Para conservar el capital humano y promover el talento se requiere fomentar ambientes donde los colaboradores puedan ser ellos mismos.

Publicado por: Redacción Economía
En un mundo dinámico y conectado, el liderazgo auténtico se ha convertido en un modelo idóneo para los estilos directivos contemporáneos. Estudios realizados en distintos países, con el cuestionario de liderazgo auténtico (ALQ) han demostrado que el liderazgo basado en la autenticidad permite mejorar la satisfacción, el compromiso y el rendimiento de los equipos.
Los líderes que desarrollan autenticidad logran comprender y conectar con los demás en un nivel más profundo, al reconocer las emociones y responder más genuina y compasivamente frente a los diferentes retos; así lo explica Alessa Costa, gerente general de la farmacéutica Astellas Farma Colombia, quien agrega que estas actitudes generan ambientes más seguros y de apoyo, puesto que las personas se sienten escuchadas y comprendidas.
“Al ser nosotros mismos en nuestro lugar de trabajo es posible agregar valor a los entornos laborales con impacto, tanto el crecimiento personal como el profesional de todos los miembros de la organización. Reconocer las fortalezas y talentos propios, así como los del equipo nos permite inyectar dinamismo y confianza a quienes nos rodean”, expresó. También puede leer: Así avanza la modernización digital de las cooperativas financieras en Colombia
De acuerdo con Great Place to Work, especialistas en gestión de ambientes laborales: “Cuando los colaboradores sienten que marcan la diferencia y que su trabajo es más que un trabajo, se crea un sentido más profundo del significado y propósito de lo que hacen, lo que conduce a niveles más altos de moral y motivación”.
Cinco características que definen a los líderes auténticos
1- Reconocimiento de Fortalezas y Talentos: Los líderes auténticos valoran tanto sus propias habilidades como las de su equipo. Esta apreciación mutua inyecta dinamismo y seguridad, fomentando la autoconfianza y la autodeterminación.
2- Empatía y apoyo a la vulnerabilidad: resulta primordial rodearnos de personas empáticas y comprometidas con la solución a las necesidades de otros. Un paciente es una persona vulnerable que requiere apoyo, al igual que su familia, por eso resulta fundamental promover valores como la confianza, la lealtad y la coherencia entre el pensamiento y la acción. Al fin y al cabo todos somos o seremos pacientes en algún momento de la vida.
3- Comunicación transparente: Los líderes auténticos integran los valores y la misión de la compañía. Hablan sin máscaras, basados en el respeto, inspirando a su equipo y encontrando soluciones creativas en entornos desafiantes marcados por cambios permanentes.
4- Cultivar relaciones significativas: Durante la pandemia se evidenció la importancia de fortalecer las relaciones en todos los núcleos sociales. En este sentido poder crear conexiones con los diferentes colabores de la organización, así como con los diversos grupos de interés permite la consecución de logros individuales y colectivos. La autenticidad facilita la confianza y la comunicación para el logro de metas comunes.
5- Trascendencia Personal y Colectiva: Al ser auténticos, nos volvemos más productivos y comprometidos. “Si podemos ser, podemos trascender”. Trascender significa marcar la diferencia en un mundo que valora la transparencia y el bienestar.















