El emprendimiento es algo tan antiguo como la rueda, pero tan nuevo para muchos que ha pasado de ser una palabra de moda a una aspiración real de vida para más de uno.

Publicado por: Julián Martínez / Especial Vanguardia Liberal
Un emprendimiento nace cuando encontramos la solución para un problema identificado y por la que un público está dispuesto a pagar; es ahí cuando la oportunidad de negocio se puede transformar en un emprendimiento, a través de la creación, captura y retención de valor para satisfacer la necesidad del cliente.
Así pues, realmente no podemos decir que el emprendimiento es algo nuevo en Colombia, siempre ha existido en nuestra cultura y ha sido clave para el progreso de nuestro país y, sobre todo, de nuestra región. Pero si lo pensamos con más detenimiento, es algo de lo que normalmente no somos conscientes, pero que ha permitido (gracias a miles de emprendedores) acceder a todo lo que usamos, comemos y disfrutamos en nuestro día a día.
La educación ha jugado un rol trascendental para que no seamos tan conscientes de esto, pues, desde mi perspectiva, a la mayoría se nos ha educado para conseguir un trabajo o ejercer una labor bajo el mando de otra persona, manteniéndonos al margen de cómo emprender, cómo crear, cómo solucionar.
Esto no solo sucede en los claustros educativos, tradicionalmente en nuestro entorno es algo que también suele ocurrir pero que ha venido cambiando sustancialmente. Antes, si alguien mencionaba el deseo por emprender o hacer empresa, se le veía como un espécimen raro por no querer seguir el camino tradicional de salir a buscar un trabajo que le generase estabilidad y algo de ingreso; hoy por hoy esta mentalidad ha cambiado y se valora cada vez más a quien decide optar por este camino de crear su propio negocio.
Ahora bien, esta transformación se ha venido dando en Colombia gracias a la labor de un gran número de actores privados y grandes esfuerzos de instituciones públicas de orden nacional como el Ministerio TIC a través de su iniciativa Apps.co para el fomento de negocios digitales, Innpulsa Colombia, el Sena, Findeter y Colciencias, entre otras, que buscan generar una dinámica que involucra a todas las regiones del país, que fortalece las redes de apoyo y que ha venido creando cambios importantes en la mentalidad y cultura de las instituciones y emprendedores colombianos.
Esto último es de resaltar, pues solo alcanzaremos avances significativos una vez creamos en nosotros mismos y en nuestra capacidad de competir a nivel global, algo que aún no es evidente para todos los actores del ecosistema de emprendimiento.
Gracias al cambio que se está gestando, quien quiera emprender en Colombia encuentra muchas facilidades e instituciones que lo pueden apoyar. En cada región del país es común encontrar una red de emprendimiento compuesta normalmente por cámaras de comercio, incubadoras o aceleradoras de empresas, universidades, instituciones públicas, entre otros actores, que de una u otra forma impactan emprendedores en su región, pudiendo encontrar allí desde orientación básica, hasta servicios especializados de acompañamiento a emprendedores y financiación.
Precisamente el acceso a recursos de financiación es algo que tiene aún mucho por mejorar; en el ecosistema de emprendimiento esto no es un secreto, por ejemplo, en el último informe del estudio GEM “Global Entrepreneurship Monitor”, la financiación empresarial en Colombia fue ponderada por expertos con un 2.2 sobre 5.0, concluyendo que el emprendedor cuenta con escasas fuentes para financiarse, teniendo pocas alternativas de capital de riesgo, crédito bancario y subsidios, entre otras.
Sin embargo, la generación de negocios y empresas continúa siendo promisoria y se refleja en el último informe de dinámica empresarial de Confecámaras (Primer semestre de 2018), donde muestra que se crearon 185.330 unidades productivas: 37.440 sociedades y 147.890 personas naturales, evidenciando un crecimiento de 3,6%. Los departamentos con mayor contribución a ese crecimiento fueron Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca, Atlántico y Santander, con 60,2% del total de nuevas matrículas.
Por su parte, 74,5% de las 185.330 nuevas unidades económicas se concentraron en cinco sectores: comercio (38,4%), alojamiento y servicios de comida (16%), industria manufacturera (9,7%), actividades profesionales, científicas y técnicas (5,8%) y otras actividades de servicios (4,6%).
En esta época en que la estamos, donde cada vez la tecnología toma más relevancia en nuestro día a día, es importante conocer y resaltar los esfuerzos que se vienen realizando en materia de emprendimiento digital o de base tecnológica, impulsados por el Ministerio TIC y su iniciativa Apps.co. A través de aliados en diferentes regiones del país viene desde hace varios años apoyando emprendedores desde un proceso de evangelización en negocios digitales, el apoyo en la validación de ideas de negocio TIC y el crecimiento y consolidación de empresas con productos digitales ya creados, lo cual ha generado competencias en miles de jóvenes y adultos emprendedores que han logrado dinamizar mucho más este sector.
En las diferentes regiones del país hoy existe un gran expertise en el apoyo a este tipo de negocios de base digital, donde se destacan entidades como HubBog, CloudBased, Corporación Ventures y Wayra de Telefónica en Bogotá; Macondo Labs y Punto Estratégico en Barranquilla; Universidad Icesi y Cámara de Comercio en Cali, y Suricata Labs en Bucaramanga, que tienen una gama de servicios para quienes quieren emprender o ya tienen un negocio digital y buscan hacerlo crecer.
Este auge de los negocios digitales ya ha empezado a dar sus frutos, pues varias empresas han logrado consolidarse a nivel nacional e internacional. El impacto más reciente que tenemos en este medio es el obtenido por Rappi, que con tan solo tres años en el mercado, el pasado mes de agosto ha sido valorada en 1 billón de dólares al conseguir una nueva ronda de inversión de 200 millones de dólares, convirtiéndose así en la primera startup digital con esta valoración en el país.
Hoy día, la coyuntura y las condiciones son cada vez más favorables para pensar en emprender, el conocimiento está más disponible que nunca, cada vez hay más ayudas para hacerlo, se generan nuevos modelos de negocio, diferentes canales de comercialización y publicidad y el aspecto digital ha ayudado a reducir diferentes tipos de costos a la hora de lanzar o promover un negocio, así que si está inquieto por lanzarse al agua del emprendimiento, es una buena época, y habrá muchos que estarán dispuestos a ayudarlo, la cuestión es tener el valor de empezar.












