El café es vital para Santander y su economía. Durante años, ha sido uno de los principales productos de exportación para el departamento. Aunque deja varios millones de dólares en ventas al extranjero, esa cifra debería ser mayor. ¿Cuál es el problema?
Las exportaciones de café son clave para el balance económico de Santander.
En 2024, por una estrecha diferencia, el limón desplazó al café al segundo lugar como el producto no minero energético de mayor exportación.
Durante el año pasado, Santander registró US$ 52,7 millones en exportaciones de este producto, según el reporte de la Cámara de Comercio de Bucaramanga. De esa cifra, US$ 33,2 millones tuvieron como destino Estados Unidos. Puede interesarle: Santander sabe a café: un especial sobre esta tradición
Hay un trámite que estaría limitando las cifras exportadoras de café santandereano.
Aunque 2024 fue un año “extraordinario” para el café en Santander por otros motivos, existe un dato preocupante: las exportaciones cayeron. Mientras que en 2023 se lograron ventas por US$ 63,1 millones, el año pasado hubo una reducción del 16 %, lo que representa US$10,4 millones menos.
En el primer trimestre del 2025, el café cayó a la cuarta plaza en ventas con US$ 21,4 millones. Esa cifra de ventas representa una caída del 15 % frente al 2024.
El balance es más grave si se tiene en cuenta la tendencia de los últimos años. En 2021, Santander logró US$ 209 millones en exportaciones de café.
Esa situación obedece a que en las exportaciones de café no se está reportando que es de origen Santander, sino de otras regiones e incluso zonas en las no hay cultivos pero sí operan las exportadoras como es el caso de Bogotá.
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Hay un trámite que estaría limitando las cifras exportadoras de café santandereano.
Pero no solo son valores. En 2021, el café de Santander llegaba a 39 países, mientras que en 2024 esa cifra cayó a 28.
María Alejandra Sampayo Guerrero, vicepresidenta de Crecimiento y Sostenibilidad Global de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, CCB, explicó que un trámite sencillo como marcar una casilla en el formato aduanero le estaría restando café exportado a Santander. Puede interesarle: ¿Por qué las exportaciones de café en Santander podrían crecer?
“Cada vez que se va a exportar debemos poner origen Santander, la casilla 68 del documento exportador”.

Sampayo Guerrero detalló que en reiteradas ocasiones las agencias aduaneras de Bogotá u otros lugares del país hacen esa diligencia, por lo que se pierde el origen Santander. El origen se queda en el departamento donde se hace la transacción antes de salir al extranjero.
Si bien no existe una cifra oficial de lo que se estaría dejando de reportar, esa situación estaría perjudicando a las cuentas de exportaciones de Santander.
Nuevas oportunidades para exportar café en Santander
El país es una buena fuente de café verde para el extranjero. Ese café viaja sin procesar a otros lugares del mundo. Sin embargo, el café tostado deja mayores recursos y se convierte en una fuente de buenos recursos para las empresas del departamento.
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Cada vez son más frecuentes los envíos de café en pequeñas cantidades al extranjero: envíos de 2, 3 o hasta 50 kilogramos de café santandereano.
Guillermo Andrés Barajas Herrera es el líder general de Nono Café Colombia, una empresa santandereana que tiene especialidad en las pequeñas exportaciones de café tostado a lugares como Estados Unidos, Chile o Honk Kong.
El empresario explicó que uno de los retos para este sector es la competitividad en logística.
“El mayor reto a nivel de exportación es la logística y los costos. Volvernos competitivos en los mercados internacionales con los costos que manejamos ya sea en pequeñas o en grandes cantidades”, precisó Barajas.
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Para sacar provecho del café hay or otra parte, José Camilo Méndez Gómez, es el fundador de Colombia & Coffee-COF&, una marca santandereana con presencia en Estados Unidos que recoge el café de las montañas del departamento y lo sirve en cuatro tiendas de EE. UU. Puede interesarle: La sotana y la semilla: la historia del padre Francisco Romero
El modelo de negocio que han desarrollado se convierte en una posibilidad de migración legal para aquellos inversionistas que deseen llegar al mercado estadounidense.
“Las personas que invierten pueden tener su visa inversionista E-2 en Estados Unidos”, afirmó.


















