Expertos en ingeniería civil y geotecnia analizan las causas del porqué falló la banca en la vía nueva entre Bucaramanga y Barrancabermeja. La ANI indicó que las obras de reconstrucción van por cuenta de la concesionaria.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
Parte de la pérdida de la banca en la ruta La Paz - Río Sucio – Lisboa, que afectó 70 metros el 11 de junio en la madrugada, se debe a la problemática de los coluviones de esa zona. Este tramo hace parte de los 25 kilómetros puestos en operación de la vía nueva de Bucaramanga a Barrancabermeja, inaugurada el 1 del mismo mes.
Esta situación la advirtió la Sociedad Santandereana de Ingenieros (SSI) y la confirmó ayer a Vanguardia el ingeniero Luis David Arévalo, de la SSI. En noviembre del 2014, el gremio llamó la atención sobre el trazado de la vía, teniendo en cuenta los estudios de la zona, que la calificaron de alta inestabilidad geológica.
En ese entonces, la Sociedad Santandereana de Ingenieros indicó que la doble calzada debía evitar las zonas de coluviones.

¿Qué pasó?
Hay que recordar que en la madrugada del pasado sábado se presentó un hundimiento de calzada, exactamente en el kilómetro 80, de la vía que conduce de Bucaramanga a Barrancabermeja.
Según la Concesionaria Ruta del Cacao, esto ocurrió debido a una filtración de agua por las fuertes lluvias de los últimos días. Por eso habilitaron el paso por la antigua vía y el lunes también lo hicieron por ese nuevo corredor, pero solo para vehículos livianos.
Ayer, a través de un comunicado, Ruta del Cacao indicó que está disponiendo de 60 trabajadores en dos turnos, junto con 10 volquetas, cuatro retroexcavadoras, dos carrotanques, un buldócer, una pajarita y un rodillo.
La concesión dijo que asume los riesgos que se generan en este tipo de contingencias sin generar costos adicionales al contrato, que incluye una inversión que asciende a los $2,38 billones.
Problema de obra
Germán Rodríguez, miembro de la comisión de vías de la SSI, aseveró que el talud falló porque hubo un procedimiento de obra que no resultó bien y este no corresponde a un problema geológico. “Fue un problema de obra que creemos que el constructor no volverá cometer”.
Con respecto al proyecto de Ruta del Cacao, Rodríguez hizo un llamado a la ANI para que se incluya en el alcance la doble calzada del tramo desde Puente La Paz hasta Lisboa, “considerando que los predios ya fueron adquiridos en este tramo y que la vía sustitutiva tiene problemas geológicos”.
Por su parte, Norma Solarte, docente de Ingeniería Civil de la UPB y magíster en Vías Terrestres, consideró que la razón por la que se presentó esta situación es porque los tomadores de decisión han ignorado la historia geológica y ambiental de la región, documentada desde hace 60 años.
“Construir sin tener en cuenta las advertencias de los geólogos y geotecnistas ocasionará que en la zona existan vías con una vida útil reducida, que cuando se aumentan las presiones en los suelos, por la época de lluvias, ocurren desastres como el de este momento”.
Para la académica, seguramente, los constructores y los interventores cumplieron a cabalidad con las especificaciones generales y normas de calidad para la construcción de este tipo de infraestructuras, “pero la causa no está allí, está en la concepción del proyecto, en ignorar el diagnóstico geotécnico y mantener una amnesia con los eventos pasados, lo que ocasiona que estemos condenados a estar reconstruyendo periódicamente aquello que consideramos nuevo y que técnicamente fallará”.

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Zona inestable
Wilfrido del Toro, director de la Escuela de Ingeniería Civil de la UIS, precisa que la geología de ese sector de la vía a Barrancabermeja es complicada por la cantidad de coluviones que existen, “que son unos materiales sueltos o no consolidados que son susceptibles de perder estabilidad cuando es atacado por agua, sobre todo, por altas precipitaciones como se presentan en estos días. Esta es una de las razones, la más cercana que tenemos”.
Recordó que el trazado de la vía se sacó por esa zona para evitar el paso antiguo que también está lleno de coluviones. “Hay que buscar soluciones que correspondan a la situación geológica del sector. Puede que las consideraciones que tuvo la concesionaria para construir la vía no fueron suficientes o se generó algún cauce anormal por la cantidad de agua”.
Poca resistencia
Juan Diego Colegial, profesor de la Escuela de Geología de la UIS, reiteró que esta zona es muy difícil desde el punto de vista geológico, por su inestabilidad.
“La ingeniería santandereana propuso varias opciones para el mejor trazado como solución definitiva, pero al final a Isagen no le interesó e hicieron su vía sustitutiva. Luego llegó el proyecto de doble calzada, pero este tampoco acogió esas opciones presentadas en su momento. Es posible que el trazado seleccionado fuese el más adecuado al presupuesto, pero ese terreno es muy complejo”.
Consideró que la concesionaria debió, antes de pasar la vía, revisar a detalle las condiciones y analizar de forma minuciosa el terreno para tener un trayecto con menos incertidumbre cuando hay mucha lluvia.
“Esos terrenos tienen unas formaciones geológicas de materiales de poca resistencia y con propiedades difíciles que los hacen susceptibles a la humedad, por eso los diseños para estas vías son muy exigentes, porque hay materiales que son más sensibles y cambian su resistencia y cohesión. Entonces para encontrar una solución efectiva hay que revisar los diseños”.

El presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Manuel Felipe Gutiérrez Torres, manifestó que la afectación estuvo asociada al invierno, la banca falló y el terraplén de la vía estuvo comprometido.
“Lo primero que hicimos fue recuperar la movilidad en este sector, ya lo logramos. En los próximos días daremos paso a la carga pesada y luego la totalidad del terraplén y la banca deberá estar recuperada. Estas obras se harán a cuenta y riesgo del concesionario”.
En declaraciones a Caracol Radio precisó que no es cierto que la vía quedó mal hecha y que los daños se dieron por el fuerte invierno. “Hablamos con la interventoría y se puso sobre la mesa que esto tiene implicaciones por las intensas lluvias, por lo que se debe hacer una obra más robusta. El concesionario debe hacer unos muros de contención más fuertes a los iniciales”.
Sostuvo que, de acuerdo con los estudios técnicos, se escogió ese trazado porque tenía las mejores condiciones de estabilidad. “Este inconveniente no tiene nada que ver con el trazado, está relacionado con las lluvias”.















