Hay diferentes motivos, según empresarios, como falta de tecnificación, migración a Estados Unidos, puestos estacionales, y nuevos empleos digitales.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
Hay una paradoja en el mercado laboral del área metropolitana de Bucaramanga: es la ciudad con menor desempleo de Colombia desde hace cuatro meses, pero hay empresarios de la construcción, autopartes, calzado y moda que hoy no encuentran mano de obra calificada para ocupar puestos de trabajo que ofertan en este momento.
Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), para junio de 2022, 25 mil personas salieron de la población por fuera de la fuerza laboral para entrar a presionar el mercado, además, 28 mil personas dejaron el desempleo y 65 mil encontraron trabajo.
Bajo este panorama, el área metropolitana experimenta una brecha laboral entre quienes están buscando empleo y los empresarios que ofrecen puestos de trabajo.
Hablan los empresarios
Héctor Eduardo González, quien lleva en el sector del calzado santandereano 22 años, y genera 33 empleos directos y 60 indirectos, asegura que desde la pandemia comenzó la deserción de mano de obra en la industria del calzado en el área metropolitana.
“Ya hasta parece cansón ver tantos mensajes en redes y en la calle de empresarios buscando empleados. Pero acá el problema principal es la falta de mano de obra calificada, hay gente buscando empleo, pero sin calificación ni tecnificación. Entonces un empresario se arriesga a contratar a una de estas personas y sus productos pueden salir deficientes”.
Agrega que la tarea urgente es tecnificar al sector calzado y cambiarle la mentalidad al empresariado de que solo necesita mano de obra cada que hay temporada alta, “si quiere tener empleados, debe invertir en ellos”.
Para González, otro problema es la politización del Sena, lo que ha impedido avanzar en capacitaciones y formación de mano de obra para los sectores de la economía regional. “Esta debe ser una meta del Sena y de los gobiernos locales, formar y darle formación técnica a las personas, hay que humanizar este problema”.
Agrega que muchos trabajadores han migrado a otros sectores de la economía que generan expectativas de estabilidad, ya que el empleo del calzado es estacional, por cuatro meses cada temporada. “Hay que buscar estrategias en Procolombia y en la Gobernación, y los empresarios tienen que eliminar ese pensamiento de ver al calzado como un negocio personal de unos meses, deben tener una visión y metas empresariales e industriales que busquen la tecnificación de su mano de obra”.

Otro empresario que analiza esta situación es Óscar Ochoa, quien junto con su padre tienen un taller de mecánica en el centro de Bucaramanga, donde trabajan ocho personas.
Para Ochoa, la dificultad para conseguir mano de obra es porque este sector de autopartes y reparación de vehículos es estacional. “Las temporadas altas son previo a las vacaciones de mitad y fin de año. Entonces uno para suplir la demanda busca más auxiliares o mecánicos y a veces no se encuentran porque, o no están calificados, o no quieren trabajar en este sector”.
El mantenimiento de vehículos, según Ochoa, exige sí o sí haber estudiado mecánica o tener experiencia certificada, “cualquier persona no puede venir a arreglar un carro porque de ese depende la vida de la gente que se suba al carro”.
Cuenta que este sector económico tiene sus semanas buenas y otras malas, “cuando casi no hay carros se ganan hasta $200 mil y cuando la cosa está buena nos ganamos hasta $800 mil”.
El sector de la construcción le aporta al área metropolitana de Bucaramanga 40.018 empleos, según el Dane, para junio de 2022, lo que la convierte en un de las actividades que más genera puestos para la economía regional.
“En el sector tenemos una creciente preocupación, no encontramos obreros. No sabemos qué está pasando, pero estamos necesitando mano de obra para varios proyectos que tenemos en desarrollo y no hay disponibles”, señaló Rafael Marín, presidente de la Constructora Marval, en un reciente encuentro de empresarios de la región.
Según manifestó, este déficit de mano de obra en el sector de la construcción es una situación que se está presentando a nivel nacional, al parecer por factores como la migración hacia países como España y Estados Unidos.

El sistema moda
Franky Guevara, director de la Cámara Colombiana de la Industria de la Moda en Santander, manifiesta que el gran problema por el que atraviesa este gremio es la falta de mano de obra calificada y se requieren con urgencia obreros.
Para el líder gremial, el auge de negocios digitales y ventas por estos medios le han restado trabajadores al sector tradicional. “El mototaxismo y domiciliarios de aplicaciones se está llevando la mano de obra masculina. También tenemos migración a otros países buscando un mejor futuro porque la industria perdió estabilidad, pasó de ser de 12 meses continuos a 9 meses”.
Enfatiza en que la falta de articulación con entidades gubernamentales está ampliando esta brecha entre oferta y demanda en el mercado laboral.
“En otras regiones, entidades como la Cámara de Comercio, alcaldías, los gobiernos departamentales y el Sena se articulan con las empresas para poder capacitar el personal y aprovechar estás oportunidades de empleo bien remunerado, situación que no se presenta en Santander, donde la articulación es nula”.
Lea: Hasta la popular oblea santandereana será gravada por la reforma tributaria del Gobierno Petro
El analista de datos económicos Javier Acevedo, magíster en Administración de Empresas, afirma que estos empresarios tienen dificultad para conseguir mano de obra porque estos puestos de trabajo tienden a ser estacionarios. “Por ejemplo, en la construcción suelen ser de tres meses, dependiendo de la duración de la obra, bajo condiciones de pago por semanas. Por eso ahora hay una tendencia creciente en el área metropolitana de buscar empleos que den estabilidad”.
Agrega que el área metropolitana por tener una vocación de comercio y servicios, estos obreros migran a estos sectores, “a ser vendedores de algo, a ser emprendedores de algo. Además, otras industrias manufactureras vienen empleando a más personas y con mayor estabilidad. Y lo que pasa en los talleres de mecánica es particular, porque allí esos obreros se van tecnificando y especializando y se independizan”.
Otro fenómeno, según Acevedo, es el regreso de migrantes venezolanos a su país, razón por la cual han dejado esas vacantes sin suplir. “Esto se agudizará cuando se reabra la frontera”.
Precisa que el principal reto que tienen los empresarios y el sector público es identificar cuáles son los sectores que están demandando mano de obra, porque hay muchos desempleados que no saben dónde están las ofertas de empleo. “Hace falta articulación y comunicación entre el sector productivo y gubernamental para ll
Capacitarán a mil personas para emprender y buscar empleo
¿Qué está haciendo el área metropolitana para afrontar esta situación? Entre los sectores privado y público se unieron para dar solución a este problema del mercado laboral local, por eso la formación a la medida para el empleo y el emprendimiento es la nueva estrategia que se inicia en Bucaramanga para formar a más personas en habilidades y técnicas, así como aumentar la formalidad laboral.
Luis Gonzalo Gómez, director del Imebu (Instituto Municipal de Empleo y Fomento Empresarial), explica que con esta estrategia buscan capacitar a mil personas en diferentes habilidades, como cocina, confecciones, curso de alturas, construcción, marroquinería, licencias de conducción, entre otros.
“Buscamos darles oportunidades a las personas para que, a través de esta formación, tengan dos líneas de capacitación. La primera, que puedan directamente emprender, hacer sus propio negocio y ocuparse, luego buscar la formalización. La segunda, que las personas accedan a la formación de un empleo formal, que le abrirá muchas puestas, acompañadas de la Agencia de Empleo”, precisa Gómez.
Agrega que estos cursos los diseñaron con base en las necesidades que tienen hoy las empresas en Bucaramanga.
“Esto es una estrategia para seguir bajando la tasa de desempleo y la de informalidad, a pesar que estamos en un solo dígito de desocupación y estamos entre las ciudades menos desempleadas”.
Gómez dice que esta estrategia va más allá de formar porque pretende la formalización de las personas y de las empresas. “Buscamos al final que el emprendedor sea formal”.
Esta iniciativa es liderada por la Alcaldía de Bucaramanga, el Imebu, Cajasan, Sena, Usaid y la UTS. Para aplicar a un curso, las personas deben ingresar a la página web y buscar la opción de formación para el empleo y el emprendimiento, llenar los requisitos e inscribirse.
“Le daremos prioridad a las madres cabeza de hogar, a los migrantes para que se queden trabajando, a los desempleados de la pandemia, a los informales y a los jóvenes”, sostuvo el director del Imebu.
Así trabajan los aliados
Sergio Guillermo Ramos, coordinador de Gestión Social y Cooperación en Cajasan, precisa que el aporte de la caja de compensación es ser el operador de la estrategia. “Básicamente lo que hacemos es el desarrollo de las diferentes formaciones con nuestro Instituto para Educación para el Trabajo o con nuestros aliados”.
Puntualiza que las áreas enfocadas son belleza especializada, moda, trabajo seguro, conducción, vigilancia, medios tecnológicos, cocina, mesa y bar.
Por su parte, Laura Gamboa, instructora Sena del sector moda, afirma que el Sena se suma a la estrategia para formar habilidades en el sistema moda, especialmente capacitación avanzada, ya que el sector de la confección viene pasando por un momento de necesidades debido a que no se encuentran personas formadas para esta labor.
“También está pasando en la construcción, manufactura, joyería y calzada. Buscamos atraer a más personas para que se capaciten técnicamente y puedan laborar en las empresas”.
De esta manera, el gran desafío del mercado laboral de la ciudad es cerrar esa brecha entre la oferta de puestos de trabajo de empleadores y la demanda de mano de obra local.















