La ciénaga ubicada en el municipio de Puerto Boyacá, y que es considerada como la segunda de importancia ecológica en el departamento después del lago de Tota, encuentra amenazada por la industria petrolera. Finqueros, pescadores, y pobladores responsabilizan a las empresas petroleras que han explotado los yacimientos del sector.

Publicado por: MARCELO ALMARIO CHÁVEZ
Un llamado de auxilio emitieron las fuerzas vivas del municipio de Puerto Boyacá, en el Magdalena Medio, quienes afirman que la ciénaga Palagua, ubicada en el sector, está seriamente amenazada por la actividad petrolera.
Mortandad de peces y ganado, vacas nadando en petróleo, y pastos contaminados con crudo, es el panorama desolador que ganaderos, pescadores y habitantes de la zona de explotación petrolera en el Magdalena Medio denunciaron a Vanguardia Liberal.
Según estas personas, su más valiosa reserva natural bañada por la ciénaga Palagua está al borde del desastre natural.
Los pobladores, finqueros, y pescadores señalan como causantes de la grave contaminación del cuerpo cenagoso, que para la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá) es considerado como el segundo en importancia ecosistémica después del lago de Tota, a las empresas petroleras que han explorado y explotado durante más de 60 años los yacimientos ubicados en el sector.
La Texas Petroleum Company, Ecopetrol, la Unión Temporal IJP, y Mansarovar Energy, son las firmas señaladas por los pobladores quienes advierten a esta casa periodística sobre lo que para ellos puede ser considerada una debacle natural.
El crudo afecta las fincas
Vanguardia Liberal dialogó con Wilson Valencia, dueño de una de las fincas afectadas. El finquero, uno de los más afectados con la actividad petrolera en la zona, narró como su padre llegó al sector en 1949, y como en 1954 llegó la Texas Petroleum Company para iniar la exploración de hidrocarburos.

“Esta compañía explotó el campo unos 30 años, hasta 1988. Luego el campo lo recibió Ecopetrol que lo tuvo hasta el año 2001, y luego llegó el operador privado (Unión Temporal IJP)”, testimonió Wilson.
A renglón seguido el hombre de campo reportó la muerte por contaminación de por lo menos 30 animales (entre ellos de ganado vacuno) de su finca, en los últimos dos años.
“Hice una denuncia pública sobre esto en agosto de 2014, en un encuentro llevado a cabo en la biblioteca pública de Puerto Boyacá, al director de Corpoboyacá, José Ricardo López, quien es sabedor de la situación. Sabe que esta empresa viene generando continuos derrames de hidrocarburos sobre las praderas de nuestras fincas, humedales y sobre la ciénaga de Palagua”, aseguró.
Unión Temporal IJP
Las directivas de la Unión Temporal IJP indicaron a esta redacción que el campo Palagua - Caipal fue descubierto y operado inicialmente por la compañía Texas Petroleum Company entre 1954 y 1986.
Aseguraron que la Texas perforó 194 pozos en aproximadamente 115 plataformas.
Sin embargo, aclararon que el campo revirtió a la Nación en 1986, y encomendó las labores de explotación del mismo a Ecopetrol, empresa que operó el campo hasta el año 2001.
Con el fin de aumentar la producción del campo, Ecopetrol ese año (2001) se asoció con la Unión Temporal Ismocol - Joshi - Parko (UT IJP), mediante la firma de un contrato de producción incremental.

Las directivas de la Unión Temporal IJP afirmaron que la evaluación ambiental realizada como parte del nuevo contrato reveló la existencia de pasivos ambientales derivados de operaciones anteriores a las de la UT IJP y producto de prácticas ambientales diferentes a las aplicadas en la actualidad.
Reconocieron que “la remediación de pasivos ambientales ha tenido dificultades por la negativa de un propietario en particular a permitir el acceso en áreas de sus predios.
“Esta negativa tiene fundamento en pretensiones económicas improcedentes o desproporcionadas. Producto de esto la UT IJP se ha visto en la necesidad de recurrir a la legislación vigente para poder acceder a los sitios afectados”, explicaron las directivas de la Unión Temporal IJP.
Estas aseguraron a esta casa periodística que a la fecha la UT IJP no registra pasivos ambientales producto de su operación.
Por otro lado Vanguardia Liberal también solicitó a la empresa Mansarovar una respuesta sobre el caso, sin embargo al cierre de esta edición no había un pronunciamiento oficial.
Ecopetrol entrega su versión
Ecopetrol aclaró a Vanguardia Liberal que cuando recibió el campo en 1986, lo operó hasta 2001 no existían las normas ambientales de hoy en día y no hubo una línea base socio ambiental para conocer las condiciones en las que quedaba el campo. Ecopetrol firmó que 2001 un contrato de producción incremental (CPI) con la Union Temporal IJP, el cual está vigente.
La estatal petrolera aseguró que en 2001 y su (UT IJP) realizaron una línea base socio ambiental. Adicionalmente, en el mismo año, Ecopetrol presentó ante el Ministerio de Ambiente el Plan de Manejo Ambiental, el cual fue establecido en el año 2004 (resolución número 074), donde la autoridad ambiental generó un plan de remediación para los impactos ambientales identificados, los cuales se han venido interviniendo y a la fecha se tiene un avance de cierre de 40%.
“Es de anotar que los impactos en los bajos se están interviniendo a través de actividades de fitorremediación, proceso que dura varios años pero que ha mostrado excelentes resultados en la recuperación de los bajos, hecho validado por la autoridad ambiental y con todos los estudios de soporte”, afirmó
Ecopetrol que aseguró que sigue trabajando de la mano del operador del campo para lograr la remediación de los impactos. Ecopetrol asegura que nunca la operación ha realizado vertimientos a la ciénaga de Palagua. Afirmó Ecopetrol que tanto la ANLA como Corpoboyacá han hecho seguimiento a las labores de remediación y vienen asegurando el cumplimiento en los cronogramas propuestos por Ecopetrol y ejecutados por el operador (UT IJP).
¿Qué dice la autoridad ambiental?
El biólogo Hugo Díaz, coordinador regional de áreas protegidas de Corpoboyacá, aseguró que desde 2014 se ha venido adelantando el proceso de delimitación de la ciénaga de Palagua.

Por lo anterior es importante su delimitación este año. “Con la cota máxima de inundación determinada empezará un proceso de conservación de la ronda y un proceso de zonificación, para que aquellos machines que se encuentran ubicados muy cerca de la ciénaga se defina cuál será su manejo, porque no pueden estar dentro de la ciénaga de Palagua”, afirmo.
Manifestó que vendrá entonces un proceso de trabajo con las empresas de hidrocarburos, pero también con los ganaderos, y los pobladores, para concientizarlos en el respeto de la ronda, empezar a hacer un proceso de recuperación de la cobertura vegetal para evitar que se siga perdiendo el espejo de agua.
“Con el plan de manejo, donde se definen los programas y los proyectos concertados con las partes, se definirán unos objetivos de concertación para la ciénaga y se podrán hacer unas inversiones específicas donde todas las entidades privadas y públicas deberán a empezar a trabajar. Pero lo más importante es buscar cómo las petroleras empiezan a reducir el pasivo ambiental en la zona ocasionados por los hidrocarburos”, señaló el biólogo.














