Permanece inmóvil los 90 minutos, con el brazo en alto y de traje. Rinde tributo a un héroe nacional y esta noche estará en Guadalajara.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Se llama Michel Nkuka Mboladinga, tiene 50 años y el mundo del fútbol lo conoce como “Lumumba Vea”. Esta noche está en el estadio de Guadalajara para alentar a la República Democrática del Congo en su duelo ante Colombia, por la segunda fecha del Grupo K.
Su fama no nació por gritar ni por agitar banderas, sino por todo lo contrario. Permanece de pie durante los 90 minutos, con el brazo derecho levantado y la mirada fija en el campo, vestido de traje y sin moverse, como si fuera una estatua.
La imagen se volvió habitual en las transmisiones del Mundial y miles de espectadores se preguntan quién es el hombre que parece inmóvil en las gradas mientras el resto de la afición canta y salta. La respuesta está en la historia política de su país. Lea: Luis Suárez elogia a Luis Díaz y reivindica el poder de las selecciones sudamericanas
‘Lumumba’, en la Copa del Mundo.
— Sudanalytics (@sudanalytics_) June 24, 2026
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Un homenaje a Patrice Lumumba
Su postura no es una excentricidad. Recrea la pose de una estatua de Patrice Lumumba ubicada en Kinshasa, la capital del Congo. Lumumba lideró el movimiento independentista y fue el primer jefe de Gobierno tras la separación de Bélgica, en 1960. Fue asesinado en 1961, pocos meses después de asumir el poder, en medio de las tensiones internacionales de la Guerra Fría, y hoy es recordado como un héroe nacional.
El propio aficionado ha explicado el sentido de su ritual. En una entrevista con The Wall Street Journal aseguró que se queda quieto porque cree que eso le da “fortaleza emocional” al equipo. En esa línea, comparó su sacrificio con el del prócer: dijo que, si Lumumba entregó su vida por el país, su quietud durante un partido es un precio menor.
De una panadería en Kinshasa al Mundial
Antes de volverse viral, su vida era distinta. Mboladinga trabajaba como encargado de una panadería en Kinshasa, y su historia como hincha empezó en 2013, cuando comenzó a asistir a los partidos del AS Vita Club. Con el tiempo trasladó esa puesta en escena a la selección nacional y ganó relevancia internacional durante la Copa Africana de Naciones de 2025, en Marruecos, donde imitaba inmóvil la estatua de Lumumba. Desde entonces sus imágenes recorrieron las redes y se volvió un personaje reconocido por los propios jugadores y dirigentes.

Su presencia en el Mundial, sin embargo, estuvo en duda hasta último momento. El hincha tuvo que cumplir un periodo preventivo de aislamiento antes de poder viajar, lo que casi lo deja sin Copa del Mundo, por los protocolos sanitarios ante un brote de ébola en la región. Por eso no pudo estar en el debut congoleño, el histórico empate 1-1 ante la Portugal de Cristiano Ronaldo.
Fueron los propios futbolistas quienes pidieron incluirlo en la delegación oficial, y la gestión llegó hasta la cúpula del Estado. El presidente Félix Antoine Tshisekedi autorizó que la organización cubriera los gastos de viaje, alojamiento y entradas, y Mboladinga arribó a México el lunes 22 de junio, un día antes del partido. Para la dirigencia, su figura ya trascendió lo anecdótico: la consideran un símbolo de resiliencia y orgullo nacional.















