El sector agropecuario colombiano creció 47,7 % en exportaciones durante abril. La dinámica favorece a regiones como Santander, que busca consolidarse como potencia agrícola con alto valor agregado.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Según el más reciente informe del DANE, las exportaciones del sector agropecuario, alimentos y bebidas alcanzaron los US$1.399 millones en abril de 2025, lo que representa un incremento del 47,7 % frente al mismo mes del año anterior. Lea también: Palma de aceite: el motor verde de Santander que impulsa al país
Este desempeño marca un hito: por primera vez en una década, los productos agrícolas superaron el 33,9 % del total exportado por el país, un nivel de participación que tradicionalmente ocupaban los combustibles. Además, si se consideran todos los bienes no mineros, como los agroindustriales y manufacturas, estos ya representan el 52,6 % de las exportaciones totales entre enero y abril, consolidando una transformación significativa en la estructura del comercio exterior colombiano.
Este comportamiento reconfigura el mapa económico nacional y tiene implicaciones directas para departamentos con alta vocación agrícola como Santander.
El campo santandereano en el radar internacional

Santander es un jugador clave en productos de alta demanda externa como cacao, aguacate hass, palma de aceite, piña y cítricos. El dinamismo observado a nivel nacional abre oportunidades de comercialización y expansión internacional para productores locales.
Además, algunos de los productos que más crecieron en ventas al exterior ,como el café sin tostar, con un repunte del 162,8 % en valor y 127,6 % en volumen, tienen presencia en regiones productoras del departamento, como García Rovira y la provincia de Vélez.
Otros rubros que impulsaron la balanza agroexportadora fueron las flores, el aceite de palma y las frutas frescas, que también registraron alzas destacables tanto en ingresos como en cantidades exportadas.
Estos productos tienen alta demanda en mercados estratégicos como Estados Unidos, Panamá, China, Países Bajos y Ecuador, destinos donde los bienes santandereanos empiezan a consolidar su presencia gracias a estándares de calidad y sostenibilidad.
Palma de aceite en Santander: crecimiento con desafíos de informalidad y seguridad

Uno de los sectores que ha cobrado mayor protagonismo es el de la palma de aceite, en el que Santander ocupa el segundo lugar a nivel nacional, después de Meta. Según Carlos José Murgas Dávila, miembro de la junta directiva de Fedepalma y vicepresidente de Oleoflores, “la palmicultura en Santander tuvo un momento muy difícil en el sector de Puerto Wilches por una afección fuerte de la pudrición del cogollo, pero eso se ha logrado superar”. Lea también: Santander asciende al cuarto lugar en índice de competitividad
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El crecimiento ha sido notorio hacia el sur del departamento. “En municipios como Puerto Parra y los aledaños a Barrancabermeja se viene demostrando una muy buena productividad agrícola. Las plantas extractoras también han mejorado su desempeño por esa misma productividad creciente”, destacó Murgas.
No obstante, también hay retos. “Nos preocupan dos aspectos: la entrada de actores informales al proceso de comercialización de fruta y aceite refinado, que está afectando la formalidad del sector, y el orden público, porque sin seguridad no hay confianza para seguir invirtiendo ni generando empleo”, advirtió el directivo.
También hizo un llamado a los gobiernos nacional y locales para que refuercen el apoyo institucional: “Necesitamos que le pongan la plata a esas capacidades que tenemos, porque hemos sido blanco de secuestros, extorsión y hurtos en el departamento y alrededores”.
Más presión para infraestructura rural y logística

Este crecimiento exportador también refuerza la necesidad de mejorar la infraestructura que conecta el campo con los mercados. Para Santander, eso implica vías terciarias en mal estado, centros de acopio y acceso logístico hacia puertos.
La consolidación del departamento como eje agroexportador podría atraer inversiones del Gobierno Nacional, entidades de cooperación internacional y alianzas público-privadas para fortalecer las cadenas de valor rurales y su capacidad de exportación.
A nivel regional, un entorno exportador más dinámico mejora los precios de productos agrícolas, lo que puede traducirse en mayores ingresos para productores, generación de empleo rural y dinamismo para las economías locales.
Además, el crecimiento en el comercio exterior podría incentivar la formalización de asociaciones campesinas y agroindustrias, especialmente aquellas que trabajan con modelos sostenibles o de comercio justo.
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Impacto económico local y oportunidades
🌾 El @DANE_Colombia reportó la generación de 24.000 nuevos empleos en el sector agropecuario durante abril de 2025. El crecimiento fue del 0,8 % respecto al mismo mes de 2024, impulsado por actividades como la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca.
— Presidencia Colombia 🇨🇴 (@infopresidencia) June 11, 2025
Nuestro campo… pic.twitter.com/vu3XxLXzG0
En palabras de la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, el agro colombiano ha mostrado fortaleza pese a los desafíos globales y continuará siendo un pilar para la diversificación económica del país, así como un medio para combatir el hambre desde la producción nacional.
El repunte de las exportaciones agropecuarias y el mayor peso de los productos no mineros en el comercio exterior colombiano tienen un eco directo en Santander, que se perfila como una de las regiones con mayor potencial para liderar esta nueva etapa del agro nacional. Lea también: Gobierno aumenta 7% el salario de alcaldes, gobernadores y empleados públicos locales
El desafío será sostener ese crecimiento con inversión en infraestructura, innovación productiva y fortalecimiento de capacidades locales, para competir en un mercado global cada vez más exigente y diversificado.
















