Promesas de matrimonio, supuestos proyectos de vida y relaciones construidas con engaños pueden terminar en pérdidas económicas. La ley colombiana contempla mecanismos para reclamar, pero todo depende de las pruebas.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Una relación sentimental puede convertirse en un problema económico y legal cuando una persona utiliza la confianza de su pareja para obtener dinero o bienes mediante engaños. En Colombia, estos casos pueden llegar a los estrados judiciales, especialmente cuando se demuestra que las promesas de matrimonio o de construir una vida juntos fueron utilizadas para cometer una estafa.
Aunque la legislación colombiana no contempla un delito con el nombre específico de estafa amorosa, estas conductas pueden encajar en el delito de estafa, previsto en el artículo 246 del Código Penal. La clave está en demostrar que existió una intención de engañar para conseguir un beneficio económico y que ese comportamiento ocasionó un perjuicio a la víctima.
¿En qué casos se puede denunciar una estafa amorosa?

No toda ruptura sentimental en la que hubo gastos o promesas incumplidas constituye un delito. La diferencia está en la existencia de un engaño deliberado para obtener dinero o bienes.
De acuerdo con el abogado Fabio Castro, director de Cafore Abogados, citado por Pulzo, la justicia puede intervenir cuando una persona construye una relación afectiva con el propósito de conseguir recursos mediante mentiras.
La situación puede presentarse, por ejemplo, cuando alguien promete casarse, formar un hogar o adelantar trámites migratorios, pero utiliza esas promesas como una estrategia para recibir dinero que no tenía intención de destinar al proyecto anunciado. Lee: ¿Puede una ecuación explicar el amor? las matemáticas ayudarían a predecir relaciones duraderas
¿Cómo recuperar el dinero entregado a una pareja?

La posibilidad de recuperar los recursos depende de las circunstancias del caso y de las pruebas disponibles. Una de las alternativas señaladas por los especialistas es acudir a mecanismos civiles para solicitar la devolución de determinados bienes o reclamar perjuicios cuando se demuestra que hubo engaño.
El artículo 112 del Código Civil contempla la restitución de ciertas donaciones realizadas bajo la condición de que se celebre un matrimonio que finalmente no ocurre. Sin embargo, esto no significa que cualquier regalo entregado durante una relación deba devolverse.
Publicidad
Los obsequios hechos de manera genuina, como ropa, viajes o joyas, no se convierten automáticamente en una deuda por el hecho de que la relación termine. Para reclamar, es importante establecer bajo qué condiciones se entregó el dinero o el bien y qué se puede demostrar sobre el acuerdo o la promesa.

Las pruebas que pueden marcar la diferencia
Quienes sospechen que fueron víctimas de este tipo de engaño deben conservar los elementos que permitan reconstruir lo ocurrido. Entre las evidencias que pueden ser útiles están:
Conversaciones de WhatsApp, correos electrónicos y mensajes en los que se hicieron promesas o solicitudes de dinero.
Comprobantes de transferencias, consignaciones y otros movimientos financieros.
Documentos relacionados con compras, trámites, vivienda o preparativos de matrimonio.
Cualquier registro que permita establecer que la entrega de los recursos estuvo relacionada con una promesa que habría sido utilizada para engañar.
Los especialistas advierten que el resultado depende del análisis de cada situación. Por eso, antes de iniciar una reclamación, puede ser útil consultar con un abogado que revise las pruebas y determine qué vías legales podrían aplicarse. Quizá te interese: Más allá del corazón roto: el impacto del desamor en la salud y la vida diaria

















