Los chucureños piden a la Gobernación de Santander que no se reciba la vía hasta que no existan garantías de seguridad y tránsito. Además, exigen a Isagén y Conalvías que se estabilicen los inclinados taludes y se repavimenten los tramos afectados por las lluvias.

Publicado por: Luis Alfonso Cárdenas Mateus
El sueño de la comunidad de San Vicente de Chucurí por tener una vía pavimentada parece extenderse en el tiempo, debido a las dificultades del terreno y a que algunos aguaceros han provocado deslizamientos y fracturas en la calzada.
Los 25 kilómetros pavimentados contemplados en la licencia ambiental del Proyecto Hidroeléctrico Sogamoso debían entregarse antes del llenado del embalse de Hidrosogamoso y para el primer trimestre de 2014. Sin embargo, ninguna de las dos condiciones se cumplió.
Desde el 23 de junio de 2014 se dio apertura al tramo vial, según acuerdo firmado entre la Gobernación de Santander e Isagén para permitir el llenado de la presa. La preocupación de los chucureños surgió porque desde aquel entonces las dificultades en la vía no han cesado.
Constantes deslizamientos y desplazamientos en la calzada se convirtieron en el pan de cada día. Por fortuna Isagén y Conalvías no se han retirado de las obras y por el contrario han atendido cada uno de los daños con maquinaria y nuevos trabajos. Según fuentes extraoficiales el valor inicial de la vía sustitutiva de $215 mil millones ya se superó y con los trabajos complementarios supera los $300 mil millones.
Tras la apertura de la vía, la Sociedad Santandereana de Ingenieros identificó 10 puntos críticos e hizo algunas recomendaciones técnicas a Isagén y Conalvías, para que se manejaran y se corrigieran las fallas.














