alessandro.

Cuando el delincuente intentó dictarle órdenes de entrenamiento al defensor argentino y tanteó al histórico ídolo de Inter, las alarmas internas se encendieron.

La denuncia formal activó el operativo policial conjunto en Río Grande do Sul y Río de Janeiro que acabó con la detención del falso 9, dejando al descubierto una estafa donde el talento del colombiano en la cancha no pudo evitar ser gambeteado por la delincuencia digital.

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