La historia de Martín Vaz, un náufrago del cual posteriormente tomó nombre una isla, se parece mucho a la de dos socios que decidieron montar un restaurante en la ciudad, con la filosofía de "vida para saborear".

Publicado por: Diana C. León Durán / dleon@vanguardia.com
"Recorriendo caminos
Recorriendo océanos
Recorriendo el mundo sobre el rizado cielo terrestre.
Así llegué a una pequeña isla
Una isla rodeada por el infinito
Una isla rodeada por el infinito
Una isla rodeada de una sola cosa:
Vida para ser transformada en sobrevivencia
Vida para saborear...
Martín Vaz un hombre, un nombre, una experiencia gastronómica para saborear".
Una mezcla de poesía, pasión y negocios se encierra en una de las esquinas del Parque Las Palmas.
Es por eso que precisamente desde esa esquina la ciudad parece otra.
Un ambiente exclusivo y sabor a mar son los ingredientes perfectos que atraen a los fieles clientes de este restaurante de comida gourmet.
Desde 2007 Sergio Mogollón Vargas y Elkin Flórez Luna, éste último administrador, se aliaron para sacar adelante sus metas.
Sergio por su parte, dice entre risas, que la tercera es la vencida.
Este arquitecto de profesión encontró en el restaurante, que tiene hoy la oportunidad para consolidar uno de sus sueños, además de abrir la posibilidad de tener ingresos adicionales.
Cuando estaba por terminar la universidad también montó su propio negocio de comidas rápidas, sin embargo, no contaba con lo que hoy tiene: visión a largo plazo y una carta apetecida por el exigente paladar gourmet de los santandereanos.
"Como Bucaramanga está creciendo y la gente está aprendiendo a ir a sitios más gourmet vimos la necesidad y la aprovechamos", aseguró Sergio.
Uno de los aspectos que más han cuidado durante la trayectoria del restaurante son los proveedores de buena calidad y el servicio que se presta a los clientes.
"Aunque los santandereanos estamos muy acostumbrados a comer carne, hay una tendencia mundial que se está imponiendo en la ciudad, la comida sana, entonces decidimos darle énfasis a la comida de mar por lo sano de ella misma, de hecho el mayor porcentaje de nuestros clientes son médicos", aseguró Flórez.
Acorde a esta filosofía también se destaca la decoración del lugar, con espacios transparentes y modernistas, por lo que los vidrios y líneas rectas son el punto de atracción.
Un negocio a largo plazo
Uno de los aspectos que más inquieta a Sergio es consolidar un negocio a largo plazo que pueda consolidar la trayectoria que tienen los restaurantes más tradicionales de la ciudad.
"Los restaurantes son negocios de largo plazo, por lo que la proyección nuestra se centra en afianzarnos como marca a nivel local y después hacerlo en otras ciudades como Bogotá y la Costa Atlántica", aseguró el socio.
Entre sus planes además de establecer otros puntos en el país, está el de brindar más servicios a los clientes, como por ejemplo "las tardes de viernes alargadas" que consiste en lograr que las personas que asistan almorzar pasen el resto de la tarde con bebidas, pasabocas y música en vivo, acorde a la petición de cada cliente.
Así mismo buscan establecer menús personalizados adaptados al estilo de vida y salud de sus clientes más fieles.
Platos y bebidas a la carta
Pese a que la especialidad es la comida de mar, en la que se destacan róbalos en todos sus tipos de preparación, el menú también incluye pastas, pollo y carne.
Sin embargo, guardan una tendencia muy tradicional. Según el chef de esta casa, Julio Ortiz, se trabaja con base en técnicas derivadas de la cocina francesa, con insumos tradicionales de la comida caribe y productos tradicionales del departamento.
"Tratamos de que sea también una fusión con comida santandereana, que incluye productos como maíz, aguacate o uchuvas, para hacer nuestros propios platos. Cada ocho días se saca uno nuevo que es aprobado o no por los mismos clientes", aseguró Ortiz.
Entre los platos recomendados de la carta están la crema Martín Vaz una mixtura de frutos de mar, carne de jaiba y leche de coco. El mero crustáceo o el crocante en salsa de sésamo es uno de los productos más elaborados.
La variedad también se centra en las bebidas, por lo que para esta línea también hay un barman especializado en cócteles.
Así que la limonada de coco o la 'lulada', ya forman parte de los productos más apetecidos.
El restaurante también ofrecerá una carta de especialidades, que se ha construido con la participación de los clientes. Los mejores platos nuevos irán en esta selección que incluye una 'multientrada' para picar, en la que el cliente podrá escoger una variedad de ceviches, langostinos, carpaccio de mero y salmón y boquerones, entre otros.















