En un escenario diferente Bradley Manning y Adrian Lamo hubieran podido ser buenos amigos. Quizá más que eso. Pero no fue el destino lo que unió al militar y al hacker retirado, sino más de 250 mil documentos secretos del Departamento de Estado norteamericano, muchos de los cuales han sido publicados esta semana por la organización WikiLeaks, dirigida por otro antiguo hacker: Julian Assange.
Publicado por: JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ juvangu@gmail.com
Un primer incidente desatado por los documentos ha sido el del caso de cuatro soldados canadienses que según los archivos habrían muerto por fuego amigo y no en un ataque Talibán. Mientras tanto un vocero en Inglaterra ha indicado que el régimen Talibán utilizará WikiLeaks para identificar y castigar informantes Afganos.El soldado Manning y su nuevo amigo LamoEl pasado viernes Bradley Manning, soldado estadounidense de 22 años, llegó a su país desde una base militar de Kuwait para enfrentar cargos que podrían hacerlo pasar el resto de su vida en la cárcel.Manning es acusado de filtrar 150 mil comunicaciones diplomáticas y 92 mil archivos militares clasificados pertenecientes al Departamento de Estado de su país, además del controversial video que se conoció como 'Collateral Murder' en la Red, que muestra a un helicóptero Apache norteamericano designado a proteger la zona cercana a un ataque en Baghdad disparar contra un grupo de civiles. En el incidente, ocurrido en 2007, murieron dos reporteros de Reuters.Manning fue capturado después de que Ardian Lamo, un hacker retirado, afirmara que se había ganado su amistad y luego había hecho que confesara. Cómo obtuvo Lamo esta confesión sigue siendo un misterio.Algunas versiones sugieren que Manning habría alardeado de su hazaña ante el experto recién conocido; explicaciones igualmente especulativas sugieren que Lamo, abiertamente bisexual, se ganó la confianza del soldado, cuyo perfil en Facebook estaba vinculado a varios grupos relacionados con la comunidad LGBT, explotando sus dudas sobre el ejército y sobre su propia sexualidad.El comunicativo Lamo y el director AssangeDespués de revelar la información que aparentemente obtuvo del soldado Manning, el hacker retirado Adrian Lamo se ha tomado la molestia de iniciar su propia guerra.Lamo publica sus propios boletines de prensa y hace declaraciones para la revista Wired, cuyo editor es un viejo conocido suyo. Además de defender su posición respecto al incidente con Manning y su decisión de delatarlo, Lamo se concentra en desacreditar a WikiLeaks, la organización a la que el soldado entregó los documentos secretos.Como olvidando la gravedad e importancia de esos documentos que han acaparado la atención del mundo estas semanas, Lamo y el director de WikiLeaks Julian Assange se han trenzado en una batalla de acusaciones.Adicionalmente el portal reportes anónimos Cryptome, principal competidor de WikiLeaks, ha publicado ocho reportes donde una supuesta fuente interna en la organización afirma que los directores de WikiLeaks están divididos, y señala a la 'dictadura absoluta' de su director Julian Assange como la causa del sisma.Assange y su equipo se han rebatido estas acusaciones, indicando que son parte de una 'campaña de desprestigio', como si se tratase de competencia desleal entre empresas que trabajan con crímenes de guerra como materia prima.El exterminador Assange y el secretario GatesFueron 75 mil documentos clasificados los que publicó WikiLeaks esta semana. El secretario de defensa de Estados Unidos Robert M. Gates condenó la acción, alegando que entre sus consecuencias 'potencialmente dramáticas' está el hecho de que 'fuentes y métodos de inteligencia, así como tácticas militares, se han dado a conocer' a los adversarios de Estados Unidos.El gobierno de una de las naciones que más abiertamente defiende la libertad en Internet oficializó así su oposición a la publicación de los documentos.'El señor Assange puede decir lo que quiera sobre el bien que cree que él y su fuente hacen, pero la verdad es que quizá ya tengan en sus manos la sangre de algún joven soldado o una familia afgana', afirmó Gates. Esta semana un vocero del régimen Talibán confirmó a Channel 4 News de Inglaterra que sus dirigentes buscan posibles colaboradores de Estados Unidos en los documentos de WikiLeaks.Por su parte Julian Assange, quien ha justificado sus acciones diciendo: 'disfruto aplastando bastardos', se ha mantenido firme en su pretensión de que 'el material sea tomado en serio e investigado para que nuevas políticas, si no procesamientos legales, se deriven de él'.Por ahora el secretario Gates confirmó que el ejército de Estados Unidos piensa cambiar su política de enviar 'la información sensible a donde es más útil: las primeras filas'.Las familias de los soldados canadiensesUna de las piezas de información secreta reveladas esta semana en WikiLeaks asegura que cuatro soldados canadienses que murieron el 3 de septiembre de 2006 fueron atacados accidentalmente por soldados de Estados Unidos. El ejército de Canadá niega que sea así, y asegura que murieron en combate con los talibanes.Pero aunque la integridad y veracidad del documento aún debe ser determinada, la pieza de información es evidencia de que el caso merece ser examinado de nuevo por parte de las autoridades de ambos países implicados.Con suerte el proceso, aunque difícil para las familias de los cuatro soldados que murieron y otros siete que resultaron heridos, permitirá a ambos países evaluar con mayor detenimiento cuáles son los resultados de su cooperación en conflictos armados.Las acciones de WikiLeaks han despertado una enorme controversia, que en la mayoría de los casos gira alrededor de las consecuencias negativas que han tenido todas las guerras de la historia, inevitablemente.Pero tal vez esta nueva herramienta tecnológica logre poner de manifiesto la necesidad que tiene el público de conocer de forma transparente y evaluar críticamente todos los actos que se cometen bajo las banderas del conflicto armado. Sean heroicos o lamentables.














