En la historia del departamento hay un capítulo trascendental que se ha escrito de la mano de empresas y visionarios de la región que transformaron la realidad de Santander.
Publicado por: Redacción L R
Para el repaso de la historia de Santander es necesario evocar esas empresas que llevan más de un siglo forjando el desarrollo del departamento.
Son empresas que día a día aportan al crecimiento económico de Santander, generación de empleo y que incluso han servido de soporte para el surgimiento de nuevas ideas o empresas para la región.
Vanguardia, con su aniversario número 106, es muestra de ello.
En el ‘corazón’ empresarial de Santander están compañías como la Electrificadora de Santander, ESSA, que nació hace 134 años, para ‘iluminar’ las calles de Bucaramanga y expandirse al resto del departamento. También hay historias como la de Penagos Hermanos, una compañía que forjó el legado metalmecánico de Santander y que le dio un nuevo impulso a la agroindustria del país, especialmente en el café.
En este repaso hay grandes instituciones que han contribuido al crecimiento de la región como es el caso de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, fundada en 1915, y que ha servido para el crecimiento de sueños y emprendimientos de la región.
También merece una mención especial el legado empresarial que en el siglo XVIII dejó Geo Von Lengerke, quien llegó a estas tierras para expandir las exportaciones de tabacos en rama, sombreros de jipijapa, bultos de café, cacao, anís, cueros curtidos, fique y cargas de cortezas de quinas, que se elaboraban en estas tierras. Como lo recuerda el libro Historia Básica de Bucaramanga, Lengerke fue el “primer exportador de bienes locales en gran escala hacia el mercado internacional”.
Su legado trasciende a las conexiones comerciales, caminos, puentes y trenes que hacen parte de la historia empresarial de Santander.
El legado empresarial que perdura
Aunque ya no tienen a Santander en su ‘corazón’ logístico, en estas tierras también se plantaron semillas necesarias para empresas que son orgullo nacional como Terpel, Hipinto, Freskaleche, entre otras.
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También queda en la memoria de los santandereanos ser pioneros en la industria cervecera.
Clausen, fundada en 1888 en Floridablanca, fue la primera cervecería colombiana. El comerciante danés Chistrian Peter Clausen montó la fábrica en la Hacienda La Esperanza, gracias a la ubicación del río Frío con la quebrada la Carbona, con el fin de aprovechar las aguas cristalinas de la zona para la fabricación de la bebida.
El devenir empresarial de Santander ha visto el crecimiento de diferentes compañías que son referentes a nivel nacional en sus sectores. En el gremio de la construcción hay referentes como Marval que tienen una trayectoria amplia en el país. Pero ese crecimiento también pasa por el sector avícola en el que empresas como Huevos Kikes, Mac Pollo, Distraves, entre otros.
Penagos Hermanos
El ingenio de los hermanos Penagos forjó una era trascendental para el desarrollo empresarial y económico de Santander. Con sus aportes al sector agrícola y energético, marcaron la senda del desarrollo del departamento.
La llegada a Bucaramanga de los hermanos Eugenio y Mariano Penagos, en el siglo XIX, hace parte de la historia de la ciudad y el empuje empresarial del sector agroindustrial y su aporte al crecimiento del departamento en sectores cruciales como el café y la panela.
Provenientes de España, Eugenio y Mariano crecieron en Caracas (Venezuela) y aprendieron a trabajar en los talleres de una compañía inglesa que construía el ferrocarril de Caracas a La Guaira. De acuerdo con el historiador Armando Martínez Garnica, presidente de la Academia de Historia de Santander y autor del libro Historia Básica de Bucaramanga.
Los talleres de Penagos se anclaron en el centro de Bucaramanga y luego de inversiones y compra de maquinaria en Estados Unidos, comenzaron a ser fuente de solución para industrias como la textil de don Lucas Caballero, en San José de Suaita, y también productoras de máquinas despulpadoras de café, molinos para producción panelera, entre otros.
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134 años de historia tiene esta compañía; cuatro generaciones después, el legado se mantiene vivo y con raíces en el extranjero.
Electrificadora de Santander
La Electrificadora de Santander, ESSA, recién cumplió 134 años de historia. Esta empresa es catalogada por historiadores como uno de los mejores y provechosos emprendimientos del siglo XIX en Bucaramanga. En 1891, don Julio Jones Benítez y sus primos Rinaldo, Jorge Antonio y Germán Göelkel Jones, se animaron a esta idea con la que pretendían iluminar la ciudad que apenas bordeaba los 17.000 habitantes.
A Julio Jones y Rinaldo Göelkel se les atribuye la instalación en Chitota de la primera planta hidroeléctrica con un generador de corriente continua y un motor de turbina de 300 caballos de fuerza.

La empresa de Jones y Göelkel se convirtió en la primera en Colombia en ofrecer luz incandescente para iluminar los hogares.
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En 1898, la Compañía Anónima Eléctrica había completado 13 semestres de operación y se encontraba bajo la presidencia de Julio Ogliastri, con la conducción técnica del ingeniero Julio Jones.
En 1975, la compañía se consolidó como lo que hoy se conoce como ESSA. En 2009, la Nación vendió a EPM la participación más amplia de esta compañía. Actualmente, es la compañía más grande del departamento, según la Superintendencia de Sociedades.
Cámara de Comercio de Bucaramanga
En 1915 se creó la Cámara de Comercio de Bucaramanga, CCB. Por empuje de los gobernantes y sectores empresariales, se consolidó esta organización con el rol de liderar el desarrollo social y empresarial de la región.
Ese año, se creó una junta de comerciantes conformada por 22 personas, quienes fueron convocados el 9 de enero de 1916 para elegir la primera junta directiva en Santander. Antonio Barrera fue nombrado como presidente, Antonio Castro fungió como primer vicepresidente y Víctor Manuel Ogliastri como segundo vicepresidente.
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Desde sus raíces, la función de la CCB era gestionar los temas que aquejaban a la región. Uno de los primeros fue la construcción del Ferrocarril de Puerto Wilches.
Desde esa época, esta organización ha servido de soporte a las dinámicas empresariales que han vivido la ciudad y el departamento durante los últimos 100 años.
Un acueducto de vieja data
Lo que hoy se conoce como Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, amb, tiene un largo rastro que data desde 1914, cuando Monseñor José de Jesús Trillos comenzó una convocatoria entre comerciantes, industriales y ciudadanos para crear el acueducto en la ciudad.

En abril de 1916 se creó la Compañía Anónima del Acueducto de Bucaramanga, en la que por varios años ocupó el cargo de administrador. La intención era crear una empresa que suministrara agua por un período de 50 años. Víctor Manuel Ogliastri Figueroa fue el primer gerente del Acueducto de Bucaramanga, elegido en asamblea general para el período 1916-1919. Ogliastri Figueroa era reconocido por su experiencia en proyectos de “altas exigencias técnicas y financieras”.















